viernes, septiembre 4, 2026
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Patricia Bullrich: «Una cosa es Thatcher economista y otra cosa es Thatcher al frente de la guerra»

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Patricia Bullrich

El dirigente que definió a Margaret Thatcher como una “estadista brillante” y la ubicó entre sus referentes políticos junto a Ronald Reagan y Winston Churchill salió este jueves a confrontar al Reino Unido por las Islas Malvinas. La aparente contradicción estuvo en el centro del debate político luego de que el presidente Javier Milei anunciara en cadena nacional un paquete de medidas para frenar la explotación petrolera británica en el archipiélago.

La senadora nacional Patricia Bullrich recogió el guante esta mañana y respondió las críticas de la oposición sobre la cuestión.

“Una cosa es Thatcher economista, otra cosa es Thatcher aprovechando ese momento y poniéndose al frente de la guerra”, separó a Bullrich en diálogo con Eduardo Feinmann en radio Mitre. Así distinguió entre la gestión económica de la ex primera ministra —a la que atribuyó la transformación del Reino Unido en “la capital financiera del mundo”— y su rol en el conflicto de 1982.

Milei elogió a Thatcher incluso durante la campaña electoral

La admiración de Milei por la denominada “Dama de Hierro” no es nueva ni discreta. Durante el debate presidencial de 2023 frente a Sergio Massa, el entonces candidato la calificó como “una de las grandes líderes en la historia de la humanidad” y recurrió a una comparación futbolística para justificar su postura: sostener la grandeza de Thatcher siendo argentino sería tan válido como reconocer la brillantez de Kylian Mbappé, quien marcó tres goles contra Argentina en el Mundial. “Nos tocó una guerra y la perdimos. Eso no quiere decir que uno no pueda considerar que quienes estaban en frente eran personas que hacen bien su trabajo”, afirmó en aquella ocasión.

En una entrevista con la BBC en 2024, ya como presidente, Milei fue aún más explícito: “He escuchado muchos discursos de Margaret Thatcher. Ella era brillante. ¿Cuál es el problema?”. El mandatario agregó que cuestionar esa valoración únicamente por la nacionalidad de la dirigente es “algo muy intelectualmente precario”. Las declaraciones se viralizaron en abril de ese año, el mismo día en que encabezaba el acto por el Día del Veterano de Malvinas en Retiro, y generaron el repudio de organizaciones de veteranos de guerra, que le recordaron que Thatcher dio la orden de hundir el crucero General Belgrano, en el que murieron 323 soldados argentinos.

En julio de 2026, en la previa del partido entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial, el vocero presidencial Adrián Ravier aclaró que Milei había sido “sacado de contexto”: “Lo que él valora de Thatcher tiene que ver con el plan de estabilización, la baja de la inflación y alguna parte de su ideología económica. Eso no invalida el hecho de que el presidente esté tratando de recuperar las Malvinas todos los días”, sostuvo.

Bullrich separó la referencia económica al rol en la guerra

Ante la pregunta de Feinmann sobre cómo convive esa admiración con el reclamo soberano, Bullrich optó por un argumento similar al del vocero y desplegó la distinción en detalle: “La mirada hacia Thatcher es una mirada respecto al cambio económico que Thatcher produjo en Inglaterra, que todos los ingleses lo reconocen. De un cambio de una sociedad llena de paros, con problemas, con una industria acabada, a una sociedad moderna, la capital financiera del mundo. Ese cambio que hizo Thatcher en la economía mejoró la vida de todos los ingleses. Entonces, una cosa es Thatcher economista, otra cosa es Thatcher aprovechando ese momento y poniéndose al frente de la guerra. En eso Thatcher era parte de una estrategia política de Thatcher, la invasión a las Malvinas o el contestar lo que fue la invasión a las Malvinas que realizó Galtieri.”

Sobre el dictador argentino, Bullrich fue terminante: “Galtieri es un personaje nefasto, alguien que le hizo muy mal a la Argentina, que terminó robando la esperanza de todos los argentinos.” Aunque, paradójicamente, le reconoció un efecto histórico involuntario: al hundir su gobierno en la derrota militar, contribuyó a precipitar el retorno de la democracia.

La acusación de campaña y la respuesta del oficialismo

La oposición no tardó en vincular el anuncio de Milei con la campaña por la reelección, comparándolo con la decisión de Galtieri de usar el conflicto para sostener un gobierno que se desmoronaba. Feinmann planteó el argumento directamente: desde las filas contrarias al Gobierno señalan que “el thatcherista” ahora utiliza el tema Malvinas “como si fuera Galtieri, pero sin balas”.

Bullrich rechazó de plano esa lectura y apeló al calendario. “En diciembre empieza a explorar el petróleo. ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a esperar que salga el petróleo para reaccionar?”, respondió. La ministra recordó que el Gobierno ya realizó múltiples advertencias diplomáticas y que el avance británico continuó de todas formas, hasta la firma de contratos para el proyecto Sea Lion, la operación de extracción offshore al norte del archipiélago. “Ya se le hicieron muchas advertencias de manera diplomática. Siguen avanzando. Se firmaron los contratos. Es el momento de actuar”, insistió. Y convocó a la oposición a sumarse: “Súmense. Si esto es de todos. Lo hagan ellos, lo hagamos nosotros, lo haga quien lo haga. Esto es para que el petróleo argentino sea para los argentinos y no para los ingleses.”

El giro de Trump, leído como un quiebre con décadas de alineamiento angloamericano

Uno de los ejes centrales del análisis de Bullrich fue la posición adoptada por el presidente norteamericano Donald Trump, quien según Milei declaró públicamente que Estados Unidos está “reevaluando su posición histórica” respecto al conflicto. Para la senadora, ese movimiento representa una ruptura sin precedentes con el alineamiento entre Washington y Londres que se sostuvo desde la guerra de 1982. “Estados Unidos piensa un cambio”, afirmó.

Bullrich interpretó la frase de Trump —“estuve allí“, según la transcripción del discurso que circuló— no en sentido literal, sino como una expresión de que el mandatario norteamericano lleva tiempo evaluando el conflicto. “Como un concepto: América, los americanos somos un continente, y está bien la alianza estratégica que pueden haber tenido con Inglaterra, pero desde ese momento viene pensando qué es lo que hay que hacer ahí”, explicó la funcionaria. Para la ministra, el respaldo continental es hoy tan estratégico como lo fue el apoyo latinoamericano durante la guerra: “Puede ser que los sectores políticos internos contrarios a nosotros no se pongan del lado de la Argentina, pero el apoyo de todo el continente americano en la reivindicación y en que no nos lleven el petróleo es estratégico.”

“Se están robando nuestro petróleo”

Bullrich encuadró todo el conflicto en términos de recursos naturales. “El presidente pone un tema que es muy estratégico, que hasta el día de hoy nunca había sucedido: el conflicto que tenemos con Malvinas escala en la medida en que el Reino Unido decide la exploración de petróleo. Algo que en un territorio en conflicto no es viable”, afirmó. Y cuando Feinmann resumió la situación con la frase “se están robando nuestro petróleo”, la senadora ratificó sin matices: “Exactamente. Se están robando nuestro petróleo.”

El Gobierno estima que el proyecto Sea Lion podría entrar en operaciones antes de fin de año, lo que —según advirtió Milei en la cadena nacional— le daría al Reino Unido “la capacidad material de apropiarse de las reservas de hidrocarburos que yacen bajo nuestro mar”. El mandatario anticipó que firmará un decreto para endurecer las sanciones contra empresas, contratistas y proveedores vinculados a esas operaciones, prohibiéndoles operar en cualquier punto del territorio argentino. “Quienes operan en nuestras islas a espaldas del Gobierno argentino tendrán que elegir”, advirtió.

Las tres medidas del plan y la base de Ushuaia

Bullrich enumeró los tres pilares del paquete anunciado por Milei. El primero, la modificación de la Ley 26.659, que ya contempla sanciones contra quienes no reconocen la soberanía argentina, pero que el Gobierno considera insuficiente para el escenario actual: el nuevo proyecto buscará extender las consecuencias penales y administrativas a las empresas que presten servicios a las operadoras en las islas. El segundo, la creación de un Consejo de Seguridad Nacional para coordinar de forma transversal la política exterior y de defensa. “Los Consejos de Seguridad Nacional trabajan hacia afuera, no hacia adentro”, aclaró la ministra, diferenciándolo del rol del Ministerio de Seguridad.

El tercero, y el más debatido, es la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego, cuya construcción arrancó en 2022 durante el gobierno de Alberto Fernández y luego se paralizó por falta de fondos. Fuentes del sector estiman que terminar la obra demandaría alrededor de 500 millones de dólares, parte de los cuales provendría de financiamiento de Estados Unidos, según informaron distintos medios. Feinmann cuestionó la utilidad de la base ante las limitaciones actuales de la Armada Argentina. Bullrich defendió el proyecto como una infraestructura de doble propósito: logístico y militar. “Es una base logística. La logística en el Atlántico Sur es fundamental: el abastecimiento a los barcos que van a la Antártida, la capacidad de tener un puesto de control del tránsito”, explicó. Y la comparó con el valor geoestratégico del estrecho de Ormuz: “Fíjense lo que es hoy la importancia estratégica de controlar un estrecho como el de Ormuz.”

La ministra subrayó que la base convertiría a Ushuaia en un polo de reparación y escala para embarcaciones que navegan hacia la Antártida —propias y extranjeras—, y reafirmó la dimensión estratégica del extremo austral del país: “Nosotros siempre hablamos de la frontera norte donde tenemos narcotráfico, pero en la frontera sur tenemos un conflicto y tenemos la punta, el lugar más austral del mundo, que es la entrada más importante a la Antártida.” Sobre los detalles técnicos de la infraestructura —dotación de personal, muelle militar y equipamiento—, Bullrich remitió al Ministerio de Defensa como el organismo a cargo.

El anuncio de Milei se produjo en un mensaje de aproximadamente 20 minutos emitido en cadena nacional el miércoles por la noche, con el gabinete en pleno a su lado. El proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que el Ejecutivo enviará al Congreso contempla también un régimen de protección de infraestructuras críticas y un marco de protección aeroespacial y marítima en el Atlántico Sur.

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