En su visita a la provincia, el dirigente político reflexionó sobre el pasado del país, cuestionó la violencia política y pidió dejar atrás las divisiones para construir un proyecto común.

En el marco de su visita a Tucumán, el dirigente político Julio Bárbaro realizó un análisis sobre la historia reciente de la Argentina y el presente político y económico, con un fuerte llamado al diálogo y la unidad nacional.
Durante su exposición, Bárbaro sostuvo que hacia 1976 el país contaba con un importante nivel de desarrollo industrial, tecnológico y social, destacando la existencia de una amplia clase media, bajos niveles de desempleo y un contexto sin el endeudamiento actual. Sin embargo, también reconoció que ese modelo se fue deteriorando con el tiempo y que su caída fue responsabilidad compartida entre distintos sectores de la sociedad.
En ese sentido, hizo referencia a la violencia política de los años previos al golpe de Estado, diferenciando el rol de los organismos de derechos humanos —cuya lucha calificó como “indiscutible”— de las organizaciones armadas, a las que consideró responsables de profundizar la crisis institucional.
A partir de esta mirada histórica, el dirigente puso el foco en el presente y planteó la necesidad urgente de reconstruir consensos duraderos que permitan estabilidad en el país. Como ejemplo, mencionó a naciones de la región donde, pese a los cambios de gobierno, se sostienen políticas de Estado a largo plazo.
Asimismo, advirtió sobre la actual situación económica, señalando una caída del consumo y un deterioro en la calidad de vida. “No se puede pensar una economía de consumo sin consumo”, expresó, al tiempo que remarcó la importancia de recuperar el mercado interno.
Finalmente, Bárbaro instó al Gobierno nacional a priorizar la pacificación social y el diálogo político como herramientas fundamentales para superar la crisis. “No hay otra salida que el reencuentro de los argentinos”, concluyó.



