
La discusión sobre el calendario de la K-League dejó de ser únicamente una cuestión de organización deportiva. Tras un verano con registros térmicos excepcionales en Corea del Sur, jugadores, entrenadores y dirigentes debaten el traslado de la temporada a un formato de otoño a primavera, con una pausa durante los meses más fríos.
La campaña de 2026 comenzó el 28 de febrero y está prevista hasta el 6 de diciembre. El esquema concentra parte del torneo en el verano boreal, período en el que el calor y la humedad han agravado los riesgos para futbolistas y espectadores. La Asociación de Futbolistas Profesionales de Corea del Sur pidió formalmente modificar el calendario para reducir la exposición a las olas de calor y acercar la competición a los ciclos de transferencias y torneos continentales.
Según informó The Guardian, el planteo ganó fuerza después de que la ciudad de Yangsan registrara 42,5℃ el 2 de agosto, una de las temperaturas más altas de las series oficiales recientes. En Seúl hubo además 17 noches tropicales consecutivas, categoría que se aplica cuando la mínima no baja de 25 ℃.
Los entrenadores respaldan el cambio de formato
Una encuesta de StarNews Korea a 29 técnicos de las dos principales divisiones profesionales mostró que 21, equivalentes al 72,4%, apoyan pasar a una temporada de otoño a primavera. El dato corrige la referencia general de “más del 70%” y permite dimensionar el respaldo entre los entrenadores consultados.
Entre los argumentos mencionados figura el descenso del rendimiento durante los períodos de calor extremo. Dieciocho entrenadores señalaron esa dificultad como una razón para apoyar la reforma. También plantearon problemas de seguridad para jugadores y público, además de la necesidad de acompasar el torneo con la evolución del fútbol asiático e internacional.
La Asociación de Futbolistas Profesionales de Corea del Sur sostuvo que la competición debe adoptar el nuevo formato para proteger a los planteles ante la crisis climática y las altas temperaturas estivales. Su presidente, Lee Keun-ho, propuso que la solución incluya un receso en la etapa de frío más intenso, habitual entre diciembre y febrero en buena parte de la península.
El calor afecta a futbolistas y pone en duda las medidas de protección
El reclamo cuenta con datos de una encuesta de emergencia realizada entre 536 jugadores de las ligas profesionales masculinas y femeninas. El 86,2% afirmó que las olas de calor les generan una carga física. Los síntomas más mencionados fueron mareos, por el 64,7% de los consultados, y deshidratación, por el 56,6%.
Además, 70 futbolistas, el 13%, dijeron haber tenido pérdidas temporales de conocimiento durante partidos disputados bajo altas temperaturas. Solo el 15,3% consideró suficientes las actuales pausas de hidratación y enfriamiento. Casi la mitad, el 48,4 %, opinó lo contrario, según los resultados difundidos por la asociación.
El debate no se limita a la salud de los planteles. Durante los episodios de calor intenso, hubo aficionados que requirieron asistencia en los estadios y varios entrenadores cuestionaron el nivel de juego. El béisbol profesional surcoreano llegó a suspender su actividad durante una semana por las condiciones meteorológicas, mientras el fútbol mantuvo su programación.

Japón ya ajustó su liga y Corea del Sur evalúa seguir sus pasos
La eventual reforma permitiría a la K-League coincidir con la ventana de transferencias de verano de Europa. Sus defensores consideran que esa sincronización puede facilitar las operaciones de los clubes, sobre todo ante la salida de jóvenes talentos, y evitar que los mercados de fichajes queden desfasados.
La J-League de Japón, que hasta este año utilizaba un calendario similar, inició su transición hacia el ciclo de verano a primavera. También la Liga de Campeones de la Confederación Asiática de Fútbol modificó su formato en 2023. Sin embargo, la situación surcoreana presenta un obstáculo mayor: el invierno es más frío para una proporción más amplia de sus clubes y las temperaturas bajo cero son frecuentes.
La Administración Meteorológica de Corea indicó que, desde comienzos del siglo XX, los veranos se extendieron 25 días y los inviernos se acortaron 22 días. La liga ya expuso en una audiencia pública de noviembre de 2024 un escenario de transición con partidos hasta mediados de diciembre, una interrupción de ocho semanas y reanudación entre mediados y fines de febrero.
El Mundial de 2030 aparece como una posible oportunidad para aplicar un cambio sin alterar por completo una temporada en curso.



