
A partir del sábado 28 de febrero y hasta el próximo jueves 5 de marzo, el prodigio argentino Faustino Oro, de 12 años, irá por una nueva hazaña en su brillante y electrizante carrera en el dominio de los gambitos y los enroques. Será en el 21° Open Internacional de Aeroflot, que se llevará a cabo en la ciudad de Moscú -epicentro emblemático de esta actividad- intentará sumar su 3ª y definitiva norma (performance) y convertirse así, en el gran maestro más joven en el historial del ajedrez.
Como se sabe, la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, según el acrónimo francés) dispone que para la homologación del titulo de gran maestro, el ajedrecista deberá obtener tres normas, y desde enero de 2022, ese requisito fue reajustado a que dos de ellas deberán lograrse en torneos cerrados y una, en un abierto.
Por ello, Fausti -así llamado por sus familiares y colegas- que logró dos performances en los torneos cerrados “Prodigios y Leyendas” en Madrid, y el Memorial Szmetan-Giardelli en Buenos Aires, necesita sumar la 3ª en una competencia abierta. Frente a este panorama, el niño y su familia (mamá Romina y papá Alejandro) decidieron aceptar la invitación rusa, que incluía los gastos a cargo de la organización, y viajaron este viernes hacia Moscú, la capital de ese país.
El récord en precocidad está en poder del joven norteamericano (de padres indios) Abhimanyu Mishra (nacido el 5/2/2009) que logró la marca el 30/06/2021, a los 12 años, 4 meses y 25 días. Si el pequeño Fausti (nacido el 14/10/2013) consigue la hazaña el próximo jueves, habrá establecido una nueva plusmarca mundial, a los 12 años, 4 meses y 19 días. Todo un sueño.
Pero el desafío está muy lejos de ser un trámite, porque más allá de la decisión de aceptar la invitación rusa, el riesgo deportivo de lograr la ansiada performance será mucho mayor que sí, por ejemplo, se hubiera decidido participar en Master de Saint Louis, en Estados Unidos. Es que, en el Open Aeroflot la competencia reunirá a 180 jugadores (Faustino, con 2516 puntos de Elo está preclasificado N°36) de los cuales 52 poseen el título de gran maestro y además habrá 9 grandes maestras femeninas.
Y no se trata sólo del rigor o de la exigencia de la prueba (con 3 jornadas con sesiones dobles, una partida al mediodía y otra por la tarde) sino que uno o dos traspiés al comienzo de las nueve ruedas que tendrá el certamen, prácticamente harán que el sueño se vuelva un milagro.

Si bien es difícil la explicación para el aficionado o para los que desconocen la reglamentación del juego, deberá comprenderse que, para lograr su objetivo, el niño Faustino Oro deberá a lo largo de las nueve jornadas enfrentarse al menos con tres grandes maestros y dos maestros internacionales, ya que necesita que el 50% de sus rivales sean jugadores titulados, y lo más importante, deberá conseguir una performance superior a los 2600 puntos de Elo. Ello dependerá del promedio de la fuerza de juego de sus ocasionales adversarios (el fixture se confecciona al final de cada rueda), que determinarán cuántos puntos deberá totalizar para lograr la norma.
Es decir, cuánto más fuertes sean sus contrarios (35 lo superan en la preclasificación) y si consigue afrontarlos con victorias o empates, las chances del niño argentino serán mayores, y tal vez, con la cosecha de 4,5 o 5 puntos sobre 9 posibles le bastarán para cumplir con los requisitos de la performance y la 3ª norma de gran maestro.
Pero un arranque irregular, y por tratarse de un torneo por sistema suizo (se enfrentan en cada rueda jugadores con igual o similar puntaje) hará que la fuerza de Elo de sus contrincantes cada vez sea menor y eso atentará contra sus posibilidades de lograr una performance acorde con la exigencia reglamentaria. Por eso, las mejores posibilidades para El Messi del Ajedrez, acaso, sea la del lograr un rendimiento regular sosteniéndose en la tabla frente a rivales de 2550 y 2600 puntos de Elo, y que con una cosecha entre 5,5 y 6 puntos les serán suficientes para batir un nuevo récord mundial.
La competencia contará con la novedad de la implementación del tiempo de juego de las partidas. Aprobado recientemente por la FIDE, y válida para la organización de pruebas en las que se otorgue normas o títulos de maestros, el tiempo de reflexión para cada jugador será de 60 minutos más 30 segundos adicionales desde el primer movimiento. La disminución del tiempo, casi a la mitad de las tradicionales sesiones de juego de 4, 5 o más horas, es ideal para evitar el desgaste físico y emocional de cada partida, pero sin duda provocará que las luchas sean cada día más intensas.
El certamen se llevará a cabo en el lujoso Hotel The Carlton, situado en el corazón de la capital rusa, y muy cerca de dos símbolos de la extinta Unión Soviética: la Plaza Roja y El Kremlin. Los rusos Nepomniachtchi, Esipenko, Dubov y Grischuk, el indio Sadhwani y el armenio Martirosyan figuran entre los principales candidatos de la competencia, que es organizada por la Federación Rusa de Ajedrez, el Ministerio de Deportes y Aeroflot, la compañía aérea oficial rusa, y repartirá 20 millones de rublos -aproximadamente 235 mil euros- en premios.
Tamaño apoyo hace evidente que el torneo se trata, sin dudas, de una gran vidriera para el ajedrez ruso en plena época del deshielo de la prohibición de sus ajedrecistas en las grandes competiciones.
Andrei Filatov, presidente de la Federación Rusa de Ajedrez siguió atentamente las negociaciones con la familia Oro: el acuerdo se produjo sobre el cierre de las inscripciones, e inmediatamente el nombre del niño y su imagen figuró en la página oficial de torneo.
“Estoy muy emocionado de jugar en un torneo con tanta historia como el Aeroflot Open. En lugar de obsesionarme con lo normal, mi objetivo es jugar mi mejor ajedrez contra oponentes de alto nivel. Si juego bien, la norma me vendrá de forma natural”, les dijo el niño Faustino Oro.
Está claro que, para los organizadores, si se produjera la consagración histórica de Faustino, les representaría una importante victoria en el campo de las relaciones públicas. Esto señalaría que, a pesar de las sanciones y la controversia, Moscú sigue siendo capaz de organizar competiciones internacionales importantes.
El Open de Aeroflot -creado en 2002-, fue uno de los torneos más importantes del calendario internacional; los mejores jugadores de la élite participaron en las distintas ediciones. Sin embargo, tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, las principales figuras se fueron alejando y el torneo perdió brillo y prestigio. Por ello, los jefes del ajedrez ruso, como asegura el sitio WorldChess, están encantados con la participación del niño, ya que Faustino Oro no sólo es una gran estrella, sino que, además, se trata de uno de los ajedrecistas más mediáticos de la actividad. Cada declaración, comentario o actuación se convierte viral en el mundo de las redes sociales.



