
El caso de Ana Martina Conte Grand, la joven argentina que murió en el trágico accidente de trenes en España, dio un inesperado giro cuando se conoció el motivo del viaje de la mujer de 32 años. La brutal colisión lleva hasta el momento 69 víctimas fatales y los equipos de búsqueda siguen con el operativo para encontrar más afectados entre los restos de las formaciones.
Conte Grand era una podóloga oriunda de la provincia de San Juan. Si bien en un comienzo no se conocían demasiados detalles de su estadía en España, en las últimas horas se conocieron detalles de lo que fue un viaje familiar para conocer a un sobrino.
La mujer de 32 años es, por ahora, la única argentina que murió en el choque. Iba en el vagón número siete de uno de los trenes de alta velocidad que chocaron de frente este miércoles. Junto a ella estaba su hermano mayor, Jeremías.

La joven había llegado al país europeo junto a sus padres para conocer a su sobrino, un bebé de apenas cuatro meses. Según informaron fuentes del entorno familiar a DIARIO HUARPE, la familia se había reunido en España para celebrar el nacimiento del pequeño. Martina había aprovechado la oportunidad para compartir tiempo con sus seres queridos, en un viaje que terminó de manera trágica.
La joven residía en San Juan y se desempeñaba como podóloga, mientras que su hermano Jeremías llevaba varios años viviendo en España junto a su familia, donde trabaja como biólogo molecular.
Martina se había formado en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y trabajaba junto a otro de sus hermanos, Zacarías, en un consultorio en San Juan.

De acuerdo con la información aportada por personas cercanas a la familia, Ana Martina tenía tres hermanos, entre ellos Lisandro, su mellizo. Los Conte Grand son una reconocida familia sanjuanina: su padre, Jorge Conte Grand, es médico neumonólogo, mientras que su madre, Claudia, es docente jubilada.
Al momento del accidente, Martina y Jeremías se encontraban en el vagón número 7 de uno de los trenes de alta velocidad involucrados en la colisión, ocurrida en las inmediaciones de Toledo. Un familiar confirmó que el joven sanjuanino evoluciona bien y sigue internado luego del choque.
La noticia llevó alivio a su familia en San Juan, que seguía de cerca su estado de salud. En un primer momento se informó que Jeremías tenía dos costillas fracturadas y una fractura en la escápula derecha. Su evolución es favorable y continúa bajo atención médica.
Buscan a otro argentino desaparecido tras el accidente
La tragedia no se limita a la familia Conte Grand. Un segundo argentino permanece desaparecido: Agustín Randazzo, de 51 años, oriundo de la Ciudad de Buenos Aires, viajaba en el vagón número 8 del tren de AVE cuando se produjo la colisión. Su familia no tiene noticias de él desde entonces.
Según pudo reconstruir Infobae, Randazzo reside en España desde aproximadamente 2002 y realizaba su trayecto habitual entre Madrid y Toledo por motivos laborales. Trabaja en una empresa de comunicaciones, en el área de gestión comercial. Su hermano Jorge acudió a las dependencias policiales madrileñas para formalizar la denuncia y se sometió a la toma de muestras de ADN. Luego se trasladó a Toledo para recorrer los centros hospitalarios en busca de información.

“Nos han dicho que por el momento tenemos que esperar, que están recolectando datos y que hay mucha gente herida indocumentada”, declaró Rafael, primo hermano de Agustín, en declaraciones recogidas por Infobae. Para facilitar la identificación, la familia describió que se trata de un hombre de barba entrecana y tatuajes visibles, que suele usar gorra negra y anteojos de sol oscuros.
La pareja de Randazzo, Sergi, también se sumó a la búsqueda a través de las redes sociales: “Llevo varias horas sin saber nada de mi pareja. Estaba viajando de Madrid a Sevilla en el AVE accidentado, en el vagón número 8. Ni familiares ni amigos sabemos nada al respecto de su estado. Por favor, ayuda”, publicó.
El accidente
Dos trenes de pasajeros de alta velocidad chocaron el miércoles a primera hora entre las localidades de Urda y Los Yébenes, en la provincia de Toledo. La colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo se produjo en torno a las 8:54, en el kilómetro 118 de la línea Madrid-Sevilla, y provocó el descarrilamiento de hasta cuatro vagones que cayeron por un terraplén. El saldo provisional asciende a 69 muertos y más de un centenar de heridos, mientras las causas del choque permanecen bajo investigación.
Los Servicios de Emergencia han confirmado que la cifra de personas hospitalizadas en Castilla-La Mancha se ha reducido a 42 tras la última reunión del Cecopi. A primera hora del día, la cifra se situaba en 50, reflejando una evolución favorable que ha permitido dar progresivamente el alta a decenas de los 110 atendidos inicialmente.
En paralelo, la Guardia Civil acelera la recogida de muestras de ADN en cuatro comandancias habilitadas para identificar a las víctimas y recuerda que comunicará cualquier novedad únicamente de forma presencial. Asimismo, el instituto armado ha interceptado un dron no autorizado que intentaba sobrevolar la zona cero del siniestro.



