lunes, agosto 24, 2026
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La copa perdida: el título internacional extinguido que Boca dilapidó con Real Madrid previo a la histórica Intercontinental del 2000

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Real Madrid luce en sus vitrinas 35 trofeos internacionales y solamente uno no se repite entre los exhibidos: la Copa Iberoamericana que le ganó a Boca Juniors en 1994. Fue el único título organizado por la Conmebol y la Real Federación Española de Fútbol que se disputó en la historia y quedó en mano de los españoles. Apenas seis años después, el Xeneize se tomaría revancha con un logro de mucha mayor envergadura, aunque lo cierto es que esa estatuilla que prácticamente pasó desapercibida en vísperas del Mundial de Estados Unidos 94, hoy sería ponderado como el 23° internacional que al elenco de la Ribera se le niega hace tanto tiempo.

Boca se acreditó la chance de disputar esta final contra los madrileños luego de ganarle la Copa de Oro 1993 a Atlético Mineiro (la revancha fue 1-0 en la Bombonera con gol de Carlos Mac Allister, tras el 0-0 en Belo Horizonte). Aquel torneo había sido organizado por la Conmebol con todos los campeones internacionales del 92: el Xeneize (Copa Máster), Mineiro (Conmebol), Cruzeiro (Supercopa Sudamericana) y San Pablo (Libertadores). En medio, se registró la llegada al banquillo de César Luis Menotti, quien reemplazó a Jorge Habegger a fines del 93.

Los Merengues ya habían culminado con un discreto cuarto puesto en la liga española que se había quedado el Barcelona. Llegaron a esta cita como campeones de la Copa del Rey que le habían ganado en junio del 93 al Zaragoza. Aunque su entrenador para estas finales a ida y vuelta en el Santiago Bernabéu y la Bombonera, que todavía era denominada Dr. Camilo Cichero, fue el interino Vicente Del Bosque (16 años más tarde campeón del mundo con la selección española), quien había sucedido a Benito Floro, para la siguiente temporada la directiva ya había cerrado como DT al argentino Jorge Valdano.

Los chilenos Iván Zamorano e Ivo Basay posan en el Santiago Bernabéu antes de Real Madrid-Boca (Don Balón Chile)

El viernes 13 de mayo, el Boca de Menotti derrotó 2-1 a Mandiyú de Corrientes por la novena fecha del Clausura 94 que ganaría Independiente con goles de John Jairo Tréllez e Ivo Basay (descontó Héctor Rodríguez Peña). Al día siguiente, por la noche, un contingente compuesto por 18 futbolistas, cuerpo técnico y un puñado de dirigentes viajó a España para presentarse en el Bernabéu el jueves 19/5 frente a poco más de 2.000 espectadores, muchos de ellos con ticket obsequiado, que vieron en vivo el 3-1 del Real Madrid por los tantos de Fernando Hierro -de tiro libre- y el doblete de José Luis Morales. A falta de cinco minutos para el final, Mac Allister descontó para el cuadro argentino que estuvo en desventaja numérica casi todo el cotejo por la temprana expulsión del Mono Navarro Montoya al minuto 3 por tocar la pelota con la mano fuera del área. El árbitro italiano Piero Ceccarini no dudó en mandarlo a las duchas y así a Boca se le hizo cuesta arriba.

Menotti alineó a Navarro Montoya; Diego Soñora, Juan Simón, Carlos Moya, Carlos Mac Allister; Julio Saldaña, Raúl Peralta, Alberto Márcico; Rubén Da Silva; Sergio Martínez e Ivo Basay (luego ingresaron Luis Carranza y el Chino Tapia). El Flaco se vio obligado a sacar al Manteca Martínez para introducir al arquero suplente, Esteban Pogany, quien a los pocos minutos también pareció tocar la pelota con sus manos fuera del área, maniobra no advertida por el juez europeo. Los constantes mano a mano de los delanteros madridistas se originaban por el “achique” que intentaba imponer Menotti en su última línea, una acción que consistía en adelantar organizadamente a la defensa antes del pase vertical del rival para dejar en offside a los atacantes del adversario. Evidentemente no siempre le funcionó.

Los capitanes Luis Medero y Míchel, en el sorteo junto a la terna uruguaya liderada por Jorge Nieves (Fuente)

Del Bosque puso a Francisco Buyo; Velasco, Alkorta, Hierro, Lasa; Milla, Dani, Míchel, Martín Vázquez; Robert Prosinecki e Iván Zamorano (Morales, autor del doblete, sustituyó a Dani en el complemento). La particularidad es que, según una crónica de la revista argentina Sólo Fútbol, el chileno Bam Bam Zamorano tenía chances de recalar en Boca, que no haría uso de la opción de compra de 5 millones de dólares que había fijado el Necaxa de México por el trasandino Basay, ya que Valdano no solo tenía en carpeta a Fernando Redondo (Tenerife) sino que además pretendía a Gabriel Batistuta (Fiorentina). Finalmente Zamorano, que no viajó para la revancha en Buenos Aires, permaneció en Real Madrid y fue Pichichi de la liga española en la campaña siguiente con 28 gritos (y el Merengue fue campeón).

Boca retornó a Argentina y le pidió a la AFA postergar su partido correspondiente a la décima fecha del Clausura con Belgrano en Córdoba, algo que generó mucho disgusto en la directiva pirata pese a que le cedieron los 50 mil dólares que le correspondían al Xeneize en concepto de la televisación codificada de dicho encuentro. El match pasó del domingo por la tarde al lunes 23 de mayo, por la noche: los cordobeses se impusieron 1-0 con gol de Claudio Benetti. Con menos de 48 horas de descanso, el miércoles feriado del 25, Menotti buscó la remontada en una Bombonera a medio llenar con un once que tenía varios suplentes: Esteban Pogany; Julio Saldaña, Luis Medero (capitán), Raúl Noriega, Rodolfo Arruabarrena; Alejandro Farías, Alberto Naveda, Marcos Tejera; Carlos Tapia; Luis Carranza y Rubén Da Silva (Moya reemplazó al lesionado Saldaña a los pocos minutos de iniciado). El Vasco Arruabarrena, con apenas 18 años y un partido como profesional disputado el año anterior (empate 0-0 con Newell’s en la Bombonera), cumplió con su actuación.

La alineación del Real Madrid en la Bombonera

Del Bosque paró a Buyo; Chendo, Nando, Antía, Marcos; Velazco, Milla, Míchel, Martín Vázquez; el yugoslavo Prosinecki y Dani. El árbitro fue el uruguayo Jorge Nieves, quien en la primera parte ni siquiera apercibió con amarilla a Pogany por barrer a un rival fuera del área y tocar la pelota con la mano, maniobra similar a la que le había costado la expulsión a Navarro Montoya en España. Da Silva abrió la cuenta sobre el cierre de la primera parte en una Bombonera que en varios momentos pidió por la “libertad de los pibes” ya que habían encarcelado (y otros, como el líder de La 12, José Barritta, estaban prófugos) a algunos miembros de la barra acusados del asesinato a tiros de los hinchas de River Walter Darío Vallejos y Ángel Luis Delgado en una emboscada a la salida del Superclásico disputado el 30 de abril.

En el complemento, el Polillita Da Silva había avisado con dos remates al travesaño antes de que Alberto Naveda, un volante sanjuanino que solo cosechó un puñado de partidos con la azul y oro, convirtió el 2-0 que le daba a Boca el título de campeón ya que sacaba diferencia por el “gol visitante” obtenido en el Bernabéu. La alegría duró apenas un par de minutos, porque Luis Milla aprovechó un rebote a la salida de un tiro de esquina, descontó y abrochó el trofeo para Real Madrid. El uruguayo Tejera, un delantero que con su melena y el 7 en la espalda se asemejaba al Manteca Martínez, tuvo una doble chance sobre la hora, pero entre el arquero y un defensor rival ahogaron su grito de gol que hubiera llevado la serie a los penales.

A los cuatro días, el Madrid aprovechó su “mini gira” por Argentina para medirse con el River dirigido por Daniel Passarella en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. Con Emilio Butragueño e Iván Zamorano en la delantera, los españoles golearon 4-1 con comodidad al Millonario con tantos de Bam Bam (2), Prosinecki y Dani. Martín Ojeda anotó el descuento parcial para los riverplatenses, que formaron con Javier Sodero; Roberto Clérico, Fernando Gamboa, Diego Cocca, Ricardo Altamirano; Julio Toresani, Matías Almeyda, Ojeda, Sergio Berti; Gabriel Amato y Claudio Rojas (ingresaron Hernán Buján, Hernán Raciti, Leonardo Vujacich y Leonardo Fernández).

La historia marca que Boca y Real Madrid se vieron las caras en nueve oportunidades, con cuatro victorias por bando y una igualdad. En la gira que el Xeneize realizó por Europa en 1925, se impuso 1-0 con gol de Carmelo Pozo. Los españoles ganaron los amistosos de 1927 (2-1 en la Bombonera), 1964 (2-0 en Cádiz) y 1965 (3-1 en cancha de River). En 1966, empataron por única vez 1-1 en Marruecos, exhibición que terminó con triunfo madrileño en tanda de penales. Solamente los últimos tres cruces tuvieron carácter oficial y, dos de ellos, los ganó Boca. Aunque con el paso del tiempo algunos lamentarán haber dilapidado aquella Copa Iberia, los de la Ribera pueden darse el lujo de decir que le ganaron al más poderoso europeo como visitantes, como locales y hasta en Japón.

Real Madrid posa con la Copa Iberoamericana en la Bombonera: Cacho Laudonio, conocido como Loco Banderita, se suma a la foto (Fuente)

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