Cabo Verde dejó mucho para pensar: cuáles son las materias pendientes de Argentina

0
4

El cuerpo técnico argentino seguramente sacará conclusiones luego del sufrido triunfo frente a Cabo Verde (Imagen Ilustrativa Infobae)

Vimos una selección argentina que ganó un partido con mucho sufrimiento, más de lo que pensábamos en la previa de este choque de 16vos de final contra Cabo Verde. El rival obligó a la Argentina a jugar un mejor partido del que jugó. Es decir, al rival se lo vio muy bien. De hecho, viendo en la noche de Miami a Cabo Verde se entiende por qué se le hizo muy difícil a España, por qué no pudo Uruguay y tampoco Arabia.

Como veníamos diciendo en columnas anteriores, Argentina todavía tiene que mejorar y tiene que mejorar mucho. Después de esta sufrida victoria se abren varios interrogantes con el equipo: en cuanto a los cansancios, las lesiones, los rendimientos individuales preocupantes y la falta de acoplamiento en la mitad de la cancha. Esto último se vio en los encuentros anteriores, no es la primera vez que se ve un equipo que cede mucho en la recuperación de la pelota. En ese lugar hay algunas piezas que no le están dando a Lionel Scaloni la respuesta adecuada.

Rodrigo De Paul está jugando fuera de su sitio. El futbolista de Inter Miami es un volante que debería jugar por el carril interno, no es para ida y vuelta, no es para abrir la cancha y se lo ve en esa posición como ajeno al juego, teniendo que intervenir, pero sin la posibilidad que le da el tener panorama y mirar de frente la cancha. Por otro lado, Thiago Almada jugó el partido más flojo en lo que va de la Copa del Mundo, porque antes había tenido colaboraciones en cuanto a aspectos defensivos.

Scaloni, pensativo durante el partido contra Cabo Verde (Foto REUTERS/Paul Childs)

Resulta extraño que un equipo armado así, con cuatro jugadores que tienen una naturaleza de mediocampistas ofensivos, de número diez, ceda tanto la pelota, ceda tanto el territorio. Uno entiende que con esta disposición y esta cualidad de los jugadores deberían complementarse y tener más participación con la pelota.

La recuperación del balón se soluciona con estrategia también. Y el equipo por momentos retrocede mucho y eso obliga a trayectos más largos, a recuperar el punto de partida también muy bajo y obviamente de esta manera no utiliza la presión como instrumento ofensivo. O sea, debería quitarle la pelota al rival también para que los ataques sean más cortos y no haya tanta dependencia del pase, que a veces es parsimonioso, de un lado a otro hasta encontrarlo a Lionel Messi.

Messi sigue siendo el jugador, ese crack que gana los partidos, que está por afuera del desarrollo, de la lógica y del dominio. Y eso es Messi. Es capaz de resolver partidos que están trabados, porque nada indicaba que Argentina pudiese ganar un partido así en el primer tiempo. Y en el segundo tiempo, también cediendo, Argentina llegaba tarde a las presiones.

Cabo Verde le dejó muchas cosas para pensar a la Argentina (Foto REUTERS/Marco Bello)

El triunfo sobre Cabo Verde es un encuentro que deja algunas preocupaciones. Lógicamente, no aspiro a que Argentina llegue a la perfección todos los partidos. No aspiro a eso, pero sí considero que se ajuste el partido la mayor cantidad de tiempo a la necesidad de los jugadores.

Me parece que debe haber cambios. Si hubo algo rescatable en el partido fue la contundencia de Argentina en momentos puntuales para ganarlo. Lisandro Martínez ya es un gran pilar en el equipo, con una gran personalidad y sobre todo saliendo limpio desde el fondo, con la brillantez de colocar ese pase a Messi en el primer gol argentino.

La Selección tuvo que apelar a Dibu Martínez en el tramo final del partido, algo que no había sucedido tanto, lo que quiere decir que no solo Argentina tuvo una actuación muy discreta, sino también que le llegaron. Y no solo le llegaron, también le convirtieron dos goles. De cara a los octavos de final imagino modificaciones. Si bien es temprano para pensar, ya que primero se debe hacer un diagnóstico. Es como un auto que tiene que ir al taller y en el medio de la competencia tratar de buscar la formación idónea, de encontrar los jugadores que se complementen y sobre todo empezar a pensar que Argentina necesita tener más la pelota, disponer más tiempo la pelota en su poder y ser más agresivo para quitarla. Esas son las materias pendientes en Argentina, que contra determinados rivales de todos modos puede ganar sin inspirarse.

Como conclusión, el partido frente a Cabo Verde dejó mucho para pensar, mucho para reflexionar. Entre los jugadores que no están bien, los lesionados y el desgaste que dejó este partido con Cabo Verde, ahora se viene Egipto. Se trata de otro rival que en la previa no parece ser fuerte, pero eso está determinado también por la capacidad de un equipo para minimizar al rival.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí