
El PJ Federal prepara un nuevo acto del esquema político en el norte del país. Después de la presentación en sociedad en Parque Norte, en la Ciudad de Buenos Aires, y un segundo paso en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, el tercer eslabón de la recorrida será en unas de las provincias del norte grande. Los dos lugares que están en agenda son Jujuy y La Rioja.
En principio, la provincia mas apuntada es Jujuy, donde gobierna el radicalismo. El objetivo es acompañar el proceso de ordenamiento de los PJ del norte. Especialmente los de Salta y Jujuy, que están atravesados por una intervención judicial y que ya tienen fecha para elecciones partidarias. En Salta serán el 2 de agosto y en Jujuy el 30 del mismo mes.
Los federales acompañan la reorganización partidaria, que dejó atrás la intervención política impuesta por Cristina Kirchner, y hoy está en manos de intervenciones judiciales. Ambos interventores son muy cercanos al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, lo que agrietó, aún más, la discusión interna del partido en las provincias. Lo cierto es que en el esquema que lideran Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Juan Manuel Olmos y Federico Achával, respaldan el proceso de reordenamiento de los PJ provinciales. Lo ven como un paso clave para su esquema gane peso en el territorio.
En las dos provincias, el kirchnerismo ha perdido peso específico, lo que le da lugar al esquema federal para pisar el suelo norteño y acompañar el proceso electoral como parte de la construcción de un “peronismo normal”, como definió uno de sus integrantes, respecto a la necesidad de empezar a diluir las múltiples internas políticas y avanzar en la articulación de una propuesta nacional. En ese movimiento, aunque no esté expresado públicamente, hay menos kirchnerismo y más peronismo del interior.

“La construcción de la unidad es necesaria para enfrentar este experimento libertario de Javier Milei, pero esa unidad tiene que estar fundada en las ideas y no en las personas”, dijo Tolosa Paz durante una recorrida por Santiago del Estero en los últimos días. La diputada bonaerense trabaja en el tejido territorial del esquema político. Mantiene reuniones con intendentes, concejales, dirigentes de base y legisladores provinciales. Junta voluntades por el interior.
La afirmación de la legisladora define la identidad que el PJ Federal tiene en esta instancia de la construcción nacional. Hay una unidad respecto al programa económico que están armando, pero aún no hay un candidato a presidente que identifique el espacio. A priori, el nombre que más se emparenta con las ideas y la propuesta de esta estructura política es Sergio Uñac, aunque el sanjuanino ha decidido lanzarse a una caminata solitaria.
Un puñado de días atrás Tolosa Paz estuvo en Córdoba durante el Congreso Arquidiocesano de la Pastoral de Adicciones. Allí se encontró y compartió una charla con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, quien envió a los dos encuentros del PJ Federal al Secretario de Integración Territorial de la provincia, Nadir Nifury. Entre los federales consideran necesario reconstruir el vínculo con el peronismo cordobés, que se alejó del peronismo K después de la pelea con el campo en el 2008.
Aunque no lo exprese públicamente, Llaryora apuesta al crecimiento de un peronismo no kirchnerista a nivel nacional. Y el sector de los federales puede terminar siendo la base de un armado con esa tónica, en el caso de que las conflictivas relaciones cruzadas en el kirchnerismo, terminen por detonar la coalición justicialista. “Martín es un hombre de diálogo y habla con todos los sectores”, sostienen en la gobernación cordobesa. El puente está hecho y las conversaciones existen.

Los federales esquivan la interna bonaerense a como dé lugar. Creen que esa pelea intestina solo daña al conjunto del peronismo y lo aleja de la gente. En los últimos días Michel definió esa postura durante una entrevista en Radio 10 : “El peronismo no puede discutir todos los días la interna del conurbano bonaerense. Hay que volver a hablarle a la gente”.
El legislador entrerriano dijo que “los problemas que le importan a la gente son que llega al día quince del mes, pagó los gastos fijos, la luz, el gas y llenó un tanque de nafta, y no le queda plata para consumir”. En esa misma línea agregó que la gente está “endeuda y asfixiada financieramente”, motivo por el que los dirigentes del peronismo deben “dejar de hablar de la interna y ponerse a trabajar”.
En esas expresiones Michel planteó una disociación clara entre las prioridades de una parte de la dirigencia política del peronismo y las respuestas que necesita y busca la gente por parte de la política. Lejos de meterse en la interna, los federales abren en su espacio el paraguas protector de esa pelea anclada en el conurbano pero con alcance nacional, con el objetivo de abrazar a los dirigentes que están espantados por la conflictividad inncesante en el barro de Buenos Aires
“Esto va a terminar en una interna feroz por el metro cuadrado del kirchnerismo. Y alguien le tiene que hablar al resto del peronismo. Ahí aparecemos nosotros. ¿Quién quiere ir a un espacio donde Axel y Cristina se matan a cielo abierto?“, reflexionó uno de los principales dirigentes del esquema político.

Al igual que en otras terminales del peronismo, en el esquema federal visualizan un problema importante para la oposición si el Gobierno logra derrumbar las PASO. ¿Cómo se va a ordenar el justicialismo sin esa herramienta electoral? Surge en ese espacio la versión de un escenario de fragmentación similar al del 2003. Una hipótesis que empieza a tomar forma también en el kicillofismo y en el cristinismo, como consecuencia del agrietamiento en la relación entre ambos sectores.
En el camino de la construcción, este sector le abre la puerta a los heridos de las múltiplas internas que el kirchnerismo y los peronismos provinciales tienen en distintas localidades del interior. Aseguran que no hay candidato a presidente todavía, porque el peronismo está en una lógica caníbal y se deglute a esos nombres propios con facilidad. Cada paso es medido y calculado. Es criticado por los de afuera y valorado por los de adentro. Hoy cada cual atiende su juego, pero mira lo que sucede en la baldosa ajena.
En los hechos, el nombre de ese candidato no está. Pero tampoco fue buscado antes de la creación del espacio. En ese sector siempre entendieron que la única forma de aglutinar voluntades en esta instancia era si se abría un proceso de debate interno, previo a la militancia de una candidatura particular, que iba a imponer límites y condiciones desde el minuto uno.
Después del desembarco en el norte, el PJ Federal organizará dos actos más. En septiembre es muy probable que vayan a Mendoza. Una segunda opción podría ser San Luis. Mientras que en noviembre, como cierre de las recorridas en el año, viajarán a alguna provincia patagónica. Pica en punta Santa Cruz. Un paso atrás aparece Chubut. Para el final del año los federales esperan tener una estructura más sólida que la actual y un nombre propio, con proyección de candidato, para asomar al terreno electoral. Todo está por verse.



