
La Policía de Misiones busca dos teléfonos celulares de la pareja hallada muerta a puñaladas en un camino rural en las afueras de la localidad de Los Helechos. En ese contexto, una de las pistas sitúa a uno de los dispositivos en Candelaria, a unos 100 kilómetros del lugar donde fueron encontrados los cuerpos. Mientras tanto, continúan los rastrillajes y las pericias sobre dos armas blancas secuestradas en la escena.
Sergio Adrián Schulz, de 39 años, y Griselda Yamila Gritzmacher, de 29, fueron encontrados muertos el jueves en un camino rural de Picada Sargento Cabral, a unos cinco kilómetros del casco urbano de Los Helechos. El cadáver del hombre estaba dentro de un Ford Kinetic negro, en el sector del acompañante, arrodillado y apoyado sobre el freno de mano. Mientras que el de la mujer yacía junto al vehículo, sobre el pastizal y boca abajo.
En el asiento trasero dormía el hijo de ambos, de 2 años. El menor fue rescatado por trabajadores municipales que se encontraron con la situación cuando pasaban por el lugar con un camión de residuos.
El jefe de la Policía de Misiones, Sandro Martínez, explicó que uno de los teléfonos registró impacto en la zona donde fue hallado el auto. Por eso, este viernes se realizaban rastrillajes en los alrededores, con la participación de 50 efectivos. El lugar representa cierta complejidad para la búsqueda al ser un camino de tierra rodeado de vegetación y con escasa iluminación.
En la zona, la Policía Científica secuestró ayer dos armas blancas que podrían estar vinculadas con las heridas que presentaban Schulz y Gritzmacher. Ambos elementos serán sometidos a peritajes para establecer si fueron utilizados durante el hecho y si contienen rastros que arrojen datos de interés para la causa.

Al margen, la fuerza también intenta ubicar un segundo aparato que, según precisó Martínez, habría tenido conexión con una antena de Candelaria. “Creemos que pertenecía a una de las víctimas”, indicó el funcionario a Misiones Online.
La búsqueda de los dispositivos forma parte de las medidas destinadas a reconstruir los movimientos previos de la pareja. En paralelo, los investigadores revisan cámaras de seguridad, comunicaciones telefónicas y documentación comercial incautada durante dos allanamientos, uno de ellos en la vivienda que las víctimas tenían en Oberá. Trabajan en el caso equipos de Homicidios, Cibercrimen y Operaciones Complejas.
La investigación está a cargo del Juzgado de Instrucción Nº1 de Oberá, conducido por el juez Diego Lafatta. De acuerdo con las averiguaciones realizadas hasta ahora, la pareja se dedicaba a la comercialización de electrodomésticos, con ventas financiadas mediante cuotas y pagarés. Esa actividad es una de las líneas que analiza la Justicia, junto con el entorno personal y los vínculos que mantenían.
Martínez descartó que existieran denuncias previas por amenazas, conflictos intrafamiliares o violencia de género que involucraran a la pareja. “Desde el Comando Regional y Comisaría de la Mujer no existe ninguna denuncia que los involucre”, sostuvo.
El jefe policial amplió: “Tenemos un equipo trabajando exclusivamente en reconstruir la vida de estas personas, el contexto social donde se movía, son testimonios importantes para la causa para establecer qué hicieron antes, a qué se dedicaban y cuál era la relación con sus vecinos. Por ahora en los testimonios no encontramos ninguna situación anormal”.
Hasta este viernes se esperaban los resultados de las autopsias.



