
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires habilitó desde hoy dos carriles exclusivos sobre la avenida Rivadavia, a lo largo de 10 cuadras, como parte de las obras para el futuro TramBus T1, que unirá Nueva Pompeya con Aeroparque mediante vehículos eléctricos.
El corredor funcionará las 24 horas entre Yatay/Muñiz e Hidalgo/Ángel Giménez. Los carriles serán utilizados por las líneas 2, 8, 15, 26, 55, 65, 85, 86, 88, 103, 119, 132 y 145. Por el corredor operará, además, la primera línea del Sistema Trambus hacia fines de 2026.

La T1 se incorporará a fines de 2026, con unidades de piso bajo, rampas en todas las puertas, espacios para personas con movilidad reducida y cochecitos, WiFi gratuito, validadoras multipago y cartelería audiovisual con información en tiempo real.
La línea T1 tendrá 22 kilómetros de extensión y transportará a 60.000 pasajeros diarios. El sistema prevé reducir de una hora y 40 minutos a una hora el viaje entre Pompeya y Aeroparque, con una mejora de hasta el 30% en la velocidad promedio gracias a semáforos que extenderán la luz verde al detectar el paso de las unidades.
El uso de los carriles y las nuevas condiciones para estacionar
La pintura roja sobre el asfalto indicará las reglas de circulación: una línea continua reservará el carril al transporte público, mientras que una línea punteada permitirá compartirlo con otros vehículos. Los automovilistas podrán girar a la derecha, pero deberán incorporarse al carril exclusivo en la esquina anterior al cruce.
Los giros estarán habilitados inicialmente en Campichuelo y Acoyte, y más adelante también en el pasaje Balcarce. Quienes tengan cocheras sobre ese tramo de Rivadavia podrán usar el carril para entrar o salir de ellas, aunque deberán ingresar en la esquina previa y retirarse en la siguiente; el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anticipó que próximamente deberán registrar sus vehículos.

La medida también contempla operaciones de carga y descarga entre las 21 y las 7, una franja de menor circulación de colectivos. El Ministerio de Movilidad e Infraestructura construye además dársenas sobre la vereda izquierda de Rivadavia e incorporará cajones azules en calles transversales para facilitar las tareas logísticas de los comercios.
Los cambios comenzaron antes de la habilitación de los carriles. Avenida La Plata, entre Chaco y Quito hasta Rivadavia, pasó a tener sentido único hacia el norte, mientras que José Mármol y Pringles quedaron con circulación exclusiva hacia el sur.

Hipólito Yrigoyen, entre Muñiz y José Mármol, recuperó el doble sentido, y Quito, entre avenida La Plata y Muñiz, quedó orientada únicamente hacia Muñiz. Por esa modificación, la línea 2 circula ahora por Quito, Quintino Bocayuva y Rivadavia antes de retomar su trayecto habitual.
También se modificó la normativa de estacionamiento: sobre avenida La Plata está prohibido detenerse en ambas manos durante las 24 horas, mientras que en Quito se permite estacionar del lado par y se prohíbe del impar, donde está instalada la ciclovía.
Honorio Pueyrredón y Acoyte, la segunda etapa de la reconfiguración
La próxima etapa, prevista para octubre, modificará el sentido de circulación de Honorio Pueyrredón y Acoyte. La primera arteria invertirá su circulación entre el Cid Campeador y Neuquén: entre Gaona y Neuquén, el tránsito pasará a dirigirse hacia el sur, en sentido contrario al actual.
El parque lineal contará con dos paradores laterales, ubicados entre Gaona y Franklin, y entre Méndez de Andes y Aranguren. En el tramo comprendido entre el Cid Campeador y Juan B. Justo, la avenida mantendrá ambos sentidos de circulación y tendrá paradores centrales.

Acoyte dejará de ser doble mano entre Neuquén y Díaz Vélez y quedará con un solo sentido hacia el norte, con paradores ya construidos sobre la derecha. Felipe Vallese, entre Acoyte y Ambrosetti, será doble mano; Ambrosetti, entre Jauretche y Rivadavia, circulará hacia el sur; y Balcarce, entre Yerbal y Rivadavia, lo hará hacia el norte.
El ministro de Movilidad e Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, comparó la magnitud de las obras con los corredores ya existentes: “En 14 años, desde que empezamos con el primer Metrobús, se hicieron 66 kilómetros. Ahora estamos haciendo, en un año, que empezó en diciembre del año pasado y termina en diciembre de 2026, 22 kilómetros. Estamos haciendo en un año un tercio de lo que se hizo en 14 años”.

La T1 atravesará Nueva Pompeya, Parque Patricios, Parque Chacabuco, Boedo, Almagro, Caballito, Villa Crespo y Palermo. Permitirá combinar con las líneas A, B, D, E y H del subte, además de cuatro líneas ferroviarias metropolitanas, y tendrá un boleto integrado con el subte.
El proyecto incluye 71 paradores, nueve de ellos representativos de cada zona, con cargadores para vehículos eléctricos y estacionamientos para bicicletas. Una tercera etapa establecerá sentidos únicos en Zañartú, entre avenida La Plata y Senillosa; Gibson, entre avenida La Plata y Castro; y Butteler, entre Zelarrayán y la plazoleta Enrique Santos Discépolo.
La segunda línea proyectada, la T2, partiría también de Nueva Pompeya y recorrería Flores, Villa Santa Rita, Villa del Parque, Agronomía, Parque Chas, Villa Pueyrredón, Villa Urquiza y Belgrano hasta Aeroparque. No tiene fecha definida de obra.



