El Papa León XIV llegará a la Argentina este domingo por la tarde y millones de personas se movilizarán en diferentes puntos del país para poder escuchar su mensaje. El impacto de su visita seguramente sobrepasará el ámbito religioso ya que la mayoría de los argentinos espera que sus palabras puedan aportar a la unidad en un escenario de tensiones políticas y sociales.
Según un estudio de opinión realizado por la consultora Afiches a nivel nacional entre el 23 y el 30 de octubre, el 83% de los consultados estaba informado respecto de la visita papal. Entre estos, el 55% contestó que espera que la visita “deje algo bueno para el país”, mientras que el 39% se mostró más escéptico y dijo “no esperar nada”.
Al ser consultados sobre el mensaje que les gustaría escuchar, la opción más mencionada fue un llamado a la unidad entre los argentinos, con el 16%. Le siguieron una invitación a la reflexión, con el 12%; un mensaje de paz, con el 11%; y un pronunciamiento dirigido a los políticos, con el 10%. También surgieron referencias al amor y la solidaridad, con el 9%, y a una convocatoria para profundizar la fe, con el 8%.

Sin embargo, la posibilidad de que la visita efectivamente contribuya a reducir las divisiones políticas y sociales despierta expectativas más limitadas. El 36% cree que podría ayudar, frente al 51% que no le atribuye esa capacidad. La confianza aumenta entre los católicos practicantes y disminuye entre quienes se alejaron de la Iglesia, entre evangélicos y otros cristianos.
Por otro lado, para los argentinos la imagen de Francisco sigue siendo mayoritariamente positiva: el 72% lo valora favorablemente, frente a un 9% que tiene una opinión negativa. El 48% identifica además algún legado concreto para la Argentina, entre ellos el amor al prójimo, la fe, la cercanía con los pobres, la humildad, la unidad y la inclusión.

De hecho, las valoraciones favorables sobre Francisco incluso abarcan a quienes se alejaron de la Iglesia (65%). En ese segmento aparecen menciones al trato igualitario, la humildad, el respeto por los sectores más pobres, la unidad y una “política humanista”.
En ese sentido, la idea de una “patria de hermanos”, asociada al llamado de Francisco a convivir pese a las diferencias, reúne un acuerdo del 78% de los entrevistados. Esa adhesión se concentra especialmente entre los católicos practicantes, aunque también obtiene respaldo entre otros grupos religiosos.

Por su parte, León XIV también tiene una valoración positiva, aunque casi la mitad aún no se formó una opinión definida sobre su figura. El nuevo Papa tiene una imagen favorable para el 51% de los encuestados y apenas el 6% expresa una opinión negativa, mientras que el 43% contestó que no lo conoce o no sabe.
No obstante, la percepción cambia de acuerdo con la pertenencia religiosa. Entre los católicos practicantes, la imagen positiva de León XIV asciende al 83%. Entre los católicos de tradición llega al 59% y entre quienes se alejaron de la Iglesia cae al 34%, un dato que el informe vincula con el menor grado de conocimiento sobre el pontífice.

“Lo más relevante del estudio es la transversalidad que se pudo observar en la imagen del Papa y el alto nivel de movilización que provoca. Es interesante que si bien la percepción sobre la Iglesia no es tan lineal, porque hay visiones positivas y también críticas, tanto Francisco como León conservan una buena imagen”, señaló a Infobae Matías Chiampan, director de Afiches.
Según explicó Chiampan, la encuesta fue realizada sobre una muestra de 846 casos a nivel nacional a través de internet con series de preguntas cerradas y algunas repreguntas realizadas por un entrevistador virtual de inteligencia artificial. “Eso hace que se obtengan respuestas más ‘cualitativas’”, dijo.
El catolicismo en Argentina
Si bien el catolicismo sigue siendo la religión ampliamente predominante en el país, el estudio también refleja cierta distancia entre la formación religiosa de los argentinos y su identificación actual. El 79% de los encuestados aseguró que fue criado en el catolicismo, pero en la actualidad el 52% se declara católico. El resto se distribuye entre quienes creen en Dios sin pertenecer a una religión (17%), evangélicos u otros cristianos (13%), ateos o agnósticos (14%), judíos (1%) y personas de otras religiones (3%).

No obstante, para el 54% de la muestra, la religión tiene mucha o bastante importancia. Ese nivel se eleva entre evangélicos (89%) y católicos practicantes (89%), pero disminuye de forma marcada entre quienes dejaron atrás su vínculo con la Iglesia (16%).
El informe reveló que un 29% de los argentinos se alejó de la religión o de la Iglesia, mientras que un 20% se acercó a una nueva fe. Quienes profundizaron su vínculo religioso mencionan experiencias personales con Dios (19%), crisis personales (18%), los milagros (18%), la búsqueda de paz o sentido (12%) y la educación recibida (12%). Por su parte, entre quienes se alejaron predominan las referencias a abusos e hipocresía (18%), desinterés (14%), la crianza (13%), la maduración personal (10%) y el estudio/razonamiento (10%).

Pero a pesar de cierta pérdida de pertenencia, el 60% considera que la Iglesia católica ocupa un lugar muy o bastante importante en la sociedad argentina. Aunque la mirada sobre la institución está dividida: el 37% habla de ella en términos positivos, el 29% la critica y el 30% no expresa una posición definida.
Al ser consultados sobre asociaciones espontáneas con la institución, el 52% menciona a Dios, Jesús o la fe, el 32% alude a valores, paz o comunidad, y el 20% piensa en la figura del Papa, los curas o la institución. Sin embargo, el 30% plantea alguna crítica de manera directa. Entre los reproches aparecen acusaciones de corrupción y encubrimiento, cuestionamientos por el manejo del dinero, referencias al control, la culpa y el miedo, y críticas al poder político de la institución.



