
El presidente Javier Milei felicitó hoy a Benjamin Netanyahu por los resultados electorales en Israel, donde el partido Likud se mantuvo como la fuerza más votada del parlamento aunque sin alcanzar una mayoría de gobierno.
“Felicitaciones, querido amigo Netanyahu”, comenzó la publicación del mandatario argentino en X, y agregó: “Una vez más has demostrado la fortaleza de tu liderazgo, incluso frente a las encuestas y predicciones en tu contra”.
Con más del 85% de los votos escrutados, el Likud obtuvo entre 25 y 27 bancas en la Knesset, el parlamento de 120 escaños, consolidándose como el partido individual más grande de la cámara. Sin embargo, el bloque que lidera el primer ministro, que incluye a aliados ultraortodoxos y de extrema derecha, solo acumula alrededor de 53 escaños, lejos de los 61 necesarios para una mayoría de gobierno, una caída pronunciada frente a los 68 que comandaba en el parlamento saliente.
Su principal rival, el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, lidera un bloque opositor con aproximadamente 48 bancas. Los partidos árabes Ra’am y la Lista Conjunta, por su parte, lograron un récord histórico proyectado de 19 escaños, gracias a una participación árabe de casi el 80% en las urnas.
La jornada electoral registró una concurrencia de 77,7% —la más elevada desde 1999—, con casi 5,7 millones de votos emitidos sobre un padrón de aproximadamente 7,3 millones de habilitados, según informó el Comité Central de Elecciones de Israel.
A pesar de los números, ninguno de los dos bloques principales declaró la victoria. Tanto Netanyahu como Eisenkot apelaron a la fortaleza de sus respectivos resultados, pero ambos reconocieron implícitamente la incertidumbre sobre quién estará en condiciones de armar una coalición de gobierno.
Argentina e Israel, “aliados estratégicos”
En su mensaje, Milei también reafirmó el vínculo bilateral entre los dos países. “La Argentina e Israel continuarán siendo aliados estratégicos en contra de aquellos que desafían nuestros valores occidentales”, añadió el mandatario argentino.
El resultado final deberá esperar al conteo de los votos en sobre doble, emitidos principalmente por militares, presos, personal médico y ciudadanos en el exterior. Las autoridades electorales israelíes estimaron entre 430.000 y 480.000 sobres de ese tipo pendientes de verificación, con resultados definitivos previstos para el jueves.
La Ley Básica israelí coloca ahora la decisión en manos del presidente Isaac Herzog, quien deberá designar al legislador con mejores chances de reunir los 61 apoyos necesarios para convertirse en primer ministro. El artículo 7(a) de esa norma no lo obliga a elegir al partido con más votos: puede encargar la tarea a quien demuestre mayor capacidad de sumar coalición, lo que abre la puerta a que Eisenkot reciba el mandato pese a haber obtenido menos bancas que el Likud.
Una vez certificados oficialmente los resultados —previstos para principios de noviembre—, Herzog contará con siete días corridos para tomar esa decisión.
Israel como espejo de Brasil
El contraste entre la rapidez con que Milei saludó a Netanyahu y su silencio ante la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil no pasó inadvertido. El presidente brasileño ganó el balotaje del domingo 26 de octubre con el 51,76% de los votos, derrotando a Flávio Bolsonaro, el candidato al que Milei había respaldado abiertamente durante la campaña, incluso viajando a Brasil para expresar su apoyo.
Promediando el lunes, ni Milei ni ningún funcionario de su gobierno habían emitido palabra sobre el resultado de las elecciones en el principal socio comercial de Argentina. El silencio duró más de 20 horas, y el mandatario solo rompió su silencio en redes sociales para celebrar la confirmación de la visita del papa León XIV al país. Al día siguiente, el vocero presidencial Adrián Ravier despejó cualquier duda: “No va a haber un comunicado oficial”, afirmó, justificando la decisión en las diferencias ideológicas entre ambos presidentes. “No es un hipócrita, hay una diferencia ideológica entre los dos mandatarios que es real”, agregó el funcionario.
La actitud de Milei lo dejó como el único mandatario regional en no reconocer el triunfo de Lula, según consignó Milei evita reconocer el triunfo de Lula en Brasil tras hacer campaña por Bolsonaro. Presidentes de derecha como el chileno Antonio Kast y el colombiano Abelardo de la Espriella sí felicitaron al ganador. También lo hizo el expresidente Mauricio Macri, cuyo partido PRO se desmarcó del silencio oficial con un comunicado en X: “Felicitamos a Lula y expresamos nuestra vocación de trabajar para que el diálogo y la cooperación sean lo que caracterice al vínculo bilateral”.



