Un legislador bonaerense, cansado de la falta de control a los grupos de motociclistas que circulan de manera imprudente y con sus vehículos alterados por las calles de La Plata, pidió que se apliquen medidas drásticas contra los infractores en la capital bonaerense. Como ejemplo, puso al partido de San Nicolás, donde las penas llegan incluso hasta la compactación de las motos.
El senador provincial Marcelo Leguizamón Brown compartió en sus redes sociales un video en el que se observa a uno de esos grupos de motociclistas circulando por La Plata ante la absoluta impotencia de tres patrulleros que terminan volviendo sobre sus pasos para salir de escena.
“‘Motos ATR’, cortes, escapes libres, picadas improvisadas y vecinos que ya no pueden dormir ni caminar tranquilos. En La Plata, la excepción se está convirtiendo en regla. En nuestra ciudad deberíamos seguir el ejemplo de SAN NICOLÁS, donde el espacio público se ordena con controles reales, secuestro efectivo de vehículos en infracción y consecuencias concretas como la compactación de motos, para los que creen que vivir en comunidad y respetar a otros es opcional”, escribió el legislador del bloque Hechos para acompañar el video.
Para Leguizamón Brown, “no hace falta inventar nada”, sino que “hace falta decisión, porque cuando el Estado deja de poner límites, los únicos perjudicados son los vecinos”.
“En La Plata, las motos circulan sin controles y poniendo en riesgo la vida propia y la de terceros. Las picadas improvisadas, los cortes y los escapes libres se están convirtiendo en una preocupación constante que altera por completo la vida cotidiana en los barrios”, insistió el senador provincial.

Para Leguizamón, la situación ya no solo impide que los vecinos puedan dormir por las noches, sino que también ha transformado el simple hecho de caminar tranquilos por la vía pública en una situación de riesgo”.
La experiencia de San Nicolás ya fue propuesta a nivel provincial por el diputado bonaerense y ex intendente Manuel Passaglia, quien en abril de este año presentó en la Legislatura provincial un proyecto de ley que busca endurecer las sanciones contra quienes circulen en motos con caños de escape adulterados, libres o no homologados.
La iniciativa —que apuntaba a combatir una de las principales fuentes de ruidos molestos en la provincia— propone, en los casos más graves, la compactación de los vehículos en infracción, además del decomiso y destrucción inmediata de los escapes ilegales.
El proyecto surgió como respuesta a un reclamo creciente de los vecinos: la proliferación de escapes libres y modificados, que generan contaminación sonora en centros urbanos y afectan la calidad de vida, el descanso y la salud pública.
“Este proyecto tiene un objetivo muy claro: combatir los ruidos molestos que hoy son uno de los principales reclamos de los vecinos. No estamos hablando de algo menor. El ruido constante de escapes libres afecta el descanso, altera la salud y rompe la convivencia diaria”, señaló el ex intendente de San Nicolás de los Arroyos entre los fundamentos de la iniciativa.
La propuesta incluía la prohibición no solo de la circulación de vehículos con escapes antirreglamentarios, sino también de toda la cadena de fabricación, comercialización, distribución, instalación y colocación de estos dispositivos, según se desprende de los artículos 4 y 5 del texto presentado. Proponía también la creación de un registro provincial de comercios y talleres habilitados para escapes de competición, con el objetivo de trazar y fiscalizar el destino de estos componentes.
El proyecto establecía que, ante la constatación de una infracción, la autoridad de aplicación podría disponer el secuestro preventivo del vehículo y del escape ilegal, así como la retención de la licencia de conducir. Si la gravedad de la conducta lo ameritara —por ejemplo, cuando se circule con escapes adulterados en zonas densamente pobladas, cercanías a escuelas, hospitales o eventos públicos— el juez administrativo podría ordenar la compactación del vehículo, incluso sin necesidad de reincidencia previa.



