
Ayer miércoles, la Policía Bonaerense detuvo en Ciudad Evita, jurisdicción de La Matanza, a un sospechoso a bordo de un auto robado. El auto, en sí, tiene una historia interesante.
Personal de la Comisaría Centro 3° de Ciudad Evita llevaba adelante un operativo de saturación en la zona, coordinado con la Departamental local y diversos gabinetes técnicos. Así, en medio del recorrido, encontraron a un Mercedes Benz A200 modelo 2013 en el cruce de La Quila y La Viudita. Al chequear su patente, descubrieron que el auto tenía pedido de secuestro: había sido denunciado como robado el día anterior en una comisaría de Lomas del Millón, con una causa a cargo de la UFI N°12 de Matías Marando.
Entonces, tras un operativo cerrojo, cruzaron al Mercedes Benz y detuvieron al conductor. Se trataba de un joven de 20 años, oriundo de Ciudad Evita, que quedó detenido en una celda, acusado del delito de encubrimiento con una causa a cargo de la UFI N°1 matancera.

El auto tenía otra particularidad: toda la documentación de la víctima del robo seguía allí. El Mercedes Benz, de acuerdo a su patente, acumula más de $7 millones en multas por exceso de velocidad, con unas veinte infracciones que datan desde mediados de 2015. El miércoles 23, horas antes del arresto, mientras estaba robado, el auto sumó una infracción más por exceso de velocidad, al ser captado por una cámara de la avenida Alvear al 4000 en Tres de Febrero.
El operativo de saturación ocurre en medio de una semana caliente para La Matanza, y para Ciudad Evita en particular. El sábado último por la madrugada, una feroz batalla a tiros se extendió durante horas en el Complejo 19, la zona de monoblocks en La Tablada. Una víctima fatal ingresó al Hospital Balestrini poco después del tiroteo. Se trata de Alan Gabriel Chazarreta, con domicilio en Ciudad Evita. Llegó gravemente herido al centro médico cercano al lugar.
Ayer, casi en simultáneo con el arresto en Ciudad Evita, tres delincuentes intentaron asaltar a tiros la sucursal del Banco Galicia de Lomas del Mirador, ubicada en la esquina de avenida San Martín y Eva Perón. Los propios clientes redujeron a uno de ellos, un hombre de 42 años.



