
Higuera Vieja es un paraje ubicado en el noroeste de la provincia de Córdoba, a unos 135 kilómetros de la ciudad capital y cerca de la localidad rural de Copacabana. La zona fue esta semana escenario de un crimen intrafamiliar: Lautaro Córdoba, un adolescente de 16 años, fue asesinado y por el hecho fueron detenidos su padrastro y el hijo de este.
El principal acusado es Hermenegildo Acosta, de 35 años, quien tenía cierta popularidad en redes sociales. Allí mostraba su vida en el ámbito rural, promocionaba la venta de carbón y leña y publicaba videos junto a sus hijos.
Acosta tiene una cuenta de TikTok con más de 64 mil seguidores y 1,6 millones de “me gusta”. En el perfil se presenta a través de grabaciones de su trabajo cotidiano: aparece a caballo, con animales, al frente de una camioneta cargada con bolsas de carbón y durante el corte de árboles para obtener leña.
También difundía videos con sus hijos, quienes participaban de algunas tareas del emprendimiento familiar fuera del horario escolar. En una de esas publicaciones escribió: “Esto no es para tuernitos (sic), grandes mis hijos aprendiendo y progresando”.

En otros posteos se lo ve con una motosierra, en escenas de baile y durante actividades de campo. La mayoría de las publicaciones están relacionadas con la venta de carbón y leña que realizaba en la zona.
Unos días antes del crimen, Acosta había subido un video en el que respondió a quienes lo cuestionaban. Con su camioneta cargada de bolsas de carbón detrás, sostuvo: “¿Ustedes se creen que todo lo que tengo me lo dieron? No, viejo, me lo gané con esto”, mientras se señalaba el hombro.

El hombre hoy está detenido junto a su hijo de 17 años por el asesinato de Lautaro Córdoba.
Según la información oficial, el adolescente murió tras un episodio ocurrido durante la noche del lunes pasado en la vivienda familiar.
La madre de la víctima denunció que su pareja se había tornado agresiva y la golpeó. De acuerdo con su relato, Acosta decía estar poseído y en un momento salió de la casa y se quitó la ropa. En este contexto, ella se retiró el lugar a buscar ayuda. Se dirigió a la comisaría, mientras sus hijos menores permanecieron dentro de la vivienda con el sospechoso.
Tras dar aviso a la policía, ayer por la mañana, efectivos de la Departamental Ischilín llegaron al campo y encontraron muerto al adolescente. El cuerpo presentaba una herida compatible con un disparo de arma de fuego, según fuentes policiales.

Acosta fue detenido en el lugar, donde además se secuestraron una escopeta, un arma blanca, herramientas y dos teléfonos celulares. El sospechoso quedó imputado por homicidio calificado por alevosía y agravado por la participación de un menor de edad. Su hijo, en tanto, fue acusado de homicidio calificado por alevosía.
El caso está en manos de la fiscal Analía Cepede, a cargo de la Fiscalía de Instrucción de Deán Funes, quien busca reconstruir la secuencia del ataque y determinar la responsabilidad de ambos detenidos.



