Una peculiar escena se dio el pasado domingo en La Bombonera antes del comienzo del Superclásico que Boca Juniors le ganó 1-0 a River Plate gracias al gol de cabeza de Lautaro Di Lollo en el primer tiempo. Como suele ocurrir en cada partido de la Liga Profesional, ambos capitanes se encontraron con el árbitro Nicolás Ramírez. Y allí se vio un cordial abrazo entre Leandro Paredes y Nicolás Otamendi, campeones del mundo con la selección argentina, y el clásico intercambio de banderines antes del sorteo.
Justamente, se dio una situación especial una vez que la terna arbitral y ambos capitanes se tomaron la foto tradicional. Una vez que salió de la mitad del campo, Otamendi regaló el banderín de Boca que recibió de Paredes en La Bombonera. El defensor de River decidió no conservarlo y se lo entregó a un fotógrafo que se encontró en la cancha.
Andrés Arouxet, oriundo de Olavarría y confeso hincha xeneize, publicó una imagen del objeto y agradeció el gesto del futbolista en su cuenta de Instagram: “Gracias Ota por el banderín, vos no lo quisiste, para mí es un gran recuerdo de otro clásico ganado”. El fotógrafo contó que el marcador central del Millonario le dijo: “Tomá, no lo quiero”.

Ese encuentro entre Otamendi y el árbitro no fue el único. Todo lo contrario. El defensor le reclamó a Ramírez por no expulsar a Paredes durante el Superclásico. El diálogo, revelado por ESPN, terminó con una respuesta breve del juez. River terminó el duelo en Brandsen 805 con dos jugadores menos, producto de las expulsiones a los ocho minutos de Lucas Martínez Quarta tras revisar en el VAR una sujeción a Miguel Merentiel; y la otra a los 79 minutos, cuando el juez le mostró la roja directa a Gonzalo Montiel por una infracción sobre Lautaro Blanco, quien poco antes había cometido una falta similar sobre Tobías Andrada y solo recibió amarilla. El equipo quedó con nueve jugadores.
La jugada cuestionada ocurrió cuando Paredes, ya amonestado, perdió el control de una pelota larga ante Tomás Galván y se lanzó al piso para intentar recuperarla. Otamendi le planteó al árbitro: “En la falta de ahí de Paredes ya tenía amarilla. ¡Doble amarilla era! Lo tendrías que haber echado a Paredes”. Ramírez respondió con un gesto afirmativo y las palabras “Puede ser”.
Después del partido, Otamendi volvió a cuestionar el criterio arbitral: “No se midió con la misma vara la doble amarilla de Paredes, la falta de Blanco fue amarilla y la de Cachete fue roja directa”. El defensor agregó sobre una acción en el área: “No fue ni siquiera analizado y sobre el final no sé si estaba en offside pero fue un claro penal porque la pelota le iba a Meza”.
“Con la misma vara siempre, vamos a competir, pero cuando no te dejan te da mucha bronca porque hoy no se vivió con la misma vara. Para el próximo torneo que designen a ver quién va a ser el campeón y no competimos”, afirmó el campeón del mundo con la selección argentina, visiblemente enojado por el resultado y la actuación del árbitro, que para el mundo River influyó de manera clara en el resultado final.
Desde el banco de suplentes, Leonardo Ponzio también cuestionó a Ramírez después de la expulsión de Montiel: “¿Ya está? ¿Ya cumpliste? ¿Cumpliste? ¿Listo? ¿Otro más no, no?”. En conferencia de prensa, pidió que los árbitros y el VAR mantengan un mismo criterio: “Sería bueno que se entiendan entre ellos y que, si van a participar, que sea en conjunto. Que se tome la misma interpretación. Y si vamos a dejar que interprete el árbitro, seguramente será mejor para que el VAR, sentado desde donde está, deje que sea un buen espectáculo, porque la realidad es que hoy, del espectáculo que vinieron a ver los hinchas, que es fútbol, vieron poco”.


