El PSG avanzó por Zion Suzuki y prepara una oferta de 35 millones de euros para comprar al arquero japonés de 23 años al Parma, una operación con la que busca asegurar a largo plazo el futuro de su arco antes de su final de este martes ante Aston Villa por la Supercopa de Europa. Sin embargo, el club francés no es el único interesado y podría pujar con otro poderoso del Viejo Continente: Juventus.
“Se entiende que el París Saint Germain está cerca de cerrar el acuerdo por Zion Suzuki con el Parma por un paquete de 35 millones de euros. Los detalles aún están por aclarar, también sobre si Zion será cedido a la Juventus o se quedará, si Lucas Chevalier se va. Las conversaciones seguirán a principios de la próxima semana sobre ese punto”, fue lo que precisó el periodista especializado en mercado de pases internacional Fabrizio Romano.
La proyección del club francés no pasa por incorporarlo de inmediato al plantel de Luis Enrique. El plan sería firmarle un contrato extenso y luego cederlo a otro equipo de la Serie A, con la Juve, que había tenido en consideración al Dibu Martínez, como destino más probable. Esa decisión responde a la composición actual del puesto en París. El equipo ya cuenta con el ruso Matvey Safonov y el francés Chevalier como alternativas consolidadas, y Safonov fue el titular durante toda la temporada 25/26. La apuesta del campeón de la Champions League es clara: comprar ahora a un arquero con proyección y mantenerlo en competencia regular en la Primera División de Italia. La intención es que Suzuki siga sumando minutos y ritmo de alta exigencia antes de asumir en el futuro la titularidad del PSG.
Suzuki, de 1,89 metro, quedó instalado entre los arqueros jóvenes de mayor seguimiento en este mercado. Por eso el club parisino resolvió acelerar en los últimos días y enviar en las próximas horas una propuesta formal al Parma. El arquero disputó los cuatro encuentros de Japón en la Copa del Mundo con el seleccionado dirigido por Hajime Moriyasu. En ese recorrido recibió cinco goles, en un equipo marcado por una propuesta dinámica y ofensiva. Su balance individual incluyó 12 atajadas a lo largo del torneo y una valla invicta. El texto también destaca su rendimiento en el cruce de 16avos de final ante Brasil, en un partido en el que Japón estuvo cerca de eliminar al conjunto sudamericano.
LA HISTORIA DE ZION SUZUKI
Tiene 23 años. Nació el 21 de agosto de 2002 en Newark (estado de Nueva Jersey, Estados Unidos). Es diestro, mide 1,89cm y pesa 100kg. Su padre es ghanés y su madre es japonesa. Su nombre, Zion, proviene del Monte Sion, colina santa de Jerusalén. Se formó en la academia juvenil del Urawa desde el quinto grado de primaria y firmó su primer contrato profesional en 2019 con 16 años, 5 meses y 11 días, un registro que lo convirtió en el jugador más joven en la historia del club en hacerlo. Ascendió al primer equipo en 2021 y debutó en la J1 (primera división de Japón) en mayo de ese año.
Con la selección japonesa, disputó el Mundial Sub 17 de 2017, el Mundial Sub 20 de 2019 y los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, antes de debutar con la mayor en julio de 2022. En agosto de 2023 se incorporó al Sint-Truiden de la Primera División belga y en julio de 2024 se mudó al Parma de Italia.

Su extraordinario talento ya había asombrado a quienes lo rodeaban desde sus días en la primaria. Kazunori Sugio, entrenador de arqueros del equipo juvenil del Urawa, recordó la impresión que sintió la primera vez que lo vio jugar: “Yo dirigía en otro club, pero me sorprendió verlo en un partido. En la liga juvenil, los arcos son pequeños, diseñados para niños. Cuando lo vi parado frente a la portería, me pregunté: ‘¿Cómo es posible que le marquemos un gol?’. Era muchísimo más alto que los demás jugadores y la portería parecía diminuta en comparación. Pero no era solo su tamaño. Su presencia en el campo, su porte en general, no era la de un niño de primaria. He visto a muchos jugadores ser considerados ‘talentos excepcionales’, pero su envergadura era verdaderamente excepcional».
En una entrevista publicada por Gendai Media de Japón, el instructor de Suzuki también rememoró sus primeras charlas: “Sentía como si estuviera conversando con un adulto. Y no me refiero solo a la cortesía. Por lo que decía, la profundidad de sus pensamientos y todo lo relacionado con sus palabras y acciones, era un niño independiente. Su carácter maduro ya estaba bien desarrollado cuando cursaba sexto grado”.
“Soy mitad japonés, así que realmente me destaco”, remarcó en una nota con DAZN hace algún tiempo. De raíces asiáticas y africanas, Suzuki nunca renegó de sus orígenes sino que convirtió ese rasgo en una fortaleza: “Ser mestizo implica destacar, tanto para bien como para mal. Pero yo lo tomé como algo positivo. Si vas a destacar, haz cosas buenas y destaca de forma positiva. Así, la gente me reconocerá más como persona. Jugar al fútbol puede haber influido mucho, pero estoy convencido de que he aprovechado al máximo las ventajas de ser mestizo”.
Su temprana madurez, cuando iba a sus propios partidos solo en transporte público a diferencia de sus compañeros, que eran llevados por sus padres, se debió a las enseñanzas de su madre: “Su influencia fue enorme. Me animó a ser independiente, diciéndome que hiciera las cosas por mí mismo. Incluso de niño, nunca me sentí intimidado al jugar con estudiantes mayores, y eso todavía me beneficia hoy en día. Mi madre no sabe nada de fútbol, pero tenemos una muy buena relación”.
El crecimiento físico también contribuyó, ya que su estatura aumentó más de 10 centímetros entre su primer y segundo año de secundaria, alcanzando casi los 180 centímetros. Para lograr su objetivo de “jugar en la Premier League”, una meta de la que había hablado desde quinto grado, optó por vivir en una residencia estudiantil en la preparatoria donde podía recibir apoyo para la alimentación, y también decidió asistir a una preparatoria cercana a los campos de entrenamiento.
Teruo Kudo, otro adiestrador que tuvo Zion en la academia de Urawa, repasó en diálogo con Hochi News cómo fue escalando desde que lo conoció en el tercer grado de la escuela primaria: “No era particularmente habilidoso ni tenía un talento natural desde el principio. Pero era muy receptivo. Tenía una gran capacidad para escuchar atentamente los consejos. Su receptividad era muy superior a la de los demás. Lo envidio; me parece asombroso”.
Su metodología de trabajo y evolución constante se debió al esmero y focalización que tuvo desde adolescente: empleó una rutina de elongación de 30 minutos después de cada baño para mejorar su flexibilidad, mejoró su técnica como arquero analizando videos y perfección su técnica de saque con brazos para lanzar hoy a 40 o 50 metros de distancia. “Todo lo que ha hecho fue calculado pensando en el fútbol, y por eso está donde está. Él mismo deseaba mucho superarse y por eso sus habilidades mejoraron tan drásticamente”, aseguró Kudo.
En noviembre pasado, Suzuki se fracturó la mano izquierda y fue operado, pero retomó los entrenamientos tan solo tres días después. Durante el tiempo que no pudo usarla, se centró en el juego de pies, el manejo del balón con la derecha y el entrenamiento visual y de reacción, demostrando una dedicación inquebrantable.



