
El concejal Guido García, presidente del bloque de la Coalición Cívica en el Concejo Deliberante de General Pueyrredon -provincia de Buenos Aires-, presentó tres proyectos para posicionar al partido como el principal referente nacional en la producción de kiwi. Uno es para declararlo Capital Provincial y Nacional del cultivo, otro para crear una fiesta anual dedicada a la actividad y un tercero para promover herramientas de financiamiento orientadas a ampliar la superficie cultivada.
El primero de los proyectos plantea que el Concejo Deliberante declare su voluntad de impulsar ese reconocimiento y solicite a la Legislatura bonaerense y al Congreso de la Nación que evalúen y promuevan las declaraciones correspondientes. La iniciativa abarca todo el territorio productivo del partido y pone el foco en que el eventual reconocimiento no quede asociado únicamente a la ciudad de Mar del Plata, sino que alcance al conjunto del entramado productivo de General Pueyrredon, con énfasis en las zonas rurales donde se desarrolla el cultivo.
Los números sostienen la propuesta. Según información del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) difundida en 2024 y publicada por La Capital, el partido contaba con alrededor de 800 hectáreas destinadas a la producción de kiwi, lo que lo ubicaba como el principal distrito productor del país en superficie, cantidad de establecimientos y volumen. Desde el sector estiman que la cifra ya habría superado las 1.000 hectáreas, de acuerdo con lo difundido por 0223.

A ese crecimiento se suma un antecedente que otorgó una identidad específica a la producción regional: en 2022, el Estado nacional reconoció la Indicación Geográfica “Kiwi Mar y Sierras del Sudeste de Buenos Aires”, cuyo registro fue impulsado por la Cámara de Productores de Kiwi de Mar del Plata. Ese sello distingue al fruto producido en la zona y le otorga proyección en mercados nacionales e internacionales.
La producción se extiende por distintas zonas rurales del partido. Sierra de los Padres, Estación Chapadmalal, La Peregrina, Batán y otros sectores del cordón frutihortícola de General Pueyrredon conforman el mapa del cultivo, que combina productores, establecimientos y tierras con margen de expansión. Por su latitud y sus condiciones climáticas, además, la región presenta características comparables con algunas de las principales zonas productoras del mundo, entre ellas Nueva Zelanda, lo que permite obtener una fruta valorada internacionalmente.
El impacto de la actividad va más allá de las chacras. Según las estimaciones difundidas en el marco de los proyectos, cada hectárea puede generar entre 3 y 5 puestos de trabajo directos, a los que se suman empleos vinculados al empaque, las cámaras de frío, la logística, la comercialización, la maquinaria, el riego, la tecnología y otros servicios. “Ampliar la superficie significa también ampliar esa demanda de trabajo y actividad económica”, indicó García. Y fue más allá: “Cuando hablamos de ampliar la superficie productiva, no hablamos solamente de generar y exportar más fruta. Hablamos de algo mucho más potente y necesario: más trabajo, inversiones y el desarrollo de una cadena de valor que puede tener cada vez mayor impacto en nuestra economía”, sostuvo en el comunicado que acompañó la elevación de los proyectos, según consignó 0223.
En paralelo, el concejal propuso crear la Fiesta del Kiwi Mar y Sierras – Expo Kiwi Mar del Plata, de carácter anual y vinculada al calendario productivo. La decisión compete exclusivamente al ámbito municipal, lo que la convierte en la más factible de las tres iniciativas. El proyecto prevé que la Expo incluya exposiciones, rondas de negocios, jornadas técnicas y científicas, presentación de maquinaria y tecnología, espacios para promover inversiones y herramientas de financiamiento, además de actividades gastronómicas, culturales y turísticas, con acciones orientadas a la apertura de mercados y la promoción de exportaciones.
“La Fiesta del Kiwi Mar y Sierras – Expo Kiwi Mar del Plata busca generar esa identidad entre las áreas rurales y urbanas para acompañar ese proceso: convertir al distrito en un punto de encuentro para productores, inversores, empresas, tecnología, capacitación y nuevas oportunidades comerciales”, explicó García.

Un tercer proyecto propone, además, que el Municipio gestione ante las autoridades provinciales y nacionales el reconocimiento de la celebración como Fiesta Provincial y Fiesta Nacional, con el objetivo de facilitar el acceso a programas y recursos destinados a su organización y desarrollo.
El tercer eje de la propuesta aborda uno de los principales desafíos que enfrenta la actividad: la necesidad de inversión para sostener el crecimiento de las plantaciones. García propuso solicitar a la Provincia y al Banco Provincia que evalúen líneas de crédito específicas con plazos de amortización extendidos, períodos de gracia y tasas preferenciales acordes al ciclo productivo del kiwi. La iniciativa también contempla gestiones ante el Banco Nación y entidades financieras privadas e internacionales.
“Para acompañar ese crecimiento resulta fundamental facilitar el acceso a la inversión y al crédito. El cultivo requiere una importante inversión inicial y varios años hasta alcanzar su producción comercial”, señaló el edil. Los fondos podrían destinarse a nuevas plantaciones, sistemas de riego, maquinaria, tecnología e infraestructura productiva, y el proyecto contempla la incorporación de mecanismos de garantías y avales que faciliten el acceso al financiamiento.
“A las condiciones que tenemos para producir se suma la creciente valoración del kiwi como un alimento saludable. Sus propiedades nutricionales y sus beneficios para la salud generan una imagen muy positiva entre los consumidores y permiten seguir creciendo y llegar a nuevos mercados para seguir creciendo y llegar a nuevos mercados”, afirmó García. En esa línea, el concejal destacó el rol que podría cumplir Mar del Plata como plataforma de proyección regional: “Su conectividad, infraestructura, turismo, comercio, servicios, logística y reconocimiento internacional pueden ponerse al servicio de lo que produce General Pueyrredon y toda la región. La oportunidad ya existe. El desafío es hacerla crecer”, concluyó.



