
Sebastián Galmarini afirmó que el giro de Javier Milei sobre la causa Malvinas responde a una estrategia electoral y cuestionó la falta de novedades concretas en los anuncios realizados por el Presidente durante la cadena nacional. El dirigente del Frente Renovador sostuvo que el cambio de postura del Gobierno se produce en medio del escenario político previo a las elecciones y lo vinculó con una necesidad de reposicionamiento oficial.
Galmarini vinculó el cambio de discurso con el calendario electoral
El diputado nacional Sebastián Galmarini señaló que hasta ahora el presidente Javier Milei había mantenido una actitud distante respecto de la causa Malvinas y consideró que sus recientes declaraciones marcaron una modificación abrupta. “Su giro sobre la causa Malvinas, que hasta acá parecía no reconocer, es absolutamente pura especulación electoral”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que el mandatario había dado antes señales opuestas. Recordó sus elogios al exdictador chileno Augusto Pinochet y su admiración declarada por la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, figura asociada en la Argentina a la guerra del Atlántico Sur. Para Galmarini, ese antecedente vuelve más visible el cambio de posición oficial frente al reclamo de soberanía.
El legislador dijo que varias medidas ya existían desde años anteriores
Galmarini también puso en duda el alcance de los anuncios presentados por el Gobierno y sostuvo que varias de las iniciativas mencionadas ya habían sido planteadas en gestiones anteriores. En tono irónico, advirtió que “es peligroso cuando hacen tanto humo con mucha gente junta, porque puede intoxicarse”.
Sobre la creación del Consejo de Seguridad Integral, indicó que existen proyectos desde 2020 y aseguró que la propuesta no introduce elementos nuevos. En relación con la base naval en Ushuaia, afirmó que la administración libertaria no avanzó en su desarrollo y que, por el contrario, la desfinanció. Según detalló, durante 2022 ya se había colocado la piedra fundamental para esa obra y también se había impulsado la creación de una guarnición militar.
Recordó antecedentes de la base naval y la visita de Laura Richardson
El dirigente massista mencionó además la visita a Ushuaia de Laura Richardson, entonces jefa del Comando Sur de Estados Unidos, al comienzo de la gestión de Milei. Según dijo, en ese momento ya se había planteado la necesidad de poner en marcha obras vinculadas a esa infraestructura.
A partir de ese antecedente, Galmarini insistió en que el anuncio presidencial no representa un punto de partida, sino una reformulación de proyectos previos. En su planteo, el eje del cuestionamiento no estuvo centrado sólo en el contenido del discurso, sino en la distancia entre lo anunciado y las decisiones adoptadas hasta ahora por la administración nacional.
También cuestionó el anuncio sobre sanciones económicas a empresas
Otro de los puntos objetados por el diputado fue el referido al endurecimiento de penas económicas para petroleras y compañías que operan en el Atlántico Sur. Sobre ese aspecto, sostuvo que “esa es una ley del 2011” y que el Gobierno ya contaba con herramientas legales para intervenir sin necesidad de presentar la medida como una novedad.
Galmarini mencionó en ese marco a la empresa Rockhopper y consideró que el Ejecutivo podría haber promovido auditorías o revisiones sobre compañías vinculadas a la explotación de recursos en la zona en disputa. A su entender, esas acciones podían realizarse sin apelar a una cadena nacional.
Mencionó vínculos empresarios y reclamó explicaciones oficiales
En el tramo final de sus declaraciones, el legislador hizo referencia a ADNOC y a su participación accionaria en XRG, grupo involucrado en el proyecto de gas natural licuado en la Patagonia y asociado a YPF. También nombró al directivo Paul Mayland, a quien vinculó con empresas que, según expresó, ya desarrollan actividades económicas en la Argentina.
Con esos señalamientos, Galmarini sostuvo que las autoridades nacionales deberían explicar por qué no avanzaron antes con la aplicación de herramientas legales ya vigentes. El cruce se sumó a la discusión política abierta tras la cadena nacional de Milei, en la que el Gobierno buscó instalar una nueva agenda en torno a Malvinas y la presencia argentina en el sur del país.



