miércoles, agosto 26, 2026
Inicio ACTUALIDAD Incendio, estafa y desalojo: las causas que enfrentó Max Higgins, el empresario...

Incendio, estafa y desalojo: las causas que enfrentó Max Higgins, el empresario que prometió construir un “Disney argentino” y murió en la calle

0
7

Este miércoles al mediodía, la Justicia de Morón aguardaba los resultados de la autopsia al cuerpo de Max Higgins, uno de los personajes más curiosos de la Argentina de principios de siglo.

Empresario según él mismo, productor de grandes eventos, viajaba en limusinas desde sus oficinas en Puerto Madero para mostrarse con figuras como Diego Armando Maradona. Contrató al grupo Duran Duran para el lanzamiento de su espectáculo, el World Football Idol, donde se mostraba con la capa de piel propia de un rey de Inglaterra. Prometió construir un parque estilo Disney en San Pedro. Todo era mentira. Higgins terminó en la calle, luego en el Hospital Borda, donde se lo consideró un peligro para sí mismo y para terceros, y luego en la calle otra vez.

Murió mientras dormía ayer martes por la madrugada, en Merlo y en posición fetal, dentro de una pila de mantas, a pocos metros de la terminal de la línea 216. Un empleado del lugar reportó a la Policía Bonaerense que vivía allí hace 20 días.

Max Higgins en uno de sus eventos, con la capa propia de un rey

Emile Maxim St. Patrick Higgins, su nombre completo, guardaba al morir una bolsa de pan que había mendigado, una botella de gaseosa en la que cargaba agua, y una billetera de cuero azul, con unos pocos papeles viejos. Tenía 56 años, la barba canosa, el pelo hecho dreadlocks. Ya no usaba el saco que vistió hasta en la indigencia. Perdió la vida con un buzo puesto. Casi dos décadas atrás, tras vivir en un viejo departamento en San Telmo, constituyó su domicilio fiscal en Puerto Madero, para registrarse como empresario en la vieja AFIP.

La fiscal Valeria Courtade, a cargo de esclarecer su muerte, ordenó el estudio al cuerpo. Tras la conclusión de la autopsia, la Bonaerense fichará sus huellas, para determinar su identidad de manera forense.

Higgins tuvo una mujer argentina, que lo expuso por farsante y violento. Es improbable que tenga un funeral. Hasta el cierre de esta nota, a las 14 del miércoles, nadie se había presentado por él en las comisarías de Merlo o Morón. Mientras tanto, queda su rastro de problemas, con expedientes por plata, o sus conflictos con la ley.

El lugar donde encontraron muerto al empresario

Los datos de la Cámara Civil revelan una serie de demandas que enfrentó desde 2008, tres años después de su breve estrellato. Ese año, una inmobiliaria radicada en la avenida Paseo Colón lo llevó al Juzgado Civil N°101 para desalojarlo de la oficina que alquilaba, en el edificio de la calle Juana Manso al 1580. Higgins terminó echado con una sentencia: el juez le dio un plazo de diez días para retirarse. En paralelo, una mujer porteña le había iniciado otro juicio en el fuero comercial. Otra firma inmobiliaria también fue demandada.

La calle parece haber llegado poco después para Higgins. En 2010, enfrentó dos causas en el Juzgado N°33. Los delitos: incendio y estafa. El denunciante del caso de estafa fue un restaurant porteño Ambas causas terminaron archivadas. Nunca fue condenado.

Max Higgins y Diego Armando Maradona

La última causa en su contra data, curiosamente, de este año, 2026. El delito: robo. El denunciante es un hombre de 38 años, caribeño también, un haitiano, que trabajó como albañil en los últimos años, estudiante de relaciones internacionales. El haitiano acusó a Higgins del delito de robo, con un expediente en el Juzgado N°55, que terminó archivado también.

En 2023, el Juzgado N°56 determinó que el alguna vez empresario sea trasladado al Hospital Borda, luego de un pedido de búsqueda que alguien había archivado. Dormía en Paseo Colón en esa época, o en la rReserva Ecológica, con un maletín que usaba de almohada, y que con el tiempo, perdió.