La jugadora amateur de pádel Florencia Guerra Sodero que publicó ayer un mensaje antisemita y, como consecuencia de ello, fue hoy “apartada preventivamente” para competir por la Asociación de Pádel Argentino, ya había publicado -con anterioridad- una serie de repudiables ataques a la comunidad judía.
Mensajes del tenor “¿Quién será el judío que se quede con el peaje de todas las rutas?» o “Y que lloren los judíos”, en respuesta a las imágenes por la misa, realizada en la Catedral Metropolitana, en homenaje al fallecimiento al papa Francisco, fueron algunas de las publicaciones que se viralizaron de la deportista cordobesa.

La deportista que iba a participar -entre el 21 y el 24 de octubre- de los Panamericanos (categoría “libre amateur)- había anunciado su presencia en el certamen con una publicación en la que pidió a sus seguidores que respondieran una encuesta. En ese mensaje convocó a amigos, familiares, peronistas, radicales, libertarios, hinchas de Belgrano, ricos, pobres y personas de clase media, antes de escribir: “Excepto judíos: ustedes no son bienvenidos”. Esto desató un justo repudio generalizado en redes.
Pero ese mensaje tenía un antecedente aún más insultante y abominable. Ante un mensaje de la DAIA, que condenaba al diputado Nicolás Massot por banalizar la Shoá, Guerra Sodero escribió: “Qué cansada me tienen estos hijos de puta”.
Ante la viralización de estos posteos, la Asociación de Pádel Argentino resolvió además abrir un proceso disciplinario bajo el Código de Disciplina de la Federación Internacional de Pádel
Defensa familiar y apartamiento deportivo
Una tía de Guerra Sodero salió a defenderla; según publicó el Doce TV, aseguró que su sobrina “ya dará las explicaciones del caso”, que se sentía apenada y que la publicación había sido hecha “sin mala intención para una encuesta”. En otros mensajes, relativizó la controversia: “Bajen la espuma, que no es para tanto. Parecen machistas que todo lo encasillan en esa palabra”.
El familiar comparó las expresiones con insultos contra europeos o ingleses y pidió explicar a las nuevas generaciones “lo que fue el genocidio”. También afirmó que una de las publicaciones difundidas no pertenecía a una cuenta de la jugadora.
Por su parte, la Asociación de Pádel Argentino repudió “de forma categórica” las expresiones difundidas desde cuentas personales de la deportista. En su comunicado, afirmó: “La representación de la Argentina exige el máximo respeto a la dignidad de las personas. Quien se expresa en contra de esos principios no puede, al mismo tiempo, invocar la camiseta nacional”.

La jugadora es cordobesa y participa habitualmente en competencias amateurs de la provincia. También compite en la zona de Pilar y El Totoral, y eliminó la publicación original y sus cuentas en redes sociales tras la repercusión.
El politólogo y periodista Daniel Lerer, activista, cofundador y director ejecutivo de Media Oriente, calificó las publicaciones como “ABERRANTES EXPRESIONES ANTISEMITAS” y acusó a la deportista de promover el odio. Ángel de Brito también se refirió al episodio bajo el título de “Escándalo”.
La DAIA y el Foro Argentino Contra el Antisemitismo advirtieron que el deporte debe reunir a culturas diversas y sostener valores de fraternidad. FACA sostuvo que no puede representar al país alguien que desprecia “a una parte importante de ciudadanos argentinos” y pidió: “No normalicemos el antisemitismo”.



