El martes 14 de octubre de 2025 Windows 10 se transformó en un sistema operativo obsoleto: dejó de tener soporte oficial y actualizaciones del sistema operativo por parte de Microsoft. No fue una sorpresa: la compañía lo había avisado unos años antes. Para darle algo de tiempo a los usuarios que no estaban listos para migrar a Windows 11, la compañía activó el programa de Actualizaciones de Seguridad Extendidas por un año, gratis para los usuarios hogareños. Se terminaba el próximo 13 de octubre, pero la compañía corrió esa fecha un año más, al 12 de octubre de 2027. Así que los usuarios de Windows 10 tienen un año extra de protección.
La intención de Microsoft, por supuesto, es que sus usuarios pasen de este sistema operativo, que debutó hace más de una década, en septiembre de 2014, al más moderno Windows 11, disponible desde octubre de 2021 y que ya está preparado para funciones de inteligencia artificial generativa (esto último, solamente para los equipos de última generación).
Windows 10 está instalado todavía en el 26 por ciento de las computadoras en uso hoy, contra el 40% de hace un año, según Statcounter; y Windows 11 ya tiene 1000 millones de usuarios.
Así que es un sistema operativo en decadencia, pero todavía tiene una base de usuarios significativa: en algunos casos porque los usuarios no tienen interés en migrar al nuevo sistema operativo (pese a que pasar de Windows 10 a Windows 11 es gratis), y en otros porque los equipos son relativamente antiguos y no cumplen con los requisitos mínimos de hardware para actualizar el equipo a la nueva versión, por lo que migrar a Windows 11 está fuera de discusión.
Es posible forzar una migración a Windows 11 en un equipo no compatible (la define la presencia de un componente de seguridad llamado TPM 2.0, y un sistema de booteo seguro), pero Microsoft no lo recomienda porque puede traer incompatibilidades; requiere, además, modificar el Registro de Windows, por lo que debe hacerse con cuidado.
Cómo tener actualizaciones de seguridad extendidas en Windows 10
Para los usuarios que no migrarán a Windows 11 Microsoft creó el programa de Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU, por sus siglas en inglés), que sí ofrecerá parches de seguridad durante un año más, es decir, hasta el 12 de octubre de 2027. Tal como aclara la compañía, estas actualizaciones extra no tienen costo adicional. Son enteramente gratis.

Acceder a este programa y mantener Windows 10 seguro hasta octubre de 2027 es muy sencillo. Si el propio sistema operativo no nos muestra un cartel avisando que está disponible ESU, hay que ir a Configuración>Actualización y seguridad; allí hay que verificar que la PC tenga instaladas todas las actualizaciones disponibles (incluyendo la versión 22H2), paso previo fundamental para activar el programa de actualizaciones extendidas.
También es importante hacerlo con un usuario de la PC que tenga categoría de administrador; exigirá, además, iniciar sesión con una cuenta de Microsoft, asociada a esa edición de Windows, para que esa extensión sea gratis.
Alternativamente, quienes no tengan ni quieran tener cuenta de Microsoft y prefieran usar Windows 10 con una cuenta local, pueden pagar US$30 para tener los parches de seguridad en Windows 10.
Nuevo hardware o sistema operativo
Quienes quieran seguir dentro del mundo Windows tendrán, pasado ese plazo, tres opciones: mejorar el hardware (si es posible) para migrar esa computadora a Windows 11 (la nueva versión se instala gratis); comprar una nueva PC con Windows 11 preinstalado; o seguir con Windows 10, la opción menos recomendable, pero que puede justificarse según para qué se use la computadora: que deje de tener parches de seguridad la deja más expuesta, y es un problema potencial enorme, pero no se transformará de un día para otro en un infierno de virus y bots.
De hecho, Microsoft seguirá ofreciendo actualizaciones para Defender (el antivirus que viene integrado con Windows 10) hasta octubre de 2028; las aplicaciones de Microsoft 365 (el Office) tendrán parches de seguridad hasta octubre de 2028.
La alternativa es migrar a otro sistema operativo, una opción que dependerá del uso que tenga esa PC, y de los programas que cada persona tenga instalados y que no puedan reemplazarse por otros alternativos.
Aquí hay dos caminos: ir por ChromeOS Flex, o por alguna de las mil variantes de Linux que hay. En ambos casos habrá que invertir un rato en hacer el cambio, así que es ideal investigar el tema sin apuro.

ChromeOS Flex (disponible gratis acá) es el sistema operativo de Google que usa al navegador Chrome para casi todas las tareas. Si en el uso cotidiano de nuestra PC con Windows 10 el Chrome es protagonista indiscutido, es una opción muy atractiva, porque ChromeOS es un sistema operativo liviano, sencillo y que se mantiene actualizado, por lo que es ideal para una PC que ya muestra sus años.
La alternativa es elegir alguna distribución de Linux: alguna de las mil variantes de Ubuntu (incluyendo el muy popular Ubuntu Mate, con un aspecto tradicional y el rol protagónico del argentino Germán Perugorría), o Linux Mint, o Elementary OS, por ejemplo), que no tiene costo, se lleva bien con el hardware más antiguo y -dependiendo la versión- no suele exigir demasiado al sistema. Y tiene una vastísima biblioteca de programas para reemplazar a los de Windows (en muchos casos serán los mismos) por lo que permite un rango de usos mucho más amplio.

Ninguna de estas alternativas hará magia: hay tareas modernas que le resultarán pesadas a cualquier computadora añeja, sin importar cuán frugal es el sistema operativo y cuántos recursos libera.
Y hay tareas que en Windows (y con nuestros programas de toda la vida) se hacen de cierta manera, y aquí requerirán recorrer un camino levemente diferente. Nada grave, pero hay que tenerlo en cuenta.
En ambos casos (ChromeOS y Linux) se pueden probar instalando el sistema operativo en una memoria USB sin modificar el Windows que tenemos en la PC. Los sitios respectivos tienen guías para hacer la instalación en el pendrive USB y cargarlo en la PC sin tocar Windows, para así verificar que funciona en forma adecuada y nos resulta útil como reemplazo a de Windows 10.
La buena noticia es que con las actualizaciones de seguridad extendidas de Windows 10 sus usuarios tienen hasta octubre de 2027 para decidir qué hacer.



