Uno de los activos que llevaron a Javier Milei a la presidencia fue la frescura combinada con vehemencia de sus discursos. El mandatario, ajeno a los protocolos, siempre manejó sus propias redes sociales, algo poco común, y supo encarnar, casi sin filtro, los principales reclamos que levantaba la sociedad. Desde finales de 2023, esa tendencia, fuertemente cuestionada por la oposición por las formas elegidas, lo hizo intentar moderararse con intención de centrar el debate en el contenido.
“Voy a dejar de usar insulto a ver si están en condiciones de poder discutir ideas”, prometió el libertario en agosto de 2025, en la previa a las elecciones de medio término que tendrían lugar dos meses después. Durante la cena anual de la Fundación Faro, confrontó con lo que definió como “la dictadura de las formas”, y garantizó que las respetaría para poder dar “la batalla en las ideas”. “Como no pueden responder las ideas se apalancan sobre las formas. Ahora les vamos a estar lanzando un desafío para que queden en evidencia de que son una cascara vacía”, enfatizó.
Pasada la abultada victoria de octubre, en la que La Libertad Avanza se impuso por sobre el peronismo, y luego de semanas complejas para el Gobierno, marcadas por las causas juciales en curso que van desde la investigación por la difusión de la criptomoneda $Libra a la que va detrás del supuesto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, los tiempos de la moderación parecen haber quedado atrás.
En los últimos días, el mandatario se mostró muy activo en redes sociales y combinó su retórica entre una postura inflexible contra la prensa, a la que acusa de atentar contra la gestión, y la defensa de su programa económico, pero que incluyó además un mensaje a la sociedad. A través de su cuenta de X, Milei aseguró que el país está “mucho, MUCHO mejor” que en 2023, pero admitió que se transitan “meses duros”, y pidió “paciencia”. “El rumbo es el correcto. Cambiarlo sería dinamitar lo logrado”, garantizó.

En las últimas semanas, el mandatario retomó una práctiva habitual de interacción en la red social de Elon Musk. El mismo 24 de marzo, se tomó el tiempo de responder varias críticas, algunas con marcado uso de la ironía, y destinó varias publicaciones a confrontar con los medios de comunicación.
Ante el cambio en la estrategia comunicacional, que en el corazón libertario descartan que responda a las variaciones en las encuestas, aseguran que tuvo lugar por voluntad expresa y natural del propio mandatario en función del termómetro de la realidad que utiliza. “La variación en las formas depende de qué discusión quiere dar en cada momento”, argumentó ante Infobae una importante fuente con acceso al despacho presidencial.
A raíz de la última publicación en defensa del rumbo económico, por los pasillos de Balcarce 50 explicaban que apuntaba a “corregir” la “distorsión” que registran “entre los datos y la discusión pública”. “Finalmente nos podemos poner a discutir las cosas que importan, nos pasamos semanas discutiendo tonterías. Bienvenido sea que empecemos a discutir la situación económica”, celebró un interlocutor del ecosistema.
Ante los notorios cambios en las formas, desde el entorno del mandatario atribuyeron las variaciones a los acontecimientos y admitieron que la moderación tuvo su impacto positivo en las urnas. En octubre, luego de la derrota bonaerense de septiembre, el oficialismo optó por correr de foco la motosierra e inclinarse por un discurso más “empático”, como lo definían en aquel entonces, y en recuperación de la “épica” libertaria. “Harto de que le cuestionen las formas, las atenuó para discutir los temas de fondo. Eso rindió frutos electores”, sintetizó una fuente a este medio.
Por estas horas, sostienen que los nuevos señalamientos contra la prensa y un sector del empresariado, al que refiene como “empresauros”, responden a un accionar “auténtico” del mandatario, y surgen como respuesta a los “ataques” detectados. Además, conocedores en materia de comunicación detectaron que los votantes libertario esperan que el Presidente se muestre directo y sin filtros.
“El Presidente lo que ve es que todos se pusieron a pegar debajo del cinturón”, justificaron en uno de los despachos de Balcarce 50, luego de que Milei recupera sus formas. Otra voz autorizada coincidió: “Cuando no se sintió atacado se moderó, cuando lo atacaron se le pareció que había que contraatacar”.



