Luego de los primeros saludos protocolares a las autoridades del Gobierno Nacional y de la Iglesia, el papa León XIV se acercó, aún en la pista de aterrizaje del aeroparque Jorge Newbery, a un grupo de fieles que recibió a Su Santidad con emoción y regalos de bienvenida.
En su mayoría eran personas que asisten a la Basílica San José de Flores, ubicada en ese barrio de la Ciudad de Buenos Aires. Allí Jorge Bergoglio sintió en su juventud el llamado divino a la vida religiosa y al sacerdocio.

Los feligreses que recibieron al papa estuvieron encabezados por el sacerdote Martín María Bourdieu, párroco de la Basílica San José de Flores, quien le entregó un primer regalo de bienvenida.
Antes, León XIV había sido saludado por el monseñor Michael Wallace Banach, nuncio en la Argentina; Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA); Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires; y el monseñor Raúl Pizarro, secretario general del episcopado.

Una vez que se acercó a los fieles, siempre escoltado por el presidente Javier Milei, dos jóvenes le entregaron un ramo con flores blancas y amarillas. Otros tantos le entregaron rosarios, cartas y hasta un carpincho de peluche.

A medida que avanzaba por la hilera dispuesta sobre la pista, León XIV se detuvo ante algunos de los presentes para escuchar las palabras que tenían para dedicarle, o bien para bendecirlos. Varios no pudieron contener la emoción por el histórico momento que les tocó vivir, y quebraron en llanto.

No fueron pocos los que, además de extenderle la mano y saludar al sumo pontífice, se lanzaron a darle un abrazo. El Papa devolvió el gesto sin preocuparse por los cuidados que guarda el protocolo.

Tras salir del aeroparque, el papa León XIV realizó su primera actividad programada en su cargada agenda y visitó el Monumento al General San Martín, donde dejó un homenaje al prócer argentino. Allí estuvo secundado por el canciller Pablo Quirno.

Luego se trasladó a la Casa Rosada, donde tuvo un encuentro privado con el presidente Javier Milei. A continuación, visitó la Plaza de Mayo, donde el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, le entregó la llave de la Ciudad de Buenos Aires. Después asistirá a un acto en el Palacio Libertad con funcionarios, dirigentes y legisladores de todas las fuerzas políticas.
En Balcarce 50, el presidente Javier Milei recibió al Papa en el salón blanco y luego le presentó a los miembros del Gabinete.
Estuvieron el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller, Pablo Quirno; el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo; el ministro de Defensa, Carlos Presti; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el ministro de Salud, Mario Lugones; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

También saludaron al sumo pontífice el vocero presidencial Adrián Ravier; la senadora Patricia Bullrich; el secretario de Comunicación, Fabián Fernández; el presidente del Banco Central, Santiago Bausilli; y el asesor Santiago Caputo.

El lunes será feriado en todo el país y concentrará la agenda más extensa de la visita. A las 9:15, el papa viajará a Claypole, en el partido bonaerense de Almirante Brown, para visitar el Pequeño Cottolengo Don Orione. En la institución se encontrará con trabajadores y personas asistidas.



