sábado, agosto 29, 2026
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Tienen 6, 7 y 8 años y un deseo en común: encontrar una familia que los adopte a los tres y les permita seguir creciendo juntos

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Tres hermanos de 6, 7 y 8 años, con personalidades, gustos e intereses diferentes, pero unidos por un fuerte vínculo afectivo

Cuando hablan de colores, dicen que prefieren el rojo, el rosa y el violeta. Cuando se trata de juegos, eligen entre hamacas y toboganes. También tienen sus comidas favoritas, sus sabores de helado preferidos y distintas maneras de mirar el mundo. Son tres hermanos de 6, 7 y 8 años que comparten mucho más que esos pequeños gustos cotidianos: comparten una historia, una cercanía profunda y el deseo de seguir creciendo juntos.

El más chico es compañero, curioso y muy charlatán. Le gusta participar, hacer preguntas y descubrir cosas nuevas. Su hermana de 7 años tiene una personalidad firme, segura y expresiva: suele decir lo que piensa y hacerse escuchar. La mayor, de 8, es observadora, coqueta y protectora con sus hermanos; además, aprendió a construir vínculos de amistad y de confianza que hoy ocupan un lugar importante en su vida.

Son distintos entre sí, con rasgos, intereses y formas de ser propias. Pero hay algo que aparece por encima de todas esas diferencias: el amor que los une y la necesidad de que ese vínculo sea preservado. Por eso, el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires lanzó una convocatoria pública para encontrar una familia que pueda recibirlos a los tres, acompañarlos en una nueva etapa y respetar la historia que construyeron juntos.

El vínculo que quieren conservar

Esta vez, la convocatoria del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires tiene una particularidad: no se busca una familia para cada uno de los hermanos, sino un hogar que pueda recibir a los tres. La intención es que puedan continuar creciendo juntos porque es lo que estos tres chicos desean.

Ese vínculo se construye en la vida cotidiana, en las experiencias compartidas y también en la forma en que cada uno ocupa un lugar dentro de la relación que fueron construyendo. El pequeño de 6 años mira especialmente a su hermana de 7, mientras que la mayor siempre tuvo una actitud atenta y protectora hacia ellos. Son lazos que se fueron formando con el tiempo y que hoy constituyen una referencia afectiva para los tres.

Hay escenas sencillas que ayudan a imaginar esa vida compartida. El niño juega al básquet y disfruta especialmente participar, preguntar y aprender. Su hermana de 7 años suele asumir el lugar de quien dice aquello que los demás no se animan a decir y se hace escuchar cuando considera que algo es importante. La mayor, además de cuidar a sus hermanos, logró construir una red propia de amistades: sus amigas la invitan a sus casas y cumpleaños, y también mantiene un vínculo cercano con sus familias.

El básquet, los juegos de plaza, las amistades y las pequeñas cosas de todos los días forman parte del mundo de estos tres hermanos

Permanecer juntos, sin embargo, no significa que tengan que hacer todo de la misma manera. Cada uno tiene sus intereses, sus amistades y su propia forma de expresarse. El desafío para una nueva familia será poder acompañar esas diferencias y ofrecerles un espacio común en el que puedan seguir desarrollando el vínculo entre hermanos.

Por eso, la búsqueda contempla esas dos necesidades: que cada uno pueda ser reconocido en su individualidad, con sus tiempos, características y necesidades, pero también que ninguno tenga que renunciar a la cercanía con sus hermanos para comenzar una nueva etapa familiar.

La convocatoria pública busca una familia que pueda brindarles amor, cuidado y estabilidad, y que esté dispuesta a acompañar a los tres hermanos sin separarlos

Una familia para los tres

El Consejo busca personas o familias que puedan ofrecerles un entorno de cuidado, amor y estabilidad. La convocatoria no apunta solamente a encontrar un lugar donde vivir, sino un hogar en el que los tres puedan sentirse escuchados, acompañados y seguros mientras comienzan a construir una nueva etapa de sus vidas.

Recibir a tres hermanos implica también poder atender las necesidades de cada uno. Habrá momentos compartidos y otros en los que cada chico necesitará su propio espacio y atención. Y siempre estará el espacio para las cosas sencillas que forman parte de cualquier infancia: una tarde en la plaza, un partido de básquet, un cumpleaños o una comida compartida.

La búsqueda es de una familia capaz de asumir el compromiso de conocerlos, acompañarlos y darles un lugar a los tres. Una familia que pueda respetar sus características y tener la posibilidad de mimarlos con milanesas con arroz o fideos; con helado de frutilla y chocolate; con horas jugando en el tobogán y las hamacas.

Cada uno tiene su propia manera de ser, pero los tres comparten un deseo: encontrar una familia que los acompañe a crecer juntos

Las personas o familias interesadas en postularse pueden enviar sus datos a [email protected], indicando como referencia Convocatoria Pública REF. N° 0227 – CABA. La fecha límite para hacerlo es el 15 de septiembre de 2026.

Todavía quedan muchas cosas por vivir para estos tres hermanitos: nuevos aprendizajes, juegos, amistades, partidos y momentos que hoy todavía no pueden imaginar. Cada uno tendrá que encontrar su propio camino, pero ellos ya saben cómo quieren recorrerlo: juntos.

La posibilidad de que eso ocurra depende ahora de encontrar una familia que pueda abrirles un lugar a los tres. Un hogar donde puedan empezar de nuevo sin dejar atrás el vínculo que construyeron entre ellos, porque eso es lo único que desean conservar.