La familia de Ricky Hatton continúa sin respuestas sobre la distribución de una herencia estimada en USD 40,5 millones, luego de que el histórico boxeador británico muriera a los 46 años sin dejar testamento, según informaron The Sun, Daily Mail y Mirror.
El patrimonio atribuido a Hatton reúne empresas, inversiones inmobiliarias y una vivienda que se vendió este año. Sin embargo, el volumen de los activos no ha despejado la principal incógnita para sus allegados: cómo y en qué momento se repartirá el dinero entre sus herederos.
Campbell Hatton, hijo del excampeón mundial, expresó la falta de información que atraviesa a la familia. “Mi familia sigue completamente a oscuras. No hemos tenido ninguna participación en las finanzas de mi padre durante más de 15 años”, declaró al The Sun.
Hatton, campeón mundial de peso superligero y peso wélter, murió en septiembre de 2025. En la investigación judicial celebrada en marzo, el juez de instrucción estableció que la causa oficial de muerte fue ahorcamiento, aunque señaló que no estaba claro que el exboxeador hubiera tenido la intención de quitarse la vida.
Los informes indicaron que el imperio empresarial de Ricky Hatton superaría los USD 27 millones. Al momento de su muerte, figuraba como titular de 20 empresas registradas ante Companies House, el organismo británico que administra el registro mercantil. Entre las sociedades mencionadas aparece DHT Finance Limited, con una valoración superior a USD 24,3 millones. También figura CWR 2021 Limited, con un valor cercano a los USD 3,4 millones.
Las cuentas presentadas por esas compañías reflejarían una cartera de negocios extensa, aunque no todas tendrían resultados favorables. RHHP Limited, por ejemplo, registraba un pasivo neto de más de USD 2,8 millones.
Las fuentes consultadas por la prensa británica señalaron que Hatton había procurado construir un respaldo económico fuera del ring. Ricky estaba “decidido a asegurarse un legado financiero derivado de su increíble carrera”, indicó una de ellas.
Otra fuente afirmó que, durante su vida, el boxeador había trabajado para sostener a las personas más cercanas. “Todos los que conocían y querían a Ricky darían cualquier cosa por tenerlo de vuelta. Pero durante su vida hizo un gran trabajo manteniendo a las personas que más quería: sus hijos”, sostuvo.
Además de sus sociedades comerciales, Hatton habría acumulado inversiones inmobiliarias por al menos USD 13,5 millones. Entre los activos señalados figura una participación relevante en un desarrollo urbanístico de Leicester, iniciado en 2017 y valorado en USD 40,5 millones.
La dimensión de esa participación no fue precisada. Tampoco se conocieron detalles sobre su titularidad ni sobre la forma en que ese activo podría incorporarse al proceso sucesorio.
La vivienda de Hatton en Cheshire fue vendida este año por USD 2 millones. El inmueble había salido inicialmente al mercado por USD 2,5 millones antes de su muerte. Luego fue retirado, volvió a ser ofrecido por unos USD 2,36 millones y más tarde su precio descendió a cerca de USD 2,23 millones, hasta que se concretó la operación final. La propiedad tenía cinco dormitorios, seis baños, piscina cubierta climatizada, jacuzzi, gimnasio, sala de cine y una zona de juegos. También incluía elementos vinculados al Manchester City, como asientos recuperados del antiguo estadio Maine Road y una cabina telefónica tradicional instalada en el jardín.
Los agentes inmobiliarios describieron la casa como una “residencia moderna emblemática que ofrece lujo, amplitud y características de estilo de vida inigualables”. También afirmaron que se trataba de “una oportunidad única para adquirir una vivienda verdaderamente excepcional en una de las zonas residenciales más prestigiosas y solicitadas del noroeste”.
El principal punto de incertidumbre está relacionado con la falta de testamento. Tras la muerte de Ricky Hatton, se designaron personas para administrar el patrimonio, aunque su familia sostiene que no ha recibido precisiones sobre los bienes ni sobre los plazos de distribución. Los hijos del exboxeador son Campbell, de 25 años, y sus hijas Millie, de 14, y Fearne, de 13. Las versiones difundidas por la prensa británica señalaron que Hatton habría querido que su fortuna quedara para ellos, pero ese deseo no figura en un testamento conocido.
Una fuente vinculada al caso aseguró que la familia aguarda definiciones. “Campbell y su familia siguen esperando respuestas sobre su herencia. Esperemos que los administradores aclaren este asunto cuanto antes”, afirmó. Según otro informe citado por Daily Mail, la comunicación con quienes administran el patrimonio se habría interrumpido. Una fuente definió el escenario como un “completo desastre”.
A comienzos de este año, Campbell Hatton había dicho que se enteró por los medios de las estimaciones sobre la fortuna de su padre, sin conocer el alcance real de la herencia. Al explicar su regreso al boxeo, afirmó: “Crecí en una vivienda social con mi madre y no he vuelto a tener millones desde entonces. Eso es parte de… He enumerado todas mis razones para volver al ring, pero eso también es una parte importante. Necesito pensar en mi futuro, así como en el de mi familia”.



