
Las autoridades rescataron 29 ejemplares de fauna silvestre que eran mantenidos en cautiverio en dos viviendas del barrio Banda de Varela, al este de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca. El operativo permitió además el secuestro de 19 jaulas y 18 tramperas destinadas a la captura clandestina de aves autóctonas.
Los animales, las jaulas y los dispositivos de trampeo quedaron a disposición de la Justicia y de las áreas ambientales de la provincia. Para las aves recuperadas se dispusieron controles veterinarios, un período de cuarentena y, una vez cumplidas esas instancias, la liberación en su ambiente natural.
Según informó el portal El Esquiú, las medidas fueron autorizadas por el Juzgado de Control de Garantías de Primera Nominación, tras un requerimiento de la Fiscalía de Instrucción N° 2. De acuerdo con la información oficial, el pedido judicial se sustentó en tareas previas de investigación y averiguaciones que permitieron localizar las propiedades donde se habrían cometido las irregularidades.
El operativo fue llevado adelante por efectivos de la División Delitos Culturales y Ambientales, dependiente del Departamento Investigaciones Judiciales de la Policía de la Provincia. También participaron profesionales de la Dirección de Recursos Forestales, Suelo y Biodiversidad, perteneciente a la Secretaría de Medio Ambiente, y personal sumariante de la Unidad Judicial N° 3.
La coordinación entre las áreas policiales, judiciales y ambientales permitió ejecutar las órdenes en forma simultánea. El objetivo fue preservar los elementos de interés para la causa y constatar la situación de los ejemplares hallados en ambos domicilios.
Durante las inspecciones, las comisiones revisaron patios y sectores interiores de las propiedades. Allí detectaron aves que permanecían encerradas en un contexto que, según las actuaciones, no se ajustaba a las exigencias previstas para la tenencia de especies silvestres.
Al finalizar las inspecciones, los equipos intervinientes realizaron el inventario de los animales encontrados y dispusieron su custodia preventiva. En total, fueron recuperados 29 ejemplares de distintas especies autóctonas, aunque la información difundida no precisó cuáles eran.
Además de las aves, el procedimiento permitió incautar 19 jaulas utilizadas para transporte o alojamiento. Estos elementos quedaron incorporados a las actuaciones judiciales como parte de la investigación sobre la presunta captura y acopio ilegal.

Las autoridades también secuestraron 18 tramperas, instrumentos prohibidos por la legislación vigente para la captura de fauna nativa.
Tras el rescate, los animales quedaron bajo la órbita del área provincial de Biodiversidad, que deberá coordinar las etapas posteriores de atención y resguardo. El primer paso previsto es una revisión veterinaria para conocer el estado de cada ejemplar antes de definir su evolución.
Luego, las aves deberán atravesar un período de cuarentena. Esta instancia busca mantenerlas bajo observación antes de avanzar con la restitución a su entorno, de acuerdo con las medidas establecidas por las autoridades ambientales.
La liberación se concretará una vez que los ejemplares hayan cumplido las condiciones necesarias para volver a su hábitat natural. La información oficial no precisó plazos para esa etapa ni los sitios donde se realizarán las futuras liberaciones.
La causa continuará bajo intervención del Juzgado de Control de Garantías de Primera Nominación, la Fiscalía de Instrucción N° 2 y los organismos ambientales que participaron en los allanamientos. Por el momento, no se informaron identidades de personas involucradas ni nuevas medidas procesales vinculadas con el expediente.



