El ministro de Economía de Tucumán aseguró que el Gobierno provincial mantiene gestiones ante la Nación para evitar cortes de suministro durante la zafra azucarera y citrícola. Advirtió que la falta de infraestructura limita el abastecimiento al norte argentino y pone en riesgo la producción y el empleo.
El ministro de Economía de Tucumán, Daniel Abad, manifestó su preocupación por las restricciones en el suministro de gas que afectan a las industrias del norte del país y confirmó que el Gobierno provincial continúa realizando gestiones ante la Secretaría de Energía de la Nación para minimizar el impacto sobre la actividad productiva.
Abad explicó que hace aproximadamente dos meses la Provincia logró gestionar, junto a YPF y Refinor, una alternativa para que numerosas empresas pudieran contratar gas a precios considerados razonables, aunque reconoció que el escenario cambió por la intensa ola de frío que incrementó significativamente la demanda.
El funcionario señaló que uno de los principales problemas es la falta de infraestructura para transportar el gas desde Vaca Muerta hacia el norte argentino.
«No está revertido el Gasoducto Norte. No hay caño para que el gas llegue a nuestra región. Ese es el problema que tiene todo el norte del país», afirmó.
Además, explicó que el Gas Natural Licuado (GNL) importado tiene un costo mucho más elevado y que parte del gas proveniente de Bolivia fue destinado a garantizar la generación eléctrica, reduciendo la disponibilidad para el sector industrial.
Consultado sobre las diferencias de precios con otras provincias, Abad sostuvo que las regiones abastecidas directamente por el gas de Vaca Muerta acceden a valores considerablemente más bajos, mientras que el norte continúa condicionado por la falta de obras de infraestructura.
El ministro también vinculó la situación con la paralización de obras públicas nacionales y recordó que la reversión del Gasoducto Norte fue anunciada nuevamente por el Gobierno nacional, aunque consideró que esa solución no llegará a tiempo para la actual zafra.
Finalmente, advirtió que las industrias citrícolas son las más afectadas por la situación y remarcó que cualquier interrupción prolongada en el suministro podría repercutir directamente en la producción y en los puestos de trabajo.



