La Justicia dictó cinco meses de prisión preventiva para Samir Kaver, el ex efectivo policial de 24 años acusado de asesinar a Rodrigo Nicolás Díaz, de 27, en un hecho ocurrido en Ayacucho y pasaje Bazan de Laguna de Tucumán.
A 48 horas del episodio, el Ministerio Público Fiscal lo imputó por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, una calificación que fue avalada en esta etapa de la investigación por el juez interviniente.
Mientras avanza la causa, la defensa del acusado sostiene una versión completamente distinta a la planteada por la Fiscalía. El abogado Patricio Char aseguró que se trató de un hecho accidental y no de un homicidio intencional.
Según explicó, las imágenes incorporadas al expediente mostrarían que el arma era manipulada por varias personas presentes en el lugar. De acuerdo con esta hipótesis Kaver habría advertido la situación, recuperado el arma e intentado explicar cómo se armaba y desarmaba cuando se produjo el disparo que terminó con la vida de Díaz.
«Fue un hecho lamentable producto de la imprudencia en la manipulación de un arma de fuego. No existió un móvil ni una intención de matar», sostuvo el letrado.
La defensa también señaló que la propia víctima habría participado de la manipulación del arma junto a otras personas antes de que ocurriera el disparo fatal.
Sin embargo, la Fiscalía sostiene que existen elementos suficientes para atribuirle responsabilidad penal al acusado y remarcó que, por su condición de personal policial, tenía un deber especial de cuidado en el manejo del arma.
Por ese motivo, la Justicia resolvió hacer lugar al pedido de prisión preventiva por cinco meses mientras continúan las medidas de investigación para esclarecer definitivamente cómo ocurrió el hecho que terminó con la muerte de Rodrigo Nicolás Díaz.



