Videos en blanco y negro, música clásica y tecnica de respiración: Novak Djokovic contó el método que transformó su carrera

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El serbio Novak Djokovic asumió resignado la superioridad de su rival. EFE/EPA/DANIEL HAMBURY

Novak Djokovic habló de su infancia, la guerra y la rebeldía que tuvo como motores para erguir su carrera en una extensa entrevista con el medio italiano Corriere della Sera, donde también se refirió al estreno de The Wolf in Winter, el documental que estará disponible en 240 países y reconstruirá cómo el serbio convirtió ese pasado en la base de una trayectoria de 24 títulos de Grand Slam. Tras su derrota en la segunda ronda del Masters 1000 de Cincinnati ante el argentino Thiago Tirante, Nole compartió un pedazo de su historia personal.

Djokovic vinculó su historia personal con una idea cultural serbia: el inat, un término que se define como una reacción de mezcla entre terquedad y orgullo frente a la injusticia o la imposición. El jugador sostuvo que ese rasgo está profundamente arraigado en el mundo balcánico y lo presenta como una parte central de su carácter. “Siempre me he sentido como un guerrero, alguien a quien nunca se le permitía rendirse. La perseverancia y la resiliencia son un don del pasado y de la historia que he vivido”, puntualizó.

Cuando le pidieron que elija el momento que más marcó su trayectoria, el ex número 1 del mundo no señaló un torneo ni un título. Eligió la niñez y, dentro de ella, los primeros 15 años, que describió como el período en que se fijan las bases de la persona: “Todo lo que nos sucede en los primeros años de vida nos marca profundamente. En los primeros 15 años, sentamos las bases del edificio que lleva nuestro nombre: después, podemos trabajar en él, pero para entonces el cemento ya se ha solidificado”.

Novak Djokovic junto a su primera entrenadora, Jelena Gencic (Grosby)

Dentro de la nota, tiene mucho espacio Jelena Gencic, su primera entrenadora y mentora, a la que visitó en 2011 con el trofeo del primer Wimbledon que ganó (dos años antes de su muerte), momento al que señaló como uno de los momentos más emotivos de su vida. Fue con ella que adoptó varias costumbres y métodos que lo llevaron a perfeccionarse y formarse como profesional: a la práctica en cancha, le sumaron horas de videoanálisis con partidos en blanco y negro, música clásica, respiración y una mirada “multidisciplinaria y holística” de la vida. “Sin Jelena Gencic, no sería Novak Djokovic”, aseguró.

“Jelena era una persona increíble, éramos muy cercanos. Mis padres me pusieron en sus manos cuando era un niño pequeño, sensible y muy maleable: confiaron en Jelena para que me formara como persona, antes de que me formara como tenista. Pasé incontables horas con ella en la cancha y en su casa, viendo videos en blanco y negro de partidos antiguos. La influencia de Jelena en mí fue enorme: me enseñó a apreciar la música clásica, a visualizar, a respirar para que no fuera solo un acto mecánico. Todo esto a una edad, 9 o 10 años, cuando todo lo que te enseñan se te queda grabado. Fue a partir de esos valores, junto con los que me transmitieron mi madre y mi padre, que todo comenzó”, apuntó Nole.

En el tramo final del reportaje, el serbio respondió qué consejo le daría a su versión más joven. La respuesta funciona como una síntesis de su propia idea de éxito: “Le diría que nunca renunciara a sus sueños, incluso cuando los obstáculos parezcan enormes y las circunstancias sean adversas. Siempre hay una solución, un camino”. Y ahondó sobre sus métodos de desarrollo profesional: “Creo firmemente que todo lo que hago influye en mi rendimiento: cómo como, cómo duermo, cómo respiro, cómo pienso. En resumen, cómo me desenvuelvo en el mundo”.

Djokovic cerró su reflexión con una definición tajante sobre el progreso personal. “En mi opinión, el estancamiento no existe: si no progresas, retrocedes. No hay alternativa”, afirmó.

The Wolf in Winter

El documental repasa los episodios que el tenista presenta como decisivos en su formación: las dificultades económicas de su familia, los 78 días de bombardeos de la OTAN sobre Belgrado durante la guerra de Kosovo, su irrupción en una era dominada por Roger Federer y Rafael Nadal, y sus posiciones sobre espiritualidad, vida inmaterial y vacunas, que derivaron en su suspensión en Melbourne en enero de 2022 y su expulsión de Australia. En ese mismo pasaje, el serbio conecta esa etapa con la experiencia de la guerra en Belgrado: “Ya había vivido la guerra, el horror de las bombas que caían del cielo, las noches en refugios con mi familia y mi gente, la angustia de que esos aviones volvieran a sobrevolar Belgrado y sembraran la muerte entre mi pueblo”.

Además, cuenta con la participación de su esposa, Jelena Djokovic, familiares, amigos y rivales históricos para recorrer cada una de esas capas biográficas. Se trata de un relato integral sobre el campeón serbio y sobre su lugar en la transformación de una rivalidad en una marca global: los Tres Grandes. Ese bloque histórico queda resumido en una cifra: Federer, Nadal y Djokovic acumularon 66 Grand Slams entre los tres en 15 años. En ese marco, el film vuelve sobre el momento en que el serbio dejó de ser el intruso en una rivalidad ajena y pasó a consolidar el trío dominante de su época.

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