La confesión de una estrella internacional: “La adicción a los videojuegos me llevó a fracasar en el Real Madrid”

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Zé Roberto celebra un gol con la casaca del Palmeiras

La adicción a los videojuegos me llevó a fracasar en el Real Madrid». Con esta declaración, Zé Roberto confesó cómo su obsesión por la PlayStation marcó profundamente su paso por uno de los clubes con mayor prestigio internacional.

El polifuncional futbolista brasileño, que supo desempeñarse como lateral izquierdo y como mediocampista, y que por su apego al trabajo logró jugar en el más alto nivel hasta los 43 años, confesó en una entrevista con Globo Esporte cómo padeció esa obsesión.

“Fue muy difícil asimilar todo eso. El videojuego me perjudicó mucho porque yo era muy joven: 21 años. Mi esposa también era muy joven, de 18 para 19. Uno de mis sueños, además de convertirme en jugador y comprar un coche, era tener una PlayStation. Y la compramos. Recién casado, yo parecía un gallo. Salía con mi esposa todo el día y, por la noche, iba a jugar videojuegos. Perdí todo mi rendimiento, llegaba al club para entrenar con ojeras. Imagina: el tipo sale con su esposa todo el día y, por la noche, pierde el sueño jugando videojuegos», relató Zé Roberto.

Cómo los videojuegos afectaron el rendimiento de Zé Roberto

El brasileño profundizó en cómo la rutina nocturna, motivada por la ansiedad de terminar un videojuego, acabó afectando su vida profesional. “Aquella fue la única época en la que perdí mi forma física, porque el juego me generaba mucho estrés. Quería terminarlo y no podía. Entonces me daba hambre en la madrugada. Comía galletas. Comía muchas galletas. Decía: ‘Tráeme una galleta’. Iba a comer una y terminaba la cajita. Luego venía el bocadillo, el refresco… Fui engordando sin darme cuenta. Y estresado por el juego. Eso es algo que hoy también quita la concentración y el foco a muchos deportistas», comentó.

La obsesión por completar el juego Crash Bandicoot y el mal descanso lo llevaron a descuidar sus hábitos alimenticios. “Cuando me quise dar cuenta, había subido de peso”, aceptó.

Surgido de Portuguesa, el brasileño terminó disputando apenas 23 partidos en el Real Madrid -anotó un gol-. Y su nivel estuvo lejos de la expectativa que generó.

A los 50 años, sigue haciendo un culto de la disciplina y el cuidado físico (@zr11)

Disciplina y aprendizaje tras el paso por el Real Madrid

Tras su salida del club español, Zé Roberto regresó a Brasil y tuvo oportunidad de analizar sus errores. “En esos 14 años en Europa, pude notar que la mayoría de los que no tenían la familia como base acabaron regresando. Yo fui uno de ellos, pero después volví porque no estaba preparado. Cuando regresé a Brasil, en 1998, cedido al Flamengo, y me quedé seis meses, pude analizar muchos puntos que tendría que cambiar para poder volver y permanecer allá por mucho tiempo”, reflexionó el exjugador, de 51 años.

El tránsito en el Fla fue el trampolín para que regresara a Europa, con la casaca del Bayer Leverkusen. Luego, jugó en el Bayern Múnich y en el Hamburgo, antes de volver a Brasil. Se retiró en 2017.

Con el seleccionado de su país jugó dos Mundiales (98 y 2006) y ganó dos Copas América y dos Copas Confederaciones. Con el tiempo, la disciplina se convirtió en la clave de su longevidad y éxito profesional, lejos de la tentación de los videojuegos.

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