El debate oral comenzó con diferencias entre la Fiscalía y la querella sobre la calificación legal del hecho. Mientras el Ministerio Público acusa a la madre por abandono de persona agravado, la familia de la víctima sostiene que se trató de un homicidio agravado por el vínculo cometido por omisión.
Comenzó el juicio por la muerte de Kiara Caro, la niña de 7 años que falleció en marzo de 2025 en Lules tras desaparecer cuando regresaba junto a su madre de los corsos de carnaval.
De acuerdo con la investigación, Daniela Ávila asistió con su hija a los festejos realizados en la zona del ex Ingenio Lules. Cerca de las 2 de la madrugada emprendieron el regreso a su vivienda cruzando el río Lules por la zona del Puente Negro.
Según la acusación, en ese trayecto la mujer perdió de vista a la menor y no dio aviso inmediato a las autoridades. Incluso, la investigación sostiene que regresó a los corsos sin informar lo ocurrido y que recién alrededor de las 5 de la mañana realizó la denuncia, aportando datos que dificultaron el inicio de la búsqueda.
Horas más tarde, cerca de las 10, dos niños alertaron a un adulto tras observar el cuerpo de Kiara flotando en el río.
La autopsia determinó que la niña murió por ahogamiento y que presentaba barro y arena en el interior de su cuerpo.
Durante la primera audiencia del juicio, el Ministerio Público Fiscal mantuvo la imputación por abandono de persona agravado seguido de muerte y solicitó una pena de 10 años de prisión para Daniela Ávila.
Sin embargo, la querella sostuvo una postura más severa al solicitar que el hecho sea calificado como homicidio agravado por el vínculo en comisión por omisión, al considerar que la madre tenía el deber legal de proteger a su hija y omitió hacerlo.
«Estamos hablando de una madre que llevó a una niña de siete años al río durante la madrugada y luego no realizó las acciones necesarias para resguardar su vida», sostuvo el abogado querellante durante su exposición.
El juicio continuará con la producción de pruebas y el testimonio de los distintos testigos convocados para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el fallecimiento de la menor.



