
El juicio contra “Pity” Álvarez por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz continuará este miércoles con una audiencia marcada por la prueba científica. Luego de escuchar la semana pasada a cuatro policías que intervinieron durante las primeras horas de la investigación, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 recibirá ahora a médicos y peritos que participaron de distintas medidas realizadas después del crimen.
Está previsto que declaren Angélica Cristina Bustos, quien realizó la autopsia de Díaz; Manuel Oscar Martín, licenciado en Criminalística; Melina Brenda Michel, técnica universitaria en Balística y Armas Portátiles; Mariela Biazoni Rolla, médica legista; y los médicos del Cuerpo Médico Forense Esteban Toro Martínez y Celminia Guzmán.
Los testimonios permitirán recorrer dos aspectos centrales del expediente. Por un lado, las heridas que provocaron la muerte de Díaz y la evidencia balística que vinculó los proyectiles y las vainas con la pistola secuestrada después del hecho. Por el otro, las evaluaciones realizadas sobre Álvarez durante los meses posteriores a su detención.
Este último punto adquiere especial relevancia después de la audiencia de la semana pasada, en la que los nuevos abogados del músico volvieron a cuestionar su capacidad para afrontar el proceso y pidieron una nueva evaluación neuropsicológica.

Qué dijeron los médicos sobre “Pity”
Uno de los testigos convocados es Esteban Toro Martínez, psiquiatra del Cuerpo Médico Forense, quien examinó al músico en 2018.
Durante aquella evaluación, el especialista describió a Álvarez como “vigil” y orientado respecto del entorno y de su persona, con “noción situacional”. Si bien advirtió que presentaba la atención levemente disminuida y cierto enlentecimiento en la percepción y el pensamiento, señaló que “la exploración de la memoria no denota fallas significativas” y que mantenía la “prueba de realidad conservada”. El músico también refirió trastornos del sueño.
Finalmente, concluyó: “Cristian Gabriel Álvarez presenta un trastorno de la personalidad con antecedentes de uso de sustancias. Al momento del examen se encuentra psíquicamente compensado y en condiciones de estar en juicio”.
En ese informe, además, se incorporaron antecedentes médicos de los días posteriores al crimen. Entre ellos aparece una evaluación realizada en PRISMA el 15 de julio de 2018, apenas tres días después del hecho, en la que “Pity” fue descripto como “tranquilo, somnoliento al responder”. Los profesionales señalaron que estaba orientado en espacio y persona, aunque no en tiempo, y que presentaba “pensamiento de curso enlentecido”, además de fallas en la memoria.

También está citada Celminia Guzmán, médica del Cuerpo Médico Forense, quien examinó al músico el 18 de octubre de 2018, tres meses después del hecho, para informar a la Justicia sobre su estado de salud.
Hay un detalle de aquel informe que, a la luz de lo ocurrido durante la mayoría de las audiencias, adquiere una nueva dimensión. Guzmán describió a Álvarez como “somnoliento”, aunque inmediatamente dejó asentado que presentaba “lenguaje fluente, comprensión, expresión y articulación del mismo conservadas”.
La somnolencia se convirtió precisamente en uno de los focos de discusión durante el juicio actual. En la última audiencia, “Pity” se quedó dormido y llegó a roncar mientras sus abogados argumentaban que no se encuentra en condiciones de afrontar el debate. La defensa presentó entonces un informe realizado por un perito de parte para intentar que fuera nuevamente evaluado, pero el TOC rechazó el planteo.

La autopsia al cuerpo de Cristian Díaz
Otro de los testimonios centrales será el de Angélica Cristina Bustos, quien realizó la autopsia de Cristian Maximiliano Díaz en la Morgue Judicial durante la mañana del 12 de julio de 2018, pocas horas después del crimen.
Su declaración permitirá ingresar formalmente al debate las conclusiones médico-legales sobre la cantidad de disparos que recibió la víctima y las lesiones que provocaron.
El informe describe, entre otras heridas, un disparo que ingresó por la región malar izquierda, atravesó el macizo facial y lesionó la base del cráneo antes de salir por la región parietal posterior. La trayectoria fue establecida “de adelante atrás, de abajo arriba y de izquierda a derecha”.

La pistola calibre .25
La audiencia tendrá además un capítulo dedicado al arma homicida y a la evidencia balística.
Melina Brenda Michel, técnica universitaria en Balística y Armas Portátiles, intervino en el análisis de la pistola Lorcin modelo L25 calibre .25 que “Pity” utilizó para matar a Díaz. La especialista realizó pruebas para determinar su funcionamiento y cotejó las vainas y los proyectiles incorporados al expediente con material obtenido mediante disparos experimentales.
Las conclusiones fueron contundentes. La pistola resultó “apta para producir disparos y de funcionamiento mecánico normal”. Pero, además, un cotejo microscópico permitió vincularla directamente con la evidencia recogida en la causa.

También declarará Manuel Oscar Martín, licenciado en Criminalística e integrante de la Unidad Móvil Criminalística, quien participó de la inspección ocular realizada en la escena del crimen, en la intersección de Escalada y Dellepiane Sur, en el barrio Samoré. Su tarea consistió en buscar, registrar, clasificar y posicionar los indicios de interés pericial para contribuir a la reconstrucción del hecho.
Entre los elementos documentados durante ese trabajo aparecen las cinco vainas servidas que luego serían sometidas al peritaje balístico. El procedimiento quedó plasmado además en un croquis de la escena, fotografías y material fílmico.



