La Municipalidad pondrá en marcha el padrón de conductores y vehículos que trabajan mediante plataformas digitales. El trámite será gratuito y busca identificar a quienes prestan el servicio y avanzar con los controles. Los taxistas reclaman igualdad de condiciones.
Desde este jueves 1 de octubre, los conductores que trabajan mediante Uber, DiDi, Cabify y otras plataformas digitales deberán comenzar a inscribirse en el registro municipal de San Miguel de Tucumán.
El empadronamiento se enmarca en las ordenanzas 5483 y 5484 y será gratuito y sin canon. El objetivo planteado por el municipio es contar con información actualizada sobre los conductores y los vehículos que prestan el servicio para fortalecer los controles y la seguridad de los pasajeros.
QUÉ DEBEN PRESENTAR
Entre los requisitos figuran la licencia profesional, DNI, seguro para transporte oneroso, documentación del vehículo, VTV vigente y certificado de reincidencia, además de cumplir con las condiciones establecidas por la normativa municipal. Los automóviles deberán respetar también la antigüedad máxima prevista por la ordenanza.
El trámite comienza con una inscripción digital y luego contempla una inspección municipal de la unidad. Una vez cumplidos los requisitos, el vehículo recibirá una identificación mediante código QR para facilitar su consulta por parte de los usuarios.
La atención presencial para asistir a los conductores se realizará en el Trencito del Parque 9 de Julio, entre otros puntos habilitados.
EL RECLAMO DE LOS TAXISTAS
La implementación del registro se produce después de las protestas y reclamos del sector de taxis, que viene planteando la necesidad de que las aplicaciones cumplan con las mismas reglas previstas por la normativa local.
El titular de la Federación Nacional de Conductores de Taxis de Tucumán, Julio Rodríguez, sostuvo que el reclamo apunta a la “igualdad de condiciones” y al cumplimiento integral de la Ordenanza 5483.
Desde el municipio, el secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, señaló que el registro forma parte del proceso de ordenamiento de la actividad y remarcó que el objetivo no es recaudar, sino identificar a los conductores y vehículos y reforzar los controles.
Así, el conflicto entre taxis y aplicaciones ingresa en una nueva etapa: registro, identificación y control de quienes prestan el servicio en la Capital.



