En la visita de River Plate a Atlético Tucumán, el equipo local sufrió una expulsión en los primeros 12 minutos del partido disputado en el estadio Monumental José Fierro. El encuentro correspondiente a la novena jornada de la Zona B del Torneo Clausura tuvo un episodio que alteró pronto las condiciones del mismo, ya que el Decano debió continuar con un futbolista menos durante el desarrollo posterior.
La tarjeta roja se produjo después de una acción de Franco Nicola en su intento por disputar la pelota con Lucas Martínez Quarta. El mediocampista de Atlético Tucumán elevó peligrosamente la pierna derecha a la altura de la cabeza del defensor de River y el árbitro Andrés Gariano resolvió expulsarlo de manera directa. La decisión se tomó sin demoras ante la gravedad del contacto.
La jugada dejó a Martínez Quarta tendido sobre el césped, cerca del borde del lateral izquierdo. El marcador central de River se tomó el rostro mientras el cuerpo médico ingresaba al campo para asistirlo. El impacto obligó al jugador visitante a abandonar la cancha de manera temporal, una consecuencia que reforzó la dimensión de una infracción que comprometió su integridad física durante una disputa por el balón.

La situación surgió a partir de un envío aéreo que derivó en el cruce entre Martínez Quarta y Nicola. El defensor de River llegó antes a la pelota y alcanzó a despejarla con un cabezazo. Luego, el jugador del conjunto tucumano intervino con la pierna elevada y golpeó de manera semiplena en el rostro de su adversario, en una zona expuesta y con escasa posibilidad de evitar el contacto.
La evaluación técnica de la acción incluyó varios aspectos: la naturaleza de la entrada, la altura del pie, el punto de impacto, la parte del cuerpo utilizada, la intensidad y la opción real de disputar la pelota. También resultaron determinantes las consecuencias físicas para Martínez Quarta, quien continuó en el campo después de recibir el golpe durante esa maniobra.
La pierna elevada y el impacto en el rostro del defensor de River situaron la acción fuera de los límites de una disputa permitida. La falta quedó encuadrada como una entrada con uso de fuerza excesiva y como una situación de juego brusco grave. Bajo esa valoración, el texto consignó que el árbitro Gariano acertó al aplicar la expulsión directa contra Nicola.
Después de la sanción, el VAR, a cargo de Silvio Trucco, realizó una revisión silenciosa de la jugada. El sistema analizó distintos ángulos, cámaras y velocidades para revisar la decisión disciplinaria tomada en el campo. La revisión no identificó un error claro y manifiesto en la determinación arbitral, por lo que no recomendó una revisión en el monitor junto al terreno de juego.
La confirmación de la tarjeta roja dejó a Atlético Tucumán con una dificultad adicional para sostener su planteo. El entrenador Julio César Falcioni perdió a uno de los futbolistas considerados determinantes en la creación de juego. River aprovechó la superioridad numérica y se adelantó a los 22 minutos mediante un gol de Tobías Andrada, quien recibió una asistencia de Gonzalo Montiel.
A los 76 minutos, Mauro Arambarri recibió una tarjeta amarilla por una infracción en la mitad de la cancha sobre Alexis Canelo. En ese momento, Julio César Falcioni ingresó al campo para reclamar la expulsión del hombre de River, pero el árbitro echó al técnico de Atlético Tucumán por sus protestas. La amonestación al futbolista visitante fue correcta porque el punto de contacto configuró una entrada temeraria, que refiere a una acción que implica riesgo de daño físico para el rival, aunque no necesariamente grave, sin que alcance los parámetros de una tarjeta roja.



