
Cuando hablan de colores, dicen que prefieren el rojo, el rosa y el violeta. Cuando se trata de juegos, eligen entre hamacas y toboganes. También tienen sus comidas favoritas, sus sabores de helado preferidos y distintas maneras de mirar el mundo. Son tres hermanos de 6, 7 y 8 años que comparten mucho más que esos pequeños gustos cotidianos: comparten una historia, una cercanía profunda y el deseo de seguir creciendo juntos.
El más chico es compañero, curioso y muy charlatán. Le gusta participar, hacer preguntas y descubrir cosas nuevas. Su hermana de 7 años tiene una personalidad firme, segura y expresiva: suele decir lo que piensa y hacerse escuchar. La mayor, de 8, es observadora, coqueta y protectora con sus hermanos; además, aprendió a construir vínculos de amistad y de confianza que hoy ocupan un lugar importante en su vida.
Son distintos entre sí, con rasgos, intereses y formas de ser propias. Pero hay algo que aparece por encima de todas esas diferencias: el amor que los une y la necesidad de que ese vínculo sea preservado. Por eso, el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires lanzó una convocatoria pública para encontrar una familia que pueda recibirlos a los tres, acompañarlos en una nueva etapa y respetar la historia que construyeron juntos.
El vínculo que quieren conservar
Esta vez, la convocatoria del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires tiene una particularidad: no se busca una familia para cada uno de los hermanos, sino un hogar que pueda recibir a los tres. La intención es que puedan continuar creciendo juntos porque es lo que estos tres chicos desean.
Ese vínculo se construye en la vida cotidiana, en las experiencias compartidas y también en la forma en que cada uno ocupa un lugar dentro de la relación que fueron construyendo. El pequeño de 6 años mira especialmente a su hermana de 7, mientras que la mayor siempre tuvo una actitud atenta y protectora hacia ellos. Son lazos que se fueron formando con el tiempo y que hoy constituyen una referencia afectiva para los tres.
Hay escenas sencillas que ayudan a imaginar esa vida compartida. El niño juega al básquet y disfruta especialmente participar, preguntar y aprender. Su hermana de 7 años suele asumir el lugar de quien dice aquello que los demás no se animan a decir y se hace escuchar cuando considera que algo es importante. La mayor, además de cuidar a sus hermanos, logró construir una red propia de amistades: sus amigas la invitan a sus casas y cumpleaños, y también mantiene un vínculo cercano con sus familias.

Permanecer juntos, sin embargo, no significa que tengan que hacer todo de la misma manera. Cada uno tiene sus intereses, sus amistades y su propia forma de expresarse. El desafío para una nueva familia será poder acompañar esas diferencias y ofrecerles un espacio común en el que puedan seguir desarrollando el vínculo entre hermanos.
Por eso, la búsqueda contempla esas dos necesidades: que cada uno pueda ser reconocido en su individualidad, con sus tiempos, características y necesidades, pero también que ninguno tenga que renunciar a la cercanía con sus hermanos para comenzar una nueva etapa familiar.

Una familia para los tres
El Consejo busca personas o familias que puedan ofrecerles un entorno de cuidado, amor y estabilidad. La convocatoria no apunta solamente a encontrar un lugar donde vivir, sino un hogar en el que los tres puedan sentirse escuchados, acompañados y seguros mientras comienzan a construir una nueva etapa de sus vidas.
Recibir a tres hermanos implica también poder atender las necesidades de cada uno. Habrá momentos compartidos y otros en los que cada chico necesitará su propio espacio y atención. Y siempre estará el espacio para las cosas sencillas que forman parte de cualquier infancia: una tarde en la plaza, un partido de básquet, un cumpleaños o una comida compartida.
La búsqueda es de una familia capaz de asumir el compromiso de conocerlos, acompañarlos y darles un lugar a los tres. Una familia que pueda respetar sus características y tener la posibilidad de mimarlos con milanesas con arroz o fideos; con helado de frutilla y chocolate; con horas jugando en el tobogán y las hamacas.

Las personas o familias interesadas en postularse pueden enviar sus datos a [email protected], indicando como referencia Convocatoria Pública REF. N° 0227 – CABA. La fecha límite para hacerlo es el 15 de septiembre de 2026.
Todavía quedan muchas cosas por vivir para estos tres hermanitos: nuevos aprendizajes, juegos, amistades, partidos y momentos que hoy todavía no pueden imaginar. Cada uno tendrá que encontrar su propio camino, pero ellos ya saben cómo quieren recorrerlo: juntos.
La posibilidad de que eso ocurra depende ahora de encontrar una familia que pueda abrirles un lugar a los tres. Un hogar donde puedan empezar de nuevo sin dejar atrás el vínculo que construyeron entre ellos, porque eso es lo único que desean conservar.



