
Tras meses de polémica y negociaciones entre países, finalmente se relocalizará en Uruguay la planta de HIF – Global que se iba a instalar sobre el río Uruguay, al norte de Paysandú, frente a la costa de Colón, Entre Ríos.
“La principal hipótesis es la relocalización”, confió a Infobae una alta fuente oficial del país vecino. Además, detalló que el nuevo lugar de emplazamiento de HIF – Global sería en un predio de ANCAP, la YPF uruguaya. El emprendimiento tiene como fin la producción de hidrógeno verde y la elaboración de e-combustibles. El destino principal sería la exportación. La inversión, estimada en USD 5.400 millones, sería la más importante de la historia de Uruguay.
En un primer momento, el proyecto preveía que HIF, una multinacional controlada por capitales chilenos, se ubicara 5 kilómetros al norte de la localidad uruguaya de Paysandú, sobre el río Uruguay. Ese lugar está frente al balneario de Colón, en Entre Ríos. La ciudad argentina tiene en el turismo estival su principal fuente de ingresos. El temor era entonces que el desarrollo fabril impactara en la llegada de veraneantes a la zona.
Cómo se encaminó el diferendo
Tras intensas negociaciones del Gobierno de Entre Ríos, la Cancillería argentina y Montevideo, se llegó a un acuerdo. El entendimiento se dio en mayo pasado. Su principal punto era que el Estado uruguayo evaluaría lugares alternativos. Si bien la inversión de infraestructura la realizará HIF, el proyecto surgió como una iniciativa del gobierno del país vecino a través de ANCAP. La multinacional chilena es solo la adjudicataria del desarrollo.
El acuerdo descomprimió la situación en ambas márgenes del río Uruguay. La administración del presidente Yamandú Orsi, el gobierno argentino y sobre todo Rogelio Frigerio querían evitar que se diera un revival de la disputa vivida a principios de siglo por la instalación de una pastera en Fray Bentos. En aquel entonces, los tres puentes que comunican ambos países estuvieron cortados por manifestantes que se oponían a la empresa Botnia.
Cuál fue la alternativa elegida
El lugar donde se ubicaría finalmente el proyecto de e-combustibles es un predio de 48 hectáreas que ALUR (una firma controlada por ANCAP) tiene en el departamento Paysandú.
En ese emplazamiento hay una planta cementera y el terreno está clasificado como zona industrial. Eso implica que cumple los requisitos medioambientales para que se instale el desarrollo de combustibles sintéticos.
“Ese es el lugar que se maneja con firmeza hoy”, señaló la fuente oficial consultada por este medio. El sitio está alejado de Colón y no impactará en el desarrollo turístico de la ciudad argentina. Además, presenta ventajas en varios planos para la inversión. Está más cerca de la planta de CO2, un insumo básico de la producción. Tiene, además, acceso directo a energía, vías férreas y a las rutas.
La empresa fue consultada por este medio sobre este escenario planteado. Pero la respuesta fue que, por el momento, no habría declaraciones públicas. En el marco del proceso administrativo previo a la puesta en marcha, las autoridades uruguayas y la multinacional tienen en desarrollo una serie de negociaciones que aún no han concluido.
Dardos cruzados en Montevideo
La inversión de HIF quedó envuelta en una polémica en los últimos días. El desarrollo se presentó durante el gobierno del Partido Blanco de Luis Lacalle Pou y tuvo continuidad con Orsi.
El viernes pasado, Álvaro Delgado, titular del directorio blanco y ex secretario general de Presidencia, dijo que el proyecto “corre riesgo” por el requisito de relocalización.
En el mismo plano, cuestionó a la ministra de Industria de la administración del Frente Amplio, Fernanda Cardona, por “trancar” la negociación con la empresa. En ese sentido, reclamó la intervención del presidente Orsi para que HIF “no se vaya a Paraguay, que es el riesgo latente”.
Quien recogió el guante fue Alejandro Sánchez, actual secretario de Presidencia. “No podemos partidizar una inversión, como se ha intentado en las últimas horas”, reclamó.
“Hace unos meses acordamos un cronograma. Estamos tratando de avanzar para tener un acuerdo de inversiones, pero hay puntos en los que no hay acuerdo con respecto a aspectos sustantivos”, explicó Sánchez en declaraciones que reproduce Telenoche.
Lo que se discute, dijo, es “quién realiza las inversiones de infraestructura para llevar energía eléctrica a ese lugar (y) asume esos costos”. De la misma manera, está en debate el precio que la empresa pretende pagar por ese servicio, agregó.



