
A nueve días de la desaparición de Raúl Alfredo Moyano, el operativo de búsqueda en el cerro Ñuñorco Grande, en Tafí del Valle, provincia de Tucumán, sumó un campamento de avanzada en altura, un helicóptero provincial y nuevos grupos especializados para ampliar los rastrillajes en los sectores de difícil acceso.
Moyano, docente rural jubilado de 59 años y residente en Bariloche, fue visto por última vez el 12 de octubre, cuando comenzó el ascenso hacia la cima. Había viajado desde la Patagonia para visitar a su familia en Tucumán y decidió realizar una caminata por una montaña en la que las condiciones meteorológicas y la falta de señalización en algunos tramos pueden complicar la orientación.
La decisión de reforzar el operativo responde a una limitación que condicionaba el trabajo de los rescatistas: llegar desde El Mollar hasta las zonas de mayor elevación puede demorar cerca de cinco horas con el equipamiento necesario. Esa logística dejaba un margen acotado para revisar el terreno antes de iniciar el regreso.
El nuevo campamento estará instalado en el área de cumbre, a unos 3.300 metros sobre el nivel del mar, y permitirá que las patrullas permanezcan varios días en la montaña. La base contará con carpas, cuerdas, arneses, mosquetones, poleas, camillas y suministros para los rescatistas.
También dispondrá de recursos para descender por barrancos y atender una eventual evacuación, tanto si se localiza a Moyano como ante una emergencia de alguno de los integrantes del operativo. Seis voluntarios con experiencia técnica y equipamiento especializado formarán parte de la primera dotación, que podrá ser relevada mientras continúen las tareas.

Hernán Parajón, presidente de la Fundación Cumbres Andinas y especialista en rescate de montaña, indicó a La Gaceta que la permanencia de personal en altura hará posible revisar el área prioritaria con mayor detalle. “Siempre la búsqueda es con vida”, afirmó.
A la estrategia se incorporó un helicóptero provincial para acelerar el traslado de rescatistas, materiales y provisiones. Participan efectivos de la Policía de Tucumán, Gendarmería Nacional, personal de comunicaciones, especialistas en drones, baqueanos y montañistas voluntarios. También se sumó una división de montaña procedente de Tinogasta.
Uno de los elementos que orienta el operativo es el registro del teléfono celular de Moyano, detectado el miércoles posterior a su desaparición, dos días después de su último contacto conocido. Una antena ubicada en Los Sarmientos captó una señal del dispositivo y permitió reducir el área inicial de búsqueda.
El dato no establece un punto exacto, aunque concentró los rastrillajes hacia el sur y el sureste del Ñuñorco, en dirección a la ruta provincial 307 y al paraje El Indio, en la Quebrada de los Sosa. Los equipos toman esa información como una referencia técnica para organizar las patrullas, sin considerarla una confirmación de la ubicación del docente.
La reconstrucción disponible señala que Moyano habría llegado a la cima cerca de las 17.30. A las 13.40 había enviado una captura de pantalla que mostraba un 40% de batería en su celular. Los rescatistas consideran que, al momento de iniciar el descenso, pudo haber tenido una carga limitada para utilizar aplicaciones de orientación.
Las condiciones de visibilidad son otro de los factores bajo análisis. En la cumbre, la niebla puede reducir el campo visual a entre dos y cinco metros. En sectores donde los senderos no están claramente definidos, esa situación puede favorecer que una persona se aparte del recorrido previsto, incluso si cuenta con experiencia en montaña.

A ello se suman pendientes pronunciadas, quebradas profundas, suelo inestable y zonas de vegetación densa. El operativo utiliza drones con cámaras infrarrojas, binoculares y perros especializados, además de recorridos terrestres.
Moyano es oriundo de Río Seco y pasó gran parte de su vida adulta en la Patagonia. Su familia indicó que tenía experiencia en trekking, caminatas y visitas a refugios. Para facilitar su identificación, se informó que mide alrededor de 1,70 metros, es de contextura robusta, tiene cabello canoso, barba corta y ojos castaño oscuro. Lleva dos tatuajes en los brazos: uno de un cóndor y otro con el escudo de River Plate.
Las patrullas mantendrán los recorridos en quebradas y sectores de difícil acceso delimitados por el último indicio telefónico, mientras la base instalada en altura permita extender los tiempos de rastreo.



