Corea del Sur inició el Mundial 2026 con una importante victoria por 2-1 sobre República Checa en el Estadio Guadalajara de México. Sin embargo, uno de los momentos más virales de la noche se vivió en el arribo de las selecciones a la cancha. Cho Gue-sung, quien es una de las figuras del elenco asiático, bajó del micro tomando mate, infusión tradicional de la Argentina.
La imagen se viralizó inmediatamente en redes sociales y generó una ola de reacciones en el país albiceleste. La particularidad pasó por el hecho de que el jugador no tenía un termo en la mano. El futbolista de 28 años juega en el FC Midtjylland de Dinamarca y es furor en su país (tiene casi dos millones de seguidores en Instagram) por su costado como modelo. No obstante, la discusión en redes se centró en cómo llegó a tomar mates.
Corea del Sur tiene de estandarte a Heung Ming Son, histórico jugador del Tottenham de Inglaterra, que mantiene una relación cercana con Cristian Cuti Romero. El propio marcador central de la selección argentina subió videos en sus redes del atacante probando mate. Cho Gue-sung, por su parte, comparte vestuario en el Midtjylland con el volante uruguayo Emiliano Martínez, en lo que podría ser otro indicio de su gusto por la infusión rioplatense.

A pesar de su comentada llegada al estadio, Cho Gue-Sung no sumó minutos en la victoria por 2-1 de Corea del Sur sobre República Checa. El resultado dejó a los asiáticos con tres puntos, por detrás de México, que había abierto el grupo con un 2-0 ante Sudáfrica. Los europeos, que volvieron a una Copa del Mundo después de 20 años, quedaron sin unidades y deberán recuperarse el 18 de junio ante los africanos en Atlanta. El mismo día, la Tricolor y los surcoreanos jugarán en Guadalajara en un partido que puede definir el liderazgo del grupo.
La primera imagen inusual llegó a los 25 minutos del primer tiempo, cuando Lee Han-beom tiró de la camiseta de Pavel Šulc con tanta fuerza que la prenda se rompió. La acción dejó al extremo checo con la casaca abierta y anticipó el tono físico de un partido que hasta entonces seguía 0-0. En ese tramo, Son Heung-Min fue el jugador más peligroso de la cancha.
El delantero surcoreano encaró, remató desde afuera y también dispuso de un mano a mano con Matej Kovár, que le ganó dos veces el duelo antes del descanso. Del otro lado, Patrik Schick no logró imponer su peso en ataque ante una defensa surcoreana ordenada. El delantero checo llegaba al torneo como goleador del Bayer Leverkusen con 16 goles en la temporada 2025-26 de la Bundesliga.
El segundo tiempo empezó con otra llegada clara de Son frente a Kovár. El atacante intentó definir por encima del arquero y el guardameta respondió con el pecho. A los 59 minutos, República Checa encontró la ventaja con una jugada poco habitual: Vladimír Coufal ejecutó un saque de banda que cayó directamente al área chica y Ladislav Krejčí conectó de cabeza para el 1-0. El reglamento permite esa secuencia, aunque rara vez una reposición lateral termina convertida en asistencia de gol.
La respuesta de Corea del Sur llegó a los 67 minutos. Hwang In-beom recibió un pase de Lee Kang-In, entró al área, dejó en el suelo a un defensor y al propio Kovár, y definió de cobertura para marcar el empate. La jugada se convirtió en una de las postales de la noche en Guadalajara.
El partido todavía ofreció otro giro. A los 77 minutos, Tomás Soucek marcó de cabeza, pero el árbitro anuló el gol por posición adelantada. Dos minutos más tarde, Kim Seung-Gyu salvó sobre la línea un balón que había quedado vivo después de varios rebotes tras otro saque lateral. Esa intervención evitó el segundo tanto checo cuando el encuentro parecía inclinarse hacia los europeos. El 2-1 definitivo llegó a los 80 minutos. Oh Hyeon-Gyu, que había entrado por Son, se anticipó a la defensa checa y definió desde el piso para sellar la remontada surcoreana.



