domingo, noviembre 8, 2026
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La previa de la visita del papa León XIV al Cottolengo Don Orione: la vocación por los más débiles y la foto que signará su papado

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El papa León XIV visitará el Cottolengo Don Orione de Claypole, una institución dedicada al acompañamiento de personas con discapacidad. (REUTERS/Cristina Sille)

Los viajes de los papas están relacionados con desafíos contemporáneos del tiempo sociohistórico que los rodea. Esto es evidente en el papa León XIV y en la impronta que busca dar a su papado: recoger con énfasis la narrativa del legado humanista de Francisco, jerarquizar el concepto de justicia social acorde al siglo XXI y situar a los jóvenes como eje principal de la transformación hacia un futuro mejor y esperanzado.

El primer pontífice nacido en Estados Unidos forjó una parte decisiva de su trayectoria pastoral en Perú. Su corazón latinoamericano prolonga la sensibilidad humanista de Francisco con una impronta propia: Robert Francis Prevost es el papa agustino que busca estar cerca y visibilizar a quienes quedan al margen. A los olvidados de la sociedad.

Su visita este lunes al Cottolengo Don Orione expresa esa decisión de dar protagonismo a las víctimas de la “cultura del descarte”, a los desposeídos y a quienes requieren mayor cuidado. El mensaje interpela a comprometerse y a no mirar hacia otro lado. No solo hay que mirar, hay que hacer a su lado. Ahí la fuerza de la frase síntesis de su gira por América Latina: “Bienvenidos todos, vayan y anuncien”.

El legado humanista de Francisco

León XIV busca retomar la prioridad que el papa Francisco otorgó a las periferias y a las personas que quedan al margen. (Vatican News)

Durante el vuelo hacia Latinoamérica, antes de aterrizar en Uruguay, León XIV definió el sentido personal de la escala en la Argentina. Ante una consulta de los periodistas que viajaban con él, sostuvo que constituía “un homenaje a Francisco”.

El Papa eligió condensar los ejes que inspiran su pontificado en Sudamérica y el mundo y, en particular, en la tierra a la que Francisco nunca volvió. Esa ausencia fue un punto de dolor para el argentino, a quien conoció de cerca cuando aún era el cardenal Robert Francis Prevost, uno de los hombres de confianza de Francisco en el Vaticano.

Ahí radica la mística y la épica de esta visita pastoral internacional a países que eran entrañables para Francisco y que, al mismo tiempo, le permiten a León XIV construir una imagen propia: una que refuerce la continuidad del mensaje y la narrativa de su antecesor, pero que también incorpore su propia mirada. La de un Papa que escucha sereno más de lo que habla, pero que a la vez no quiere pasar desapercibido frente a los múltiples debates socioculturales de este tiempo. Cada vez que León habla es agudo y preciso. Y su mensaje tiene contenido. Será por eso que no dudó en hacer pública su decisión de votar en las últimas elecciones de medio tiempo en los Estados Unidos.

León XIV mantuvo su agenda pastoral tras someterse a una cirugía por un cáncer de pulmón detectado en forma temprana. (REUTERS/Andres Cuenca)

A comienzos del papado de Francisco -en marzo del 2013-, él eligió estar en Lampedusa como imagen síntesis de época: miles de familias de migrantes africanos huyendo, expulsadas y abandonadas de sus propias tierras; y exponiéndose a la muerte al cruzar el Mediterráneo en embarcaciones precarias rumbo en busca de un futuro mejor. En esa isla italiana, el papa argentino realizó su primer viaje fuera de Roma y fijó una de las prioridades de su pontificado: poner el foco sobre los desposeídos y vulnerables; los descartados por la sociedad dominante.

León XIV llega al Cottolengo Don Orione -como Papa y habiendo transcurrido 13 años de Francisco- a visitar a las personas con discapacidad y a grupos de desahuciados muy probablemente en la búsqueda de su propia foto de época.

El Papa y una foto para visibilizar a las víctimas de la “cultura del descarte”

El viaje de León tiene un tono pastoral, pero también político. ¿Por qué negarlo? Él quiere contarle al mundo cuáles son las claves de su misión global al frente de la Santa Sede.

La visita al Cottolengo Don Orione remite a una de las ideas centrales del pontificado de Francisco: el rechazo a la “cultura del descarte”. (REUTERS/Agustin Marcarian)

León XIV buscará una imagen propia en el Cottolengo Don Orione, una obra dedicada a los desamparados, a quienes no tienen nada ni a nadie y solo encuentran guía y cobijo espiritual en Dios; y en la caridad y el cuidado de los hombres y mujeres de la iglesia católica.

Según pudo saber Infobae, León XIV se tomó el trabajo dedicado de conocer el funcionamiento y la historia de la institución. De la que ya había oído y conocido por su querido Francisco. También decidió visitar personalmente las salas de las personas con discapacidad severa y desahuciados.

Esta visita constituye el corazón de su agenda: un encuentro con quienes requieren mayor cuidado y acompañamiento. Ahí quiere estar. Desde ese lugar busca expresar un mensaje y una esperanza de un mundo mejor: estar cerca de quienes dependen de la mano, el afecto y la mirada de los demás para salir adelante.

Elegido el 8 de mayo de 2025, León XIV es el primer papa de Estados Unidos y el primero de la Orden de San Agustín. (REUTERS/Remo Casilli)

Imaginemos que ni siquiera el cáncer de pulmón de 3mm, detectado de manera temprana y que requirió una cirugía poco antes de la gira por Sudamérica, alteró su decisión de cumplir con este viaje. No era negociable.

León XIV viene a buscar su propia foto de época, pero también a continuar la que dejó Francisco

Según supo Infobae por altas fuentes del Arzobispado de Buenos Aires, la visita al Cottolengo Don Orione es el cénit de la agenda pastoral. Allí León busca transmitir un mensaje profundo y humanista, dirigido especialmente a los jóvenes, a quienes considera actores de la transformación del mundo. La llegada al hogar de Claypole pone el foco sobre una de las comunidades residenciales y con mucha historia para personas con discapacidad más grandes de la Argentina y región.

La escala en el Cottolengo implica pisar con fuerza y dejar la huella del legado de su admirado papa Francisco. (REUTERS/Yara Nardi)

En sus 50 hectáreas, ubicadas en el partido bonaerense de Almirante Brown, viven más de 400 residentes. Allí también trabajan profesionales, religiosos, cuidadores y personal de apoyo.

Inclusión, la base de una sociedad mejor

Al papa Francisco, que llevó la Iglesia a las periferias y convocó a un mundo más inclusivo, con participación plena de las personas con discapacidad en la vida social, no le agradaba demasiado esa palabra: “discapacidad”. “Me gusta la otra: capacidades diferentes”, decía.

Robert Francis Prevost conoció de cerca a Francisco en el Vaticano y recoge parte de su mensaje sobre la inclusión y la justicia social. (REUTERS/Sebastian Castaneda)

En octubre de 2024, antes de morir, durante un encuentro en Roma con representantes del G7 Inclusión y Discapacidad, se refirió a las “víctimas de la cultura del descarte”. “Esta cultura genera prejuicios y hace daño a la sociedad”, planteó con la contundencia que caracterizó a su papado.

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, aseguró que la máxima autoridad de la iglesia católica “viene a dar un mensaje que tiene que tener consecuencias políticas”, pero también aclaró que “no hay que esperar una condena a una política en particular, a una figura o a un partido”.

En ese sentido, Colombo sostuvo que Francisco y León XIV nos regalaron figuras de una gran presencia política. “No la de la mezquindad del poroteo, de los números y la rosca, sino la del pensamiento político y transformador para todos”, afirmó, en alusión a la búsqueda de “un bien común a la manera de Dios”.

Sobre la visita del Papa, monseñor Jorge García Cuerva remarcó: “Nos da una oportunidad para ser santos”.

“Visitar Argentina es un homenaje a Francisco”, adelantó León en el avión que lo condujo este viernes a Uruguay. (REUTERS/Agustin Marcarian)

Raúl Pizarro es arzobispo de San Isidro y quien coordina toda la visita del Pontífice. Sus equipos confirmaron a Infobae que el Papa ingresará a las 9:15 en el papamóvil por la entrada principal de la avenida Lacaze al 3900, en Claypole. Su recorrido incluirá el Hogar Ferrando Mixto, de alta demanda de cuidados, ubicado frente al Santuario de San Luis Orione. Allí se conserva el corazón del fundador de la obra orionita.

León XIV logró lo que nadie: que todo el arco político argentino lo reciba en el Palacio Libertad de manera conjunta. Sabía que ese era el gran anhelo de Francisco, su mentor y su insignia a seguir: ¿qué hacemos con las diferencias?

La magnitud del Cottolengo: una comunidad-ciudad organizada en 16 hogares

El predio del Cottolengo Don Orione funciona como una pequeña comunidad. Cuenta con 16 hogares, un centro educativo terapéutico, talleres, salones de usos múltiples, cocina, despensa, una unidad de cuidados especiales, espacios recreativos, sala velatoria y cementerio. La institución recibe a personas con discapacidades motrices, verbales o psicosociales que requieren distintos niveles de acompañamiento.

El predio, ubicado en el partido bonaerense de Almirante Brown, alberga a más de 400 residentes y reúne 16 hogares. (REUTERS/Cristina Sille)

La denominación que utilizan puertas adentro también define una forma de trabajo: no hablan de pacientes, sino de residentes. Cada uno de los hogares que integran el gran Cottolengo busca organizar la vida cotidiana en grupos más reducidos, con equipos que acompañan las rutinas, los tratamientos, la escolaridad, los vínculos familiares y las actividades de cada persona.

Sandra Ciamberlini, psicóloga del lugar desde hace más de 30 años, cuestionó los comentarios que circulan en redes sociales sobre la institución. “Hay gente que dice que acá tienen a los chicos encerrados o que los maltratan. Tendrían que venir a vivir el Cottolengo para poder decir algo”, aseguró.

La visita tiene una carga simbólica para la comunidad orionita. El lugar reúne una parte central de la tarea de la congregación fundada por San Luis Orione, que sostiene hogares y dispositivos de atención en distintos puntos del país. En total, la obra alberga a más de 1.200 personas en la Argentina, según datos de la institución.

El cuidado de las personas con discapacidad, en el centro de la agenda

La escala de León XIV también reabre el debate sobre las condiciones en las que funcionan las instituciones dedicadas al cuidado y la asistencia de personas con discapacidad.

Jorge Silanes, director del Cottolengo Don Orione, sostuvo que la visita de León XIV también visibiliza la situación de las instituciones dedicadas al cuidado de personas con discapacidad. (REUTERS/Cristina Sille)

En abril, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) advirtió al Ministerio de Salud sobre la situación económica de diversas entidades y mencionó las dificultades que atravesaba la obra de Don Orione por demoras en los pagos de organismos nacionales.

Jorge Silanes, director del Cottolengo Don Orione, vinculó la presencia del Papa con esa discusión. “Sin duda no hablará, pero los hechos también hablan. Al que le cabe este sayo, que se lo ponga”, sostuvo.

La visita del Papa atraviesa la vida cotidiana

Los preparativos para recibir a León XIV ya forman parte de la rutina del lugar. Obreros y trabajadores realizan tareas de acondicionamiento en el predio, mientras los residentes y los equipos de atención organizan el encuentro, que tendrá un formato acotado por las características del hogar y las necesidades de quienes viven allí.

La gira de 12 días por Uruguay, la Argentina y Perú es el sexto viaje internacional de León XIV y su primera visita a América Latina como Papa. (REUTERS/Agustin Marcarian)

Este lunes, cuando el papamóvil ingrese por la avenida Lacaze y atraviese las calles internas del Cottolengo Don Orione, la agenda internacional de León XIV encontrará una dimensión íntima: la de quienes esperan ser vistos, escuchados y acompañados. Entre ellos estará Juan, uno de los residentes, que ya tiene preparadas sus palabras para el Pontífice: “Vamos a pedirle que haya paz, amor con él y que no haya más violentos”. En esa frase simple se condensa el sentido de una visita que busca llevar a las periferias al centro de la escena.