sábado, septiembre 26, 2026
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“¡Me sacaste Puerto Argentino!”: los desafíos de un juego de mesa sobre Malvinas y el amor por nuestra tierra

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Iván Taylor al fondo, de camisa clara, junto a docentes en el Instituto de Formación Docente, en Paraná, con el juego de Malvinas

Iván Taylor es un entrerriano de 38 años, nacido en la ciudad de Paraná, diplomado en Higiene Industrial, casi profesor de Historia, al que una visita a un supermercado le cambió su perspectiva laboral. Cuando buscó un juego de mesa con temática de Argentina para compartir con su esposa Mariana y sus tres hijos, no encontró prácticamente nada y se propuso hacer algo.

El larguísimo encierro impuesto por la pandemia obligó a agudizar el ingenio y así nació Piedras del Universo, un juego de mesa basado en la rica mitología litoraleña, con el infaltable pombero y la luz mala y esas leyendas incomprobables que causan hilaridad pero que, por las dudas, todos respetan y hasta temen, aunque no lo admitan. Para ganar, los participantes deben recorrer el monte en busca de las cuatro piedras del universo, que simbolizan la tierra, el fuego, el aire y el agua, y la sabiduría.

Taylor explicando el sentido del juego de Malvinas

Primero se lo jugó en las juntadas con amigos y a través de la ayuda de un programa de gobierno se hicieron 200 juegos que, sorprendentemente, se agotaron en ocho días. Taylor entendió que había un público ávido de consumir este tipo de material, y así fueron surgiendo Pez, que se juega con 16 especies de peces de nuestra cuenca del Plata, y Aves Argentinas, en el que intervienen sesenta especies de todo el país. Fueron tales las repercusiones que tenían en el público, que Taylor renunció a su trabajo en el sindicato y se largó con El Equipo Azul, una empresa que define como “una editorial de juegos de mesa”. Así nació un emprendimiento al que Taylor califica de familiar, y donde sus hijos ejercen el primer control de calidad.

Cursando una diplomatura sobre “Malvinas, Atlántico Sur y Antártida. Soberanía y Desarrollo Argentino”, cayó en la cuenta, luego de una sesuda investigación, que no existían juegos con temática de Malvinas. Sí un ajedrez o el de la oca, por ejemplo, adaptados, pero nada original, y en el mundo comprobó que había unos 17. Presentó el caso como un proyecto de investigación y resultó becado.

Veteranos en plena acción. El juego incluye fichas y cartas

Malvinas, el Juego parte del supuesto de que Argentina ejerce plena soberanía sobre el archipiélago, entonces la tarea radica en administrar el territorio recuperado, habitarlo, construirlo y poblarlo.

El juego está dividido en dos sectores, que corresponden a las islas Soledad y Gran Malvina, y una docena de puntos de referencia. Participan hasta cuatro personas, incluye fichas y cartas de diversa temática (como las que hacen referencia a veteranos o resoluciones de Naciones Unidas), porque se involucra la historia, la fauna, la flora, los datos geográficos y también hay mención al conflicto de 1982. En el juego están presentes conceptos tales como desarrollo, ambiente, soberanía e identidad, entre otros.

Hicieron un prototipo más grande que usan en las presentaciones en las escuelas y también hizo participar a los veteranos de guerra. El juego es por demás actual. Porque no solo incluye la famosa “mano de Dios”, sino también la carta que simboliza la bandera que exhibieron los jugadores del seleccionado luego del triunfo frente a Inglaterra en el último Mundial de Fútbol.

Detalle del tablero del juego de la Antártida, en donde los jugadores deberán colaborar entre sí para cumplir una misión

El equipo realizador quiso que los veteranos lo jugasen. Y en la ciudad de Ushuaia, donde no solo hay un centro de veteranos, sino además uno que nuclea a sus hijos, fue recibido con total beneplácito: “¡Me sacaste Puerto Argentino! ¡Ahora vas a ver!”, se desafiaron entre risas los veteranos concentrados en el tablero.

Taylor lo presentó en Cancillería en los últimos días del gobierno anterior y obtuvo un documento firmado reconociendo el valor del juego, pero no logró apoyo material para desarrollarlo. También lo hizo en el Museo de Malvinas, en un acto del que participó Mariana Soneira, que en la guerra, con sus 19 años, era radiooperadora del buque Bahía San Blas. El juego tiene una carta que es “Veteranas de Malvinas”.

El juego fue testeado por el personal antártico, y pasó la prueba (Ivy Perrando Schaller)

Y como Taylor se definió, orgulloso, ante Infobae como un entrerriano cuya provincia es cuna de personalidades como el Alférez José María Sobral —marino, explorador y geólogo, el primer argentino en invernar en la Antártida— y Hernán Pujato —militar que fundó las primeras bases en el continente blanco— creó, junto a la santacruceña Ivy Perrando Schaller, Antártida Argentina: Misión Soberana.

Perrando Schaller es una fotógrafa documentalista, de vasta trayectoria, que a través de su lente visibilizó a las mujeres veteranas que participaron del conflicto del Atlántico Sur, trabajo que plasmó en libros y en muestras. En el juego de la Antártida, ayudó a producir desde la información y explicar el contexto de cómo se vive desde Río Gallegos el inicio de la campaña antártica, donde resultan familiares los sobrevuelos de los Hércules que parten bien hacia el sur.

El desafío de desarrollar las islas con soberanía argentina

En el juego, cuatro jugadores deben formar una dotación antártica y enfrentar juntos el desafío logístico de una campaña de verano, además de coordinar esfuerzos, tomar decisiones estratégicas y sostener la presencia argentina en el continente blanco.

Taylor lo define como un “juego colaborativo, porque en la Antártida la clave es la colaboración”. Ambientado en la campaña de verano —los únicos meses en que es posible volar o navegar— los participantes deben resolver los problemas que son comunes en las trece bases argentinas, como el de juntar la basura, el relevo del personal militar y de los científicos y la provisión de suministros. Interviene una variable clave, que es el estado del tiempo. El propósito del juego es el de combinar distintos elementos, como las embarcaciones, aviones, pilotos, marinos, para poder completar complejas misiones.

En septiembre del año pasado lo presentó en el Comando Conjunto y en enero fue citado para que diera más precisiones. Taylor insistió en que, antes de largarlo al mercado, debía ser testeado por personal antártico. Su pedido era que se enviase el juego y grande fue su sorpresa cuando, con Ivy Perrando, los invitaron a viajar, cosa que ocurrió el 11 de marzo de este año.

El Hércules y el Rompehielos Irízar, dos protagonistas infaltables en el universo antártico

Luego de jugarlo, el personal allí destacado coincidió que era fiel a la realidad.

Taylor adelantó que lo que se viene es Nativos, que involucra a once provincias y tres países limítrofes, centrado en las especies de árboles, y promete que para el año que viene hará uno sobre José Gervasio de Artigas.

Por lo pronto, tanto los juegos de la Antártida como de Malvinas están agotados y planean sacar nuevas ediciones para los próximos meses. Porque jugando también se aprende, no solo a conocer nuestro país, sino a quererlo y valorarlo.