
El diputado nacional por Fuerza Patria, Máximo Kirchner, realizó una recorrida por el sur de la provincia de Santa Fe y puso el foco en el armado electoral que se viene en el peronismo para el próximo año. Rechazó un armado anti-Milei y sostuvo que se trata de un “reduccionismo enorme”.
En diálogo con el diario La Capital, el dirigente de Fuerza Patria señaló: “Cuando empezó el gobierno de Milei había mucha gente que, con razón, estaba muy enojada. Cuando vota a un presidente y asume, tiene derecho a estar ilusionada. Y tampoco uno tiene que ir a romper esas ilusiones a patadas sino que muchas veces, con el mayor de los tactos, ir contándole lo que va a pasar sin querer ser pájaro de mal agüero”.
Justamente, Kirchner sostuvo que hoy observan que “el votante eligió a Milei desde el enojo” y marcó que actualmente “está sufriendo las consecuencias de una política que, en términos económicos y a partir de sus medidas, es irreversible”.
“El peronismo, a veces, es como un dodecaedro. Los sectores que organizan en el barrio, universidades, escuelas o fábricas que tienen ánimo, ganas de pelear, pero también sufren las consecuencias. Un militante político tiene los mismos problemas que cualquiera: le cuesta viajar en colectivo o el alquiler. Aun así, decide militar y organizarse”, enfatizó.
Y apuntó: “Planteamos que no sirve destruir al adversario para ganar una elección. Y es uno de los dramas que tiene la Argentina. Hay que construir una opción diferente. Por eso, cuando hablan del frente anti-Milei, no me convence“.

El expresidente del PJ bonaerense explicó que “nos atamos a cuestiones partidarias que son un sinsentido” y ejemplificó: «Algunos pensaron que el Frente de Todos debía ser solamente un frente anti-Macri para que él no esté en el poder, pero vos tenés que mejorar la calidad de vida de la gente, valorar los recursos de los bienes naturales que tiene la Argentina, salarios dignos para las personas, y construir ese contexto de salario digno y no es fácil. No se hace de un día para otro“.
“La sociedad se termina cansando de que los dirigentes vengan y digan que en cuatro días le van a solucionar los problemas, porque es imposible. Es un reduccionismo enorme que, con la capacidad que tenemos de generar ideas, de administrar el Estado, nos direccionemos solamente a que hay que ganarle a Milei. No me interesa destruirlo, me interesa que en la elección juntemos más votos y, cuando seamos gobierno, estemos a la altura de la circunstancia», agregó.
En tanto, consultado sobre las diferencias entre el peronismo en el Área Metropolitana de Buenos Aires y el de las provincias, Kirchner describió que, aunque existen particularidades vinculadas al ritmo y la forma de vida, el patrón común es la gestión y el vínculo con la sociedad. Explicó que en los pueblos del interior, la inseguridad se vive de una forma, mientras que en las grandes ciudades las necesidades pasan por el acceso a la cultura y otros servicios. Sin embargo, enfatizó que las diferencias no se relacionan con la idiosincrasia, sino con la administración estatal y el compromiso de los gobernadores e intendentes.

Respecto al escenario electoral de 2027 y la posibilidad de candidaturas, Kirchner afirmó que la principal figura para el espacio es Cristina Fernández de Kirchner. “Queremos que sea Cristina y entendemos que hay proscripción”, señaló. Criticó la situación judicial que atraviesa la expresidenta y subrayó que, si no logran revertir esa situación, el peronismo deberá buscar un candidato capaz de expresar los intereses del espacio y generar confianza en la ciudadanía.
Dejó en claro que el armado no debe centrarse únicamente en oponerse a Milei, sino en definir líneas programáticas claras que permitan una salida al estancamiento que, según su visión, atraviesa la Argentina desde hace más de una década. La meta, expresó, es construir una propuesta con dos, tres o hasta cuatro ejes sólidos, capaces de ofrecer un horizonte distinto para el país.
“Queremos construir una opción que permita que el país se libere del lugar donde lo están llevando. Hace diez años que la Argentina entró en un tobogán y nunca encuentra el arenero. Es una caída que perjudica a la mayoría de la gente que nunca más encontró un contexto que le permitiera soñar”, completó.



