Ayer domingo por la noche, un brutal episodio ocurrió en la estación de servicio YPF de Capdevilla y Paraguay, zona de Recoleta. Un playero del lugar se negó a cargarle gas al conductor de un Volkswagen Voyage, que circulaba con la oblea vencida. El conductor, enfurecido, comenzó a golpear al playero. Dos hombres, padre e hijo, presentes en el lugar, descendieron de un Chevrolet Agile para defender al trabajador.
El conductor del Voyage, enfurecido, tomó un cuchillo que ocultaba en su auto y atacó a puñaladas a ambos. El hijo sufrió cortes en el cuello y una mano. El padre, una puñalada en el abdomen. La Policía de la Ciudad, alertada por un llamado al 911, llegó al lugar de inmediato con personal de la Comisaría Vecinal 28 para detener al chofer y encontrar el cuchillo, que intentó descartar. Ambas víctimas fueron trasladadas a un hospital.
El chofer, según confirmaron fuentes del caso a Infobae, fue identificado como Miguel Eduardo Pérez Allen, oriundo de Venezuela, de 36 años, registrado como mensajero en ARCA, con un domicilio registrado en Núñez.
Pérez Allen será indagado por el juez del caso, Darío Bonanno, mañana martes, si no existen contratiempos. El delito, por lo pronto, es el de doble tentativa de homicidio. Primero, Pérez Allen deberá enfrentar una evaluación psicológica, que determinará si se encuentra en condiciones de declarar. Ambas víctimas se encuentran fuera de peligro. Fuentes del caso confirmaron a este medio que una de ellas ya recibió el alta; su declaración se espera en los próximos días.

Pérez Allen, por su parte, tiene una historia de violencia. El juez Bonanno busca certificar causas previas por lesiones y daños en el fuero porteño.
Mientras tanto, Infobae indagó en registros oficiales. El acusado del doble homicidio ya había sido denunciado por estafa el año pasado, con una causa radicada en el Juzgado N°34, con una investigación delegada a la fiscalía del caso. La víctima que lo denunció es un joven de la localidad de Ezeiza, que malabarea tres empleos a la vez y que arrastra más de $17 millones en deudas.
La patente del Voyage también esconde datos interesantes. Pérez Allen, de por sí, no registra multas vinculadas a su número de documento en los sistemas porteños y bonaerenses. La chapa es otra historia. En los registros del Gobierno de la Ciudad, arrastra una deuda de más de $4 millones por 28 infracciones. El juez Bonanno, por su parte, investiga la chance de que Pérez Allen sea un chofer de aplicación.



