La indagatoria de Cristina Kirchner: militancia en San José 1111, traslado a Comodoro Py y la tesis K del “pan y circo”

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Cristina Kirchner, en su última salida al balcón, en San José 1111

Este martes a las 9 de la mañana, Cristina Kirchner volverá a atravesar las puertas de los tribunales federales de Comodoro Py para prestar declaración indagatoria en el juicio por la causa de los cuadernos. Llegará en su automóvil particular, acompañada por la custodia presidencial que mantiene por su condición de ex jefa de Estado, en una escena que combina la dinámica judicial con un fuerte componente político.

La audiencia se realizará en la Sala AMIA, el auditorio principal del edificio judicial de los tribunales federales porteños, que en los últimos meses fue remodelado y ampliado para aumentar su capacidad. Allí se desarrollan los debates orales de mayor envergadura del fuero federal y será el espacio donde el Tribunal Oral Federal N°7 recibirá a la expresidenta para tomarle declaración.

El dispositivo de seguridad que rodeará la jornada ya empezó a organizarse. La Policía Federal Argentina y la Policía de la Ciudad de Buenos Aires trabajan en operativos coordinados tanto en las inmediaciones del domicilio de Cristina Kirchner —donde cumple arresto domiciliario por la condena en la causa Vialidad— como en el edificio de los tribunales federales.

Los preparativos contemplan controles de tránsito, vallados y presencia policial en los alrededores de la calle San José, en el barrio de Constitución, así como en el perímetro de Comodoro Py 2002, donde se espera una fuerte presencia mediática y política durante la jornada.

En el kirchnerismo, según pudo confirmar Infobae, se preparan para un día de fuerte exposición pública. Militantes convocados por distintas organizaciones políticas se concentrarán desde las 7 de la mañana frente al departamento de la exmandataria, en San José 1111. Allí aguardarán su salida hacia los tribunales y, según explican en su entorno, permanecerán en el lugar hasta su regreso.

La convocatoria circula bajo el sello “Argentina con Cristina”, un espacio que reúne a agrupaciones políticas y sociales vinculadas al kirchnerismo y donde tiene una fuerte presencia La Cámpora, la organización política que lidera el diputado nacional Máximo Kirchner. En ese ámbito confluyen distintas organizaciones militantes que habitualmente se movilizan en respaldo de la expresidenta.

La movilización tendrá un carácter acotado pero simbólico. Según fuentes del círculo más estrecho de Cristina Kirchner, la idea es que la militancia se acerque para acompañarla cuando salga rumbo a Comodoro Py y permanezca en el lugar hasta su regreso. No está previsto que la movilización se traslade a los tribunales federales.

El gesto político será despedirla cuando parta hacia la audiencia y luego esperarla en el mismo lugar. En el kirchnerismo creen que esa escena tendrá un fuerte valor simbólico: mostrar respaldo político a la principal figura del espacio en el momento en que vuelva a quedar en el centro de la escena judicial, de acuerdo a lo que pudo reconstruir este medio de fuentes cercanas a la expresidenta.

Mientras tanto, dentro de los tribunales se espera la presencia de dirigentes del peronismo y del kirchnerismo que intentarán presenciar la audiencia. Entre ellos habría diputados nacionales, senadores y referentes políticos del espacio que ya realizaron el trámite de inscripción para asistir.

Sin embargo, la autorización final para ingresar a la sala quedó en manos del tribunal, que deberá definir quiénes podrán acceder hasta completar la capacidad del auditorio donde se desarrollará la indagatoria.

Entre los dirigentes que evalúan asistir todavía no está confirmada la presencia de figuras de alto perfil político. En particular, no está definido si el gobernador bonaerense Axel Kicillof será uno de los que acompañen a la expresidenta.

Cristina Kirchner llegará a los tribunales por sus propios medios, en su vehículo particular, como ocurrió en otras ocasiones en las que debió presentarse ante la justicia. En su entorno remarcaron en diálogo con Infobae que la comparecencia responde al cumplimiento de la citación judicial y descartan cualquier versión sobre supuestas negociaciones o condiciones especiales vinculadas a su presentación ante el tribunal.

“Está sujeta a derecho como cualquier persona en su situación”, señalaron colaboradores directos de la ex vicepresidenta.

Cristina Kirchner, junto a su abogado defensor en el caso Cuadernos, Carlos Beraldi

La audiencia del martes forma parte de la etapa de indagatorias del juicio por la causa conocida como “los cuadernos de las coimas”, que investiga un presunto sistema de recaudación ilegal de sobornos vinculado a contratos de obra pública durante los gobiernos kirchneristas.

El proceso se originó a partir de los cuadernos escritos por el chofer Oscar Centeno, en los que se registraban supuestos recorridos de recolección de dinero provenientes de empresarios de la obra pública. La investigación derivó en decenas de declaraciones de empresarios bajo el régimen de imputado colaborador y terminó con más de ochenta acusados entre ex funcionarios y hombres de negocios.

La fiscalía sostiene que durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner funcionó un mecanismo sistemático de recaudación de sobornos a empresarios que buscaban contratos de obra pública. Según esa hipótesis, los pagos eran recaudados por funcionarios del Ministerio de Planificación y luego distribuidos dentro de la estructura del poder político.

Cristina Kirchner rechaza esas acusaciones y sostiene que el proceso forma parte de una persecución judicial. En el kirchnerismo, la causa de los cuadernos es considerada desde hace años el ejemplo más claro de lo que describen como “lawfare”, una estrategia judicial y mediática destinada a perseguir políticamente a dirigentes opositores.

El juicio se desarrolla ante el Tribunal Oral Federal N°7, integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero. La acusación está a cargo de la fiscal general Fabiana León.

En el entorno político más cercano a la ex presidenta aseguraron a Infobae que la citación presencial a Comodoro Py tiene un significado que trasciende el expediente judicial. Según explicaron, el juicio venía desarrollándose hasta ahora de manera virtual, con audiencias que se realizaban de forma remota y que, según sostienen, permitieron avanzar con rapidez y sin inconvenientes operativos.

Los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero

“Todo se venía llevando de manera normal, rápido y ágil. Todos declararon y pudieron ejercer su defensa sin problemas”, indicaron colaboradores directos de la exmandataria que siguen de cerca la evolución del juicio.

Por eso interpretaron el cambio hacia una audiencia presencial como una decisión cargada de simbolismo político. En ese sector sostienen que la verdadera razón es instalar una imagen de alto impacto mediático: la de Cristina Kirchner ingresando nuevamente a Comodoro Py y sentándose en el banquillo de los acusados.

Según esa lectura, la escena del martes tiene un objetivo claro: “la foto”.

En el entorno de la expresidenta creen que el traslado presencial responde a la necesidad de construir una postal política que luego se multiplicará en los medios y en la agenda pública. En ese diagnóstico consideran que el impacto mediático estará concentrado en la imagen de la exmandataria atravesando los pasillos de Comodoro Py y sentada frente al tribunal.

“Necesitan esa foto”, sostuvieron en su círculo político.

Pero esa interpretación no se limita a la escena del tribunal. También incluye una mirada sobre el contexto político en el que se produce la indagatoria.

Fuentes con acceso directo a la estrategia de la expresidenta consideraron que el tribunal que lleva adelante el juicio viene sometido desde hace tiempo a presiones políticas y mediáticas para acelerar el proceso y avanzar hacia una eventual condena.

Según esa visión, determinados “sectores del poder” buscan acelerar el ritmo del juicio con la expectativa de que la sentencia llegue antes de las elecciones de 2027. En ese marco interpretan que la citación presencial forma parte de esa dinámica de presión para mostrar avances en el proceso.

En el kirchnerismo consideran que ese contexto se combina con el momento político complicado que atraviesa el gobierno nacional. En el entorno de la expresidenta creen que la exposición mediática del juicio coincide con una agenda pública atravesada por polémicas que involucran a funcionarios del oficialismo.

Entre los temas que mencionan aparecen los cuestionamientos al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y las revelaciones del llamado caso $Libra, que en los últimos días volvió a generar repercusiones políticas. Según esa lectura, la escena de Cristina Kirchner en Comodoro Py podría irrumpir en ese contexto político y desplazar durante algunas horas la atención pública hacia el juicio.

Cristina Kirchner volverá a Comodoro Py este martes

La expresión que utilizan en el entorno de la ex mandataria para resumir ese diagnóstico es simple y directa, de acuerdo a lo que dijeron a Infobae en su entorno: “Pan y circo”.

En el kirchnerismo creen que la imagen de la ex presidenta sentada en el banquillo de los acusados generará una fuerte repercusión mediática durante la jornada del martes. Sin embargo, también sostienen que ese impacto será efímero frente a los problemas estructurales de la economía argentina.

“La noticia durará un día. Después la economía seguirá igual de complicada para los argentinos”, explicaron a este medio cerca de la expresidenta.

Desde el tribunal, en cambio, la explicación sobre la citación presencial es completamente distinta.

En una resolución reciente, los jueces rechazaron un planteo presentado por la defensa del exministro Julio De Vido, quien había solicitado no asistir de manera presencial a su indagatoria por motivos de salud. En ese fallo, el tribunal recordó que la regla del debate oral es la presencialidad y sostuvo que la modalidad de las audiencias había sido definida previamente durante el desarrollo del proceso.

Los magistrados también señalaron que la convocatoria presencial responde a principios básicos del proceso penal como la oralidad, la inmediación y el derecho de defensa de las partes.

Ese contrapunto resume el clima que rodea el juicio. Para el tribunal se trata de una etapa procesal dentro de un expediente complejo. Para el kirchnerismo, en cambio, la audiencia del martes forma parte de una escena política que tendrá un fuerte impacto mediático.

En medio de ese escenario, uno de los interrogantes que todavía permanece abierto es qué estrategia adoptará Cristina Kirchner durante su indagatoria.

En su entorno aseguran que aún no está definido si la expresidenta hará uso de la palabra ante el tribunal o si optará por reservar esa posibilidad para una instancia posterior del juicio.

La decisión final, explican colaboradores cercanos a la exmandataria, se tomará en coordinación con su defensa en las horas previas a la audiencia.

Ese detalle no es menor. Cada vez que Cristina Kirchner habló en tribunales, sus intervenciones trascendieron el expediente judicial y se convirtieron en discursos políticos dirigidos a la opinión pública.

El martes, cuando la expresidenta salga de su casa rumbo a Comodoro Py, volverán a cruzarse esas dos dimensiones: la judicial y la política. En ese cruce de planos se jugará también el significado público de una escena que, para unos, es apenas un paso más dentro de un juicio; y para otros, una postal cuidadosamente buscada para instalar en el centro de la agenda nacional.

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