
El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, estuvo tres días en los Estados Unidos durante la semana pasada, donde concretó reuniones con potenciales inversores. La provincia pretende aprovechar el contexto favorable para colocar USD 500 millones en un nuevo bono. Esta financiación le permitiría reperfilar los vencimientos de corto plazo que debe afrontar.
“Fue un viaje relámpago para volver a presentar a la provincia después de muchos años fuera de los mercados. Mostramos los avances que hicimos en un contexto muy complejo”, consignó el gobernador a su regreso.
El mandatario aclaró que esta instancia no implicó compromisos ni constituyó un proceso de emisión de deuda. Fue un “non deal roadshow”, una etapa previa para reconstruir credibilidad y retomar el vínculo con los mercados. “No fuimos a tomar deuda ni a hacer una oferta concreta”, precisó.
“Era necesario explicar nuestra nueva realidad a los inversores. Mostrar que cumplimos y vamos a cumplir, incluso en los momentos más difíciles”, agregó.
Frigerio llegó a EEUU acompañado de su ministro de Economía, Fabián Boleas. Además, lo respaldó un consorcio de entidades financieras que participarán de la futura operación. En ese grupo están el Santander, el BBVA, el Bank of America y el Banco de Entre Ríos.
En las rondas realizadas en Nueva York y Boston hubo representantes de los fondos de inversión Brevan Howard; Goldentree, Sona AM; PPM; Schroders u Finisterre Vanguard Payden. También de JPMIM Aberdeen Blue Bay; PIMCO; Black Rock; Mesarete; Wellington; Loomis Sayles y Brace Bridge.
Una fuente de los potenciales inversores dijo a Infobae que el mandatario entrerriano y su equipo hicieron una presentación “muy profesional”. En este sentido, puntualizó: “Esperamos que los mercados tengan una opinión favorable de la calidad del crédito provincial y sean receptivos de un nuevo instrumento”.
Respecto a los números de Entre Ríos, señaló: “La Provincia, bajo el liderazgo del gobernador Rogelio Frigerio, ha mostrado un historial positivo tanto en el respeto a los compromisos de deuda y a ajustar los gastos provinciales para que coincidan con sus recursos”.

Cuál es el objetivo de la emisión
La meta de la nueva salida al mercado voluntario de deuda es reperfilar los vencimientos. Se intentará prolongar los plazos de repago de intereses y capital para evitar un escenario como el actual. Desde que llegó a la gobernación, Frigerio tuvo que atender servicios de deuda por más de USD 130 millones cada año.
Esto se debe a que el título emitido en 2017 por su antecesor, el peronista Gustavo Bordet, se reestructuró en 2021 tras un default motivado por la pandemia. El exmandatario logró que durante su segunda gestión hubiera tasas bajas y solo un vencimiento de capital. Esto implicó que los intereses más altos y el repago del crédito recaiga en la próxima administración.
Desde principios de 2024, el stock de la deuda se redujo de USD 500 millones a USD 280 millones. El Gobierno de Frigerio atendió estos compromisos en un escenario de baja de la recaudación provincial, caída de la coparticipación y aumento de la demanda social por el retiro del Estado nacional de algunas áreas.
Ahora, el mandatario y su equipo quieren aprovechar el contexto positivo para volver al mercado y conseguir un cronograma de vencimientos más desahogado. Cuentan a su favor con que la Reserva Federal mantuvo la tasa de interés y que el riesgo país fluctúa en torno a los 500 puntos.
Estos dos datos son centrales para determinar a qué costo podría financiarse la Provincia. El interés que ofrecen los títulos norteamericanos es un piso sobre el que se suma el diferencial de riesgo argentino para obtener un guarismo que determine qué tasa pagaría Entre Ríos por su nueva deuda.
En 2025, la Legislatura entrerriana aprobó un esquema de endeudamiento. El techo está puesto en los USD 500 millones. “Si eventualmente vamos al mercado será exclusivamente para mejorar el perfil de la deuda existente, no para incrementarla”, sentenció Frigerio.



