Hace unas semanas finalmente pude actualizar mi conexión a internet de cable coaxil a fibra óptica, lo que implicó pasar de unos 100 MB a 300 MB de ancho de banda, y también cambiar toda la conectividad de mi casa: reemplazar el vetusto módem Sagencom por uno Nokia con Wi-Fi 6, y jubilar un fiel extensor Devolo (Powerline) por otra cosa que me permitiera llevar la conectividad Wi-Fi a una habitación que por su ubicación tiene mala recepción para la señal directa del router, y requiere un extensor o algo similar.
Una opción era ir por algún sistema Mesh, como el que vende Personal para sus redes (y es compatible con el router Nokia), o de alguna otra marca; hay miles, y lo que arman es una red Wi-Fi hogareña en la que todas las antenas de la red (pueden ser múltiples) se comportan de cara al usuario como una sola; idealmente generan un vínculo inalámbrico entre las antenas en una frecuencia diferente a la estándar del Wi-Fi (que es de 2,4 o 5 GHz), lo que se conoce como backhaul, y preservan el ancho de banda original (el que llega al router; es casi como si estuviéramos conectados a él).
Pero estos sistemas tienen más sentido cuando vamos a poner varias antenas para hacer una cobertura de una superficie grande. En mi caso era algo más puntual, así que opté por un extensor tradicional, que toma la señal del router y crea una red nueva para dar servicio de acceso inalámbrico. Es una opción que en general es más barata y simple que un sistema Mesh, pero tiene la contra de que la conexión que brinda ese extensor ofrece aproximadamente la mitad del ancho de banda original.
Probé con un extensor Cudy AX3000, que tiene Wi-Fi 6, los colores de Newell’s (rojo y negro) y un precio local de unos $65.000 y permite ampliar el alcance de la señal Wi-Fi original del router a zonas donde daba mala cobertura. En laboratorio logra 2402 Mbps de ancho de banda en 5 GHz y 574 Mbps en 2,4 GHz; la compañía tiene otra versión, el AC1200, que es muy parecido, pero más lento (y más barato). Compite con el TP-Link AX1500, de prestaciones muy similares.

Tiene un puerto Ethernet Gigabit, que se puede usar tanto para darle conectividad a un equipo como para usar de punto de acceso (si lográs tirar un cable de red entre el router y el extensor) y es compatible con el estándar EasyMesh, que en teoría permite armar un sistema Mesh multimarca. El router Nokia también es compatible con EasyMesh (lo que evita comprar el adaptador que vincula al router con un sistema Mesh externo), pero no con la versión de Cudy. A la vez, si a futuro agrego otra antena Cudy, podría crear una red Mesh.
El Cudy AX3000 es muy compacto y fácil de configurar, tanto con un botón WPS como con una app para el celular, que permite gestionar todas las funciones de la antena en pocos minutos, como mostrar una única señal Wi-Fi para las dos frecuencias, gestionar un horario de funcionamiento o apagar las tres luces de funcionamiento, para que no molesten a la noche.
Se enchufa directo a la pared, lo que en mi caso era un plus; los equipos Mesh suelen requerir apoyarlos en algún lado (una mesa, un estante, etcétera).
El Cudy AX3000 tiene dos antenas para moverlas a alguna posición que brinde la mejor señal posible, aunque hubiera sido mejor que se pudieran orientar en dos ejes, como un brazo, y no en uno solo; recuerden que la antena emite señal Wi-Fi en forma perpendicular a la dirección de la antena (es decir, para que la señal viaje en forma horizontal debe apuntar para arriba o para abajo).
Aun así, una vez conectado y con el firmware actualizado (unos 5 minutos en total) ofrece unos sólidos 150 MB de conectividad sin titubear y en forma sostenida, que resultaron más que suficientes para lo que necesitaba: llevar la señal del router Wi-Fi a una esquina de la casa donde de otra forma hubiera tenido muy mala conexión.



