
Candela Arizaga volvió a declarar este lunes ante la Justicia en la causa que investiga a Facundo Moyano por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. La joven había pedido ampliar su testimonio para precisar algunos aspectos de su primera declaración y, según pudo saber Infobae de fuentes del caso, la joven hizo aclaraciones sobre dos puntos concretos: cómo recuperó su teléfono celular y qué ocurrió con su salud después del episodio.
El primero está relacionado con el aparato que Arizaga dejó en el departamento de Moyano cuando salió corriendo del edificio durante la madrugada del 4 de agosto. En su declaración inicial, la joven había dicho que sus amigas se lo habían llevado al hospital Pirovano. Sin embargo, ahora rectificó esa parte de su relato.
Según explicaron fuentes judiciales a este medio, Arizaga señaló que, cuando regresó a Rosario (ciudad de donde es oriunda), y reconstruyó junto a su madre lo sucedido durante aquellas horas, advirtió que no había recuperado el teléfono durante la tarde, como inicialmente creía.
La joven aclaró que el celular le fue llevado por la noche al hospital por un custodio de Facundo Moyano. De acuerdo con su nueva declaración, fue ese mismo hombre quien le informó además dónde se encontraba su perro, Mafia: le explicó que unas vecinas tenían al animal y que únicamente querían entregárselo a ella.
La precisión buscó explicar uno de los interrogantes que había quedado abierto en el expediente: cómo había vuelto el teléfono a manos de Arizaga si ella había salido del departamento sin llevarlo consigo.
El segundo punto que la joven aclaró estuvo relacionado con su estado de salud. En esta oportunidad, explicó que no sufrió un ataque cardíaco. Según indicó, fue a un cardiólogo y el profesional le indicó que el cuadro que presentó podría haber estado relacionado con un desmayo o un vahído y no con un episodio cardíaco. Arizaga decidió así rectificar también ese aspecto de su primera exposición ante la Justicia.
La ampliación había sido solicitada por la propia Arizaga a través de su abogado, Roberto Herrera, quien adelantó que la joven necesitaba precisar cuestiones que no recordaba con claridad cuando declaró por primera vez.
Así las cosas, Arizaga se presentó este lunes ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3, especializada en violencia de género, a cargo de Florencia Nocerez. La audiencia había sido fijada para las 9 de la mañana.

Durante su paso por la fiscalía, además, fue entrevistada por la Oficina de Asistencia a la Víctima y al Testigo (OFAVyT), organismo del Ministerio Público Fiscal porteño que brinda asistencia legal, psicológica y social a víctimas.
La causa se inició después del episodio ocurrido durante la madrugada del 4 de agosto, cuando Arizaga fue encontrada por efectivos de la Policía de la Ciudad en las inmediaciones del edificio de la avenida Del Libertador donde vive Moyano.
Uno de los policías que intervino aquella madrugada declaró posteriormente que, al interceptarla en la vía pública, la joven manifestó que Moyano la había golpeado y la mantenía encerrada contra su voluntad.

La investigación acumuló desde entonces testimonios de policías, médicos, vecinos y personas del entorno de la pareja. Las declaraciones incorporadas al expediente presentan distintas versiones sobre lo sucedido durante aquellas horas.
Moyano fue detenido aquella madrugada y recuperó la libertad horas después. Sin embargo, continúa imputado y tiene vigentes una serie de medidas cautelares, entre ellas la prohibición de acercarse a Arizaga a menos de 300 metros y de mantener contacto con ella mientras avance el proceso.
La causa continuará el próximo 31 de agosto, cuando está previsto que declaren la madre y la hermana de Arizaga.



